Soulcalibur III
Soulcalibur III
Carátula de Soulcalibur III
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La leyenda sigue escribiéndose

Nacho Ortiz nachoortiz

El último capítulo de Soul Calibur en la generación actual de consolas llega en exclusiva para PS2. Manteniendo intacto su excelente apartado gráfico y jugabilidad clásica, las novedades aparecen en nuevos modos de juego, más luchadores que nunca, editor de personajes y otros extras. The legend will never die!

Este 2005 se ha cumplido el décimo aniversario de Soul Calibur. Diez años desde que Soul Edge apareciese en los arcades y seguidamente en la PlayStation original. Una serie que rápidamente se hizo un hueco en aquella época donde el beat'em up en 3 dimensiones explotó como género de moda. Desde aquellos años ha sido uno de los juegos de lucha más valorados por los especialistas, una saga fetiche, de culto.

Observa Soul Calibur III en movimiento en este vídeo.

Tras el salto a Dreamcast con cambio de nombre por Soul Calibur en el 99, el pasado año Namco, y en vista del alto número de seguidores que la serie de almas y espadas tenía repartidas en PlayStation 2, GameCube y Xbox, convirtió la segunda parte en multiplataforma añadiendo personajes exclusivos para cada versión. Con la confirmación de salida de Soul Calibur III en la generación actual todo parecía indicar que se iba a mantener esta política "para todos los sistemas" pero Namco y Sony han llegado a un acuerdo para que PS2 reciba este capítulo en exclusiva. Aún así, resuenan ecos de una versión especial en Xbox 360, que Namco desmintió hace unos días.

Soul Calibur III, a diferencia de sus antecesores, se ha programado directamente en versión doméstica, sin seguir la tónica de conversión desde el arcade que se había impuesto hasta ahora. Esto ha llevado a centrar la mayor parte de los esfuerzos del equipo de Hiroaki Yotoriyama en desarrollar modos de juego más enfocados para consola. Más profundos. El resultado ha sido un incremento espectacular de los mismos, con cuatro principales y una gran cantidad de variantes. Relatos de Almas, Crónicas de la Espada, Competición mundial, Arena de Almas más Creación de personajes, Práctica y Museo.

Los más puristas han criticado a este tercer capítulo por este hecho, incluso por algunos matices que se han realizado en el sistema de combate, pero no por ello el título ha perdido enteros. De ningún modo. Soul Calibur III mantiene toda la esencia original de la saga, un método de control intacto, con nuevos movimientos y una gran banda sonora. También se han realizado adiciones en los escenarios, en las animaciones o en las secuencias generadas por ordenador, que por primera vez incluyen los finales de los personajes.

Una historia eternamente narrada.

Mucho se ha hablado de Soul Edge, la espada de la salvación, del filo definitivo. Un arma que dota a su poseedor de poder ilimitado en combate. A cambio, consume su alma. Cervantes de León, un pirata español, estuvo en posesión de la espada hasta que Sophitia, guerrera del dios heleno Hephaesteus se midió con él en sigular combate. Aunque la griega no derrotó a Cervantes, consiguió romper parte del filo de la Soul Blade, cayendo herida de muerte por sus fragmentos. Cuando se disponía a rematarla, Taki, una ninja, acabó con el pirata rescatando a Sophitia.

Horas después, el paladín germano Siegfried, que también había iniciado un largo viaje para destruir la espada, encontró el cuerpo inerte de Cervantes sosteniendo la Soul Edge. Cuando se acercó a él, una llamarada envolvió al difunto pirata, alzándose como Inferno. Siefgried derrotó al demonio con ayuda de su Zweihander Requiem. La espada maldita quedó entonces sin huésped, pero utilizando su influencia sedujo a Siefgried que acabó empuñándola. El alma del germano se corrompió y su cuerpo se transformó en una aberración llamada Nightmare. Con un poder ilimitado, Nightmare vagó por toda Europa segando almas humanas para nutrir la sed de la espada en una época en la que el viejo continente se sumió en el terror.

Aunque hubo incontables intentos de acabar con el monstruo, como el que llevaron acabo Maxi, Kilik y Xianghua, que contaron con la ayuda de la Soul Calibur, versión pura de la espada que aparece para neutralizar su amenaza; no se pudo destruir completamente a Nightmare. Únicamente se logró separarlo del cuerpo de Siegfried, tras lo cual desapareció junto a la espada. Ahora, años después de estos acontecimientos el nigromante Zasamel busca la Soul Edge desesperadamente en un intento de poner fin a su inmortal vida. El conflicto entre aquellos que desean la espada y quienes la buscan para destruirla, se aviva de nuevo con el transfondo de la dicotomía del bien y del mal.

La historia de cada héroe, paso a paso.

Relatos de almas es el modo principal de Soul Calibur III. En él recorreremos la historia personal de cada personaje en este nuevo capítulo de la saga que gira entorno a la búsqueda personal de Zasamel y que reactiva al resto de protagonistas habituales más nuevas incorporaciones como Setsuka y Tira al margen de la presencia de otros como Amy, Arthur, el temible guerrero legendario Olcadan, la fusión de Zasamel con la espada en AbyssNight Terror, auténtico jefe final.

Al no tratarse directamente de una conversión desde recreativa, Relatos de Almas va mucho más allá de los modos Arcade de los otros títulos de la serie. Aunque de una forma bastante cerrada, tenemos la posibilidad de hacia donde dirigir los pasos de nuestro guerrero, decidiendo qué hacer en determinados puntos de la aventura. Esto nos llevará a una determinada localización del mapa, visitando a diferentes enemigos dependiendo del itinerario elegido.

Hay también un fuerte componente narrativo. Cada personaje tiene un prólogo bastante extenso donde explica su situación previa antes de los acontecimientos que va a vivir en este capítulo. Además, a medida que la historia progresa, y aprovechando los tiempos de carga, más texto nos mantendrá actualizados acerca de hechos que van más allá del combate, como reacciones de los enemigos tras derrotarlos, otros diálogos y detalles que serán vitales para saber hacia dónde dirigirnos.

Esto es muy importante a la hora de acceder al verdadero final del juego. Sólo un camino es el auténtico entre todas las posibilidades que se irán ofreciendo. Si lo seguimos adecuadamente, nos enfrentaremos con el verdadero enemigo final de Soul Calibur III y desbloquearemos muchos de los personajes secretos, que no son tan fáciles de liberar como se acostumbra.

Eso sí, para contemplar el final correcto, enfrentarnos a los auténticos enemigos finales y desbloquear los extras más jugosos, no habrá que perder ni un sólo combate en este modo. Por supuesto tampoco utilizar ningún continue. Difícil, teniendo en cuenta que nos enfrentamos a combates uno contra uno, a series de dos o tres enemigos, a personajes especiales como el Coloso o Unknow Soul,  y a otros donde partimos en desventaja.

Además, el nivel de dificultad ha aumentado y no hay posibilidad de ajustarlo en ningún modo exceptuando la partida rápida. Esto quiere decir que tanto este Relatos de Almas como Crónicas de la Espada o Competición mundial tienen una dificultad cerrada, sin posibilidad de modificaciones. En inicio, el juego es accesible, pero a medida que queremos desbloquear personajes ocultos, acceder a nuevos ítems o extras la respuesta de los rivales aumenta exponencialmente. Y mucho.

La batalla contra Olcadan puede ser un buen ejemplo. Y es que este personaje controlado por la CPU pasa por encima como una apisonadora, por muy experto que sea el jugador. Seguramente Soul Calibur III pasará a la historia por ser el título de la saga que motivará el mayor número de rotura de pads por lanzamiento contra el suelo tras perder un combate.

Otro de las novedades de este modo es la inserción de escenas interactivas en la historia. Están generadas por el motor del juego, aunque algunas tiran de CG y corresponden sólo a hechos fundamentales de la historia. Lo realmente novedoso es que son interactivas. Tendremos que estar muy atentos a ellas porque en cualquier momento puede aparecer una secuencia de comandos en la esquina superior derecha que nos obligue a introducirlos para evitar un peligro o responder a un ataque sorpresa.

Si no lo hacemos, nuestra energía se reducirá. Estos comandos son muy sencillos, normalmente pulsar guardia, patada o una dirección junto a algún botón de ataque, y vagamente recuerdan a los Time Event de Shenmue o el más cercano Resident Evil 4. Las primeras veces quizá nos fuercen a prestar atención, pero una vez hemos memorizado las combinaciones y el momento en el que aparecen, ya que no son aleatorias, dejan de tener intriga. Posteriormente todas estas secuencias pueden volver a visualizarse en el modo Visor de Eventos.

En definitiva, nos encontramos ante el modo historia más nutrido de todos los Soul Calibur. No deja de ser un modo Arcade mejorado y ampliado -en el que por cierto se han eliminado las repeticiones de los KO- pero no se le pueden negar las mejoras arriba comentadas. Eso sí, la alta dificultad hace que sea muy complicado pasar de completarlo utilizando continues a intentar hacerlo sin perder ni un combate y por el itinerario correcto. En esa situación la inteligencia artificial, bien trabajada, pasa de cometer fallos y encajar un número alto de golpes a dotar al rival de habilidades de guerrero legendario, imbatible, especialmente en Olcan o Night Terror. Puede resultar muy muy frustrante.

La historia de la espada, desde otro punto de vista.

Crónicas de la Espada es algo 100% novedoso en la historia de Soul Calibur. Se trata de acercar al jugador el universo Soul Edge desde otra perspectiva, otra historia de almas y espadas. Este modo nos sumerge en la guerra en la que tres facciones, el Imperio Grandhall, el reino de Dalkia y la republica de Halteese, están sumidas por rendir culto a las dos espadas. Tomamos el papel de un simple guerrero que se ve dentro del conflicto, guerrero que tendremos que crear a nuestro gusto mediante el potente editor de personajes incluído y del que hablaremos más adelante como se merece.

Con la forma de un básico juego de estrategia en tiempo real con toques de RPG y como no, con la base de los combates de Soul Calibur III, el objetivo será comandar un pequeño ejército a la conquista de los bastiones enemigos. Comenzamos con sólo dos personajes en nuestra unidad, pero a medida que progresamos podremos incorporar a más valientes a nuestra causa, ya sean creados por nosotros mismos o existentes en la historia.

Antes de la crónica se explican las condiciones de victoria y derrota, que básicamente son apoderarnos de las edificaciones enemigas y no perder ni las nuestras ni a nuestros hombres. Seguidamente procedemos a equipar a los miembros de nuestra unidad con las armas que tengamos disponibles y, tras el despliegue de unidades, nos lanzamos al mapa.

Allí están distribuídas en varias casillas los baluartes. Para atacar uno solo habrá que elegir a uno de nuestros personajes y desplazarlo a la casilla donde se encuentra la torre. Tras esto nuestro soldado comenzará a atacarla, reduciendo la energía de la construcción. Antes de que se agote, aparecerá el guardián de la misma y nos tendremos que enfrentar a él en un combate uno contra uno normal y corriente de Soul Calibur III. Si vencemos, la torre pasa a nuestro control.

Los baluartes pueden fortificarse, que es la forma de potenciar su defensa, aunque en la mayoría de crónicas se hace bueno el dicho de "la mejor defensa es un buen ataque". En el mapa también vemos unidades enemigas a las que debemos enfrentarnos y vencer en combate, aunque también podemos dejar que la batalla esté asistida por la CPU como en cualquier ETR. Existe también la figura del bastión principal, que es una gran fortaleza, la base del enemigo, protegida por sus mejores guerreros. Aquí podemos ver combates de varias series contra enemigos realmente duros.

Respecto a los toques de RPG, todos nuestros personajes evolucionan según un sistema de experiencia basado en puntos, que vamos recogiendo según superamos combates. Fuerza, Vitalidad y Agilidad serán las características que iremos mejorando a base de puntos de experiencia, pudiendo subir de nivel y de clase -comenzamos como infantería-. También podremos adquirir nuevas armas, y con las monedas de oro que obtenemos tras cada misión, comprar nuevos objetos en las tiendas y reeditar nuestro personaje para añadírselos.

Este Crónicas de la Espada es una variante bastante divertida. Tiene gancho e invita al juego debido a la posibilidad de mejorar a nuestro personaje e incorporarle nuevos objetos a su atuendo. No se le puede reprochar mucho, únicamente que es demasiado básico como juego de estrategia, ya que no se puede comparar con ningún título actual de este género en otros sistemas. Contar con batallas de más envergadura, incluyendo a personajes especiales, también habría sido interesante.

Creando tu propio paladín

El editor de personajes de Soul Calibur III supone un punto de inflexión en los juegos de lucha. Nunca antes ningún beat'em up había ofrecido opciones de creación tan variadas y con un número tan alto de elementos como este lo ha hecho. Cabeza, pelo, ojos, cejas, labios, piel, cara, torso interno, externo o medio, brazos, hombros, cuello, cintura, pierna externa e interna, espinillas, calcetines, pies, ropa interior o tono de la voz son las posibilidades que podemos editar de nuestro personaje al que previamente le habremos elegido sexo y clase. Entre éstas aparecen seis; Bárbaro, Monje, Ladrón, Bailarín, Santo y Ninja. Cada una dotará a nuestro personaje de unas carácterísticas y afinidad por unas determinadas armas.

Podemos guardar hasta diez personajes propios en la tarjeta de memoria, pero para ello habrá que comprar huecos adicionales, ya que comenzamos con únicamente tres. Por 40.000 monedas de oro podremos ampliar en un personaje más la lista. Además de las variantes distintas que pueden crearse con el catálogo inicial de objetos, ropa y complementos, éstos pueden ampliarse mediante nuestros logros en el resto de modos de Soul Calibur III, que irán desbloqueando nuevos objetos. Pero no podremos seleccionarlos directamente, sino que tendremos que visitar una de las tres tiendas que regentan y pasar por caja religiosamente. Según Namco, existen hasta 600 nuevos objetos.

Al margen de este editor de personajes propio, también se incluye la posibilidad de editar los colores de los personajes principales del juego, modificándolos al antojo del jugador. ¿Quieres una armadura de oro para Siefgried? ¿el verde del traje de Tira es excesivo? ¿Quires convertir los rubios cabellos de Sophitia en moreno azabache? Dedícale unos minutos y asunto resuelto.

Torneos multijugador si, pero sólo contra la CPU.

En ausencia de un modo online, según comentó Yotoriyama aquí en MeriStation.com, por las desigualdades de conexión entre los distintos países, se ha introducido la Competición mundial. Tal y como pudimos ver en Tekken 5, Namco ha creado una grantidad casi infinita de luchadores, aquí haciendo buen uso del editor de personajes, para simular un abanico lo más grande posible de oponentes, cada uno con su propio estilo. La idea es que la sensación que tenga el jugador esté muy cerca de jugar contra oponentes humanos, pero controlados por la máquina.

Una vez dentro de este modo, podremos competir en torneos y ligas. El objetivo será ganar 12 de estos campeonatos para ir ascendiendo y metiéndonos en campeonatos cada vez más difíciles. Los combates se rigen por el sistema al mejor de 5 asaltos, por lo que habrá que ganar 3 rondas para eliminar a nuestro rival. Un detalle feo es que no se ha incluído la posibilidad de personalizar nuestro nombre. Siempre aparecemos como "Jugador".

Mediante esta Competición mundial podremos sumar monedas de oro, desbloquear nuevos objetos y llevar un registro de victorias, derrotas y porcentajes, pero lo cierto es que no deja de parecer una solución de emergencia, hasta cierto punto insípida por la ausencia de factor humano y de competitividad, para evitar lo inevitable, que Soul Calibur tenga soporte online. Puede que no haya cuajado en esta entrega, pero en un futuro muy próximo estos torneos y ligas se jugarán contra otros usuarios vía Internet.

Reminiscencias del modo Arcade clásico.

El cuarto modo jugable, la Arena de Almas, recopila otras dos variantes. La primera es el modo Arcade de toda la vida, con una sucesión de 7 combates que a diferencia de Relatos de Almas sí incluyen las repeticiones tras los KO. No hay escenas intermedias, sólo una sucesión de combates que nos lleva por varios personajes hasta Zasamel y Abyss. Punto. El otro modo se denomina Misión, y como indica, habrá que completar determinadas misiones, que no dejan de ser combates con un objetivo especial. Pelear con bombas que explotan tras unos segundos, robar monedas al rival, torneos de muerte súbita, rondas de supervivencia o medirnos a gigantescos colosos son algunos de ellos.

Dentro de Museo se almacenan todos los extras; Galería de arte, Teatro de lucha, Perfil de personaje y Visor de eventos. En el primero podremos desbloquear imágenes de alta resolución de los personajes y escenarios, ilustraciones, diseños para los anuncios de Soul Calibur III y reproducir las varias secuencias cinemáticas que existen, como las que abren los modos Relatos de Almas o Crónicas de la Espada.

Teatro de lucha sirve únicamente para presenciar combates entre dos personajes que elijamos, controlados por la CPU, en cambio el perfil de personaje nos cuenta al detalle todas las características del luchador que deseemos así como su historia. Ideal para los más curiosos. Visor de eventos ya se comentó anteriormente. A pesar de lo completo que luce este modo, se echa en falta una opción para reproducir los temas musicales, que no se ha incluído y habría sido un acierto.

Los protagonistas de la leyenda.

Empezamos el juego con 18 personajes accesibles, a los que tenemos la posibilidad de que se les unan un total de 24 más, desbloqueables, que suman 42. Una plantilla muy numerosa y en la que ha tenido mucho que ver el editor de personajes. No todos los luchadores pueden utilizarse en los mismos modos de juego, ya que los secundarios y los especiales no tienen modo Relato de Almas -únicamente 29 de los 42 se pueden utilizar en este modo-. Igualmente existen dos trajes para los protagonistas, muy conseguidos, especialmente los segundos traje de Voldo, Nightmare o Cervantes y los retoques hechos a Sophitia o Ivy, por citar algunos, junto a dos colores alternativos y la posibilidad de color personalizado.

Repitiendo participación encontramos a Cervantes de Leon, Mitsurugi, Nightmare, Siegfried, Voldo, Raphael, Ivy, Cassandra, Sophitia, Yoshimitsu, Astaroth, Kilik, Maxi, Taki, Talim, Yun-Seong, Xianghua, Hwang Sung Kyung, Seong Mina, Lizardman y Rock. Las nuevas incorporaciones son Zasalamel, Tira y Setsuka, ya conocidas, más Olcadan, Abyss y Night Terror, auténtico enemigo final.

Por otro lado encontramos otros personajes especiales como Arthur -un clon de Mitsurugi-, Unknow Soul, Shadow Master, Valeria, Hualin y Lynete -las 3 dependientas de las tiendas- Revenant, un esqueleto que vigila Osstreheim, Amy, la hija de Raphael, secundarios que repiten como Berserk o Assassin y otros más de los que daremos debida cuenta en la guía, de próxima publicación.

Profundidad de armería.

Como en los títulos anteriores, nuestros personajes comienzan el juego con un arma estándar, pero a lo largo de la aventura pueden encontrar otras nuevas o simplemente adquirirlas en la armería pagando unas monedas de oro. Cada personaje tiene la posibilidad de utilizar 8 armas especiales distintas, desde el arma inicial hasta la Soul Calibur o Soul Edge. Cada una tiene, tal y como se vió en Soul Calibur II, acciones especiales sobre el combate: restablecernos energía, alargar el alcance, esquiva ataques, evita Ring Outs o potencia el poder ofensivo. Esta faceta de ventajas según el arma está mucho mejor resuelta que en SCII.

Respecto a los golpes y su evolución, prácticamente existe el mismo catálogo que en Soul Calibur II, pero se han añadido algunos movimientos, muy escasos. Los personajes que más han evolucionado son aquellos que comparten la misma base, como Nightmare o Siefgried, que se han diferenciado con golpes exclusivos.

Se mantiene el control clásico, sin cambios.

Con todo nuevo capítulo de un juego de lucha, siempre se plantean dudas acerca de la evolución del control. ¿Evolución o mantener la fórmula clásica? Parece que Namco ha optado por lo segundo, y eso, hablando de Soul Calibur, es de agradecer. El control responde formidablemente y transmite las mismas sensaciones que en Dreamcast o en el capítulo anterior. La velocidad y profundad de los enfrentamientos sigue intacta. Sigue siendo un juego muy accesible, capaz de disfrutarse y lograr buenos resultados para un novato en la material, cosa que no quiere decir que SC3 sea un machacabotones.

Cualquier jugador experimentado, que domine un buen catálogo de combos y, especialmente, la guardia y el contrataque puede imponerse sobre un ataque poderoso o un novato que golpea botones frenéticamente. Y esto es algo que quizá si ha cambiado. Parece que en esta tercera parte prima el contragolpe por encima del ataque en sí. Se puede apreciar en los combates contra la CPU y contra otros usuarios. Es el único cambio, ya que el resto sigue obedeciendo al mismo esquema.

Encontramos un ataque horizontal -débil-, otro vertical -poderoso-, botón de guardia, golpe cuerpo a cuerpo y gatillos para presa, Soul Charge y atajos para otras combinaciones de botones. Se mantienen tal cual otros movimientos como la guardia de impacto, combos aéreos y contra la pared, Ukemis, Guard Breaker y los ya clásicos Ring Out. Quizá, al igual que el aspecto visual, podría criticarse a nivel jugable que Soul Calibur no ha sufrido una evolución muy marcada desde su anterior título.

La música más épica, de la batuta del maestro

En cuanto a la banda sonora, vuelve a estar al cargo de Junichi Nakatsuru, director de sonido habitual de la serie. Nakatsuru, también conocido por otros trabajos en Namco como Ace Combat V, Ridge Racer PSP y Taiko no Tatsujin, ha estado trabajando seis meses en la música de esta tercera parte. Ha compuesto nuevas pistas pero también ha rescatado muchas de las piezas míticas de Soul Calibur, junto con algunos arreglos. Se sigue utilizando, inalterable, el mismo estilo orquestal propio.

Podemos encontrar temas de muy alta calidad como The New Legend, Confrontation, Hour of Destiny que ambienta la intro, el tema de Cervantes No Regrets, el de Setsuka Ephemeral Dream o Fearless Eyes para Sophitia junto a Forsaken Santuary y otros muchos que los más melómenos sabrán apreciar. Soul Calibur III utiliza surround para la música orquestal, de forma que la experiencia sonora adquiere un mejor acabado.

Las voces vuelven a encontrarse en formato dual, inglés y japonés, de forma que los acérrimos de la serie no se perderán a Michiko Neya, Yumi Touma o Nobuyuki Hiyama y al resto de actores japoneses que tradicionalmente han dado voz a los personajes desde la época de Dreamcast. Los textos se encuentran totalmente traducidos al español, con posibilidad de activar subtítulos para todos los diálogos. En cuanto al resto de efectos de sonido, parece que se ha utilizado la base de Soul Calibur II junto con samples nuevos para los nuevos movimientos y acciones, aunque en conjunto da la sensación de escuchar los mismos efectos.

Gráficos muy cerca de SCII, aunque mejorados.

Visualmente era difícil mejorar el trabajo de Soul Calibur II, pero los dos años que han pasado entre ambos han conseguido ajustar y mejorar varios detalles, como decía su productor, hasta el límite de PlayStation 2. Las mejoras gráficas se notan principalmente en los fondos, más trabajados, con mayor profundidad, más elementos y una gran variedad de efectos como una recreación del agua muy real o una iluminación impresionante.

También hay presencia de un efecto blur para recrear fuego o sombras y reflejos en tiempo real dependiendo de la incidencia de la iluminación en las armaduras y trajes de los personajes. Esto se aprecia mejor viendo los diferentes tonos que adquieren las vestimentas dependiendo del escenario en el que se encuentren. Existen partes de los escenarios que se destruyen con el devenir del combate, saltando trozos de las losetas o de la protección lateral del ring. En total existen 30 entonos distintos, algunos de belleza sobrecogedora.

El motor gráfico sigue impresionante, ahora mostrando nuevas situaciones como combates contra gigantes, y un aumento de los destellos de los golpes, sin sufrir apenas ralentizaciones. Sólo en casos muy puntuales. Las texturas siguen en la misma línea que en el anterior episodio en su versión para PS2. Los personajes han visto como sus movimientos ahora son más fluídos y sus animaciones faciales se han perfeccionado hasta mostrar detalles en las caras e incluso en el movimiento del pelo que antes no se había incluído. No hay problema alguno con las cámaras y las rotaciones del personaje por el escenario. Cuando alguna construcción dificulta el encuadre, al entrar en ese ángulo se dota de transparencia.

La secuencia de introducción, generada por ordenador, vuelve a ser espectacular, a la altura de Namco. La buena noticia es que ese buen saber hacer se ha utilizado también para recrear varios de los finales, cuyas secuencias ya no son ilustraciones si no que mezclan CG y algunos elementos generados por el motor del juego.

LO MEJOR

  • A nivel visual, de lo mejor del catálogo de PS2.
  • A nivel visual, de lo mejor del catálogo de PS2.
  • El control sigue conservando todas sus virtudes.
  • El modo Relatos de Almas, un modo historia a la altura.
  • Horas y horas de juego hasta desbloquear todos los extras.
  • La banda sonora, nuevas piezas junto a grandes temas clásicos.
  • La creación del personaje y las toneladas de opciones de personalización.
  • La plantilla de personajes, muy amplia.
  • La secuencia de introducción.

LO PEOR

  • Gráficamente apenas hay cambio con respecto a Soul Calibur II.
  • La competición mundial no sustituye a un modo online en condiciones.
  • Se echan de menos más golpes nuevos para los personajes.
  • Su dificultad, en ocasiones se torna inaccesible para todos los públicos
  • Su dificultad, en ocasiones se torna inaccesible para todos los públicos

CONCLUSIÓN

[image|nid=1485752|align=right|width=150|height=116] Soul Calibur 3 (PlayStation 2)Un digno nuevo capítulo de una de las mejores series del mundo de los videojuegos. Las mejoras significativas aparecen en su mayoría en los modos de juego, con un catálogo que garantiza muchas horas, más que ningún otro Soul Calibur. El modo Relatos de Almas está a la altura de lo que debería ser el modo de juego principal de esta saga, y no ha podido llegar hasta que se ha enfocado desde su inicio como título doméstico. Su dificultad por otro lado, es muy elevada si nuestra intención es desbloquear todos los personajes, donde la frustración será inseparable compañera al llegar a cierto punto. [image|nid=1093994|align=right|width=150|height=94] Soul Calibur III (PlayStation 2)Crónicas de la Espada y Competición mundial son dos añadidos, que aunque el primero es ingenioso e invita a que participemos con los personajes que creamos con el poderoso editor, son ambos añadidos secundarios, especialmente el segundo, creado para paliar la sed de juego online, cosa que no consigue. [image|nid=1094785|align=right|width=150|height=117] Soul Calibur III (PlayStation 2)Gráficamente es soberbio, de lo mejor en PS2, pero este resultado no impide que transmita cierta sensación de estancamiento, especialmente es esto notable cuando echamos las primeras partidas y notamos que los golpes de los personajes apenas han evolucionado y no cuentan con muchos movimientos nuevos, aunque el combate sigue tan refinado como siempre. [image|nid=1095694|align=right|width=150|height=94] Soul Calibur III (PlayStation 2)Aún así estamos delante de uno de los mejores videojuegos para la 128 bits de Sony de este año. Un beat'em up de muy alta calidad en todos sus aspectos, aunque para los seguidores de la saga puede suponer una ampliación de Soul Calibur II, mejorada únicamente en los modos de juego, personajes especiales, objetos y creación de personajes. A nivel visual, de lo mejor del catálogo de PS2. La plantilla de personajes, muy amplia. Horas y horas de juego hasta desbloquear todos los extras. El modo Relatos de Almas, un modo historia a la altura. El control sigue conservando todas sus virtudes. La creación del personaje y las toneladas de opciones de personalización. La secuencia de introducción. La banda sonora, nuevas piezas junto a grandes temas clásicos.

9

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.