Burnout: Revenge

La magna obra de Criterion, el arcade de carreras más aclamado de la presente generación sufre un lavado de cara para hacerlo más rápido y divertido. Nuevos modos, gráficos mejorados y la jugabilidad de siempre para la venganza de Burnout. ¡Apartad de mi camino!

La magna obra de Criterion, el arcade de carreras más aclamado de la presente generación sufre un lavado de cara para hacerlo más rápido y divertido. Nuevos modos, gráficos mejorados y la jugabilidad de siempre para la venganza de Burnout.

Burnout fue un juego revolucionario. Criterion consiguió alcanzar unas cotas de jugabilidad y adicción como pocos otros juegos lo habían hecho antes. Y con tal éxito era de prever que Burnout se convirtiera en una saga muy rentable para sus creadores. No ha llovido mucho desde que saliera Burnout 3: Takedown, pero el nuevo hijo de la saga ya esta asomando su cabecita y amenazando con contagiar a miles de jugadores de nuevo.

La verdad es que para todos aquellos que seguimos la saga desde el primero puede parecer que ya es difícil que se puedan superar otra vez. Pero lo han hecho. Se ha rediseñado el juego desde cero, remodelando los modos de juego, los gráficos y la jugabilidad. El modo on-line volverá a tener todas las opciones de juego igual que el modo de un jugador. Nuevos circuitos en nuevas localizaciones, y mas de 100 nuevas pantallas de Crash para jugar a chocar.

Choca sin parar
Una de las pocas cosas que se podían criticar de Burnout Takedown era precisamente lo artificial del modo Crash. A diferencia de su antecesor, se trataba más de hacer carambolas de billar que de causar accidentes. Criterion ha remodelado completamente el modo Crash para que vuelva a ser apuntar y chocar, sin ítems especiales ni carambolas, como si fuera en sus propias palabras "una partida de Golf". Y como en el golf antes de lanzar nuestro proyectil, tendremos una barra que debemos llenar para indicar el turbo con el que sale el coche. A falta de agujero donde colocar la bola, aquí tenemos un coche objetivo que si lo alcanzamos nos llenará el Crashbreaker, que ahora no va por número de coches sino llenando la dicha barra, con lo que podemos hacer detonar el coche más de una vez.

Pero no es sólo el modo Crash lo que han cambiado, las carreras de siempre también son diferentes a todo lo vivido en Burnout hasta ahora. Ya no se trata de esquivar el tráfico como esos molestos objetos tirados en medio de la carrera que nos hacían chocar y perder preciado tiempo. Tendremos que usarlos como arma, lanzarlos contra los oponentes, conseguir que se choquen entre ellos, bloquear la carretera... lo que dará más dinamismo a las carreras. Antes llegabas a aprender donde se encontraba el tráfico como si formará parte del circuito por donde debes correr y como máximo lo aprovechabas para algún takedown ocasional, ya que los takedowns de muro eran mucho más fáciles y efectivos. Ahora hay que aprovechar lo que tenemos delante en todo momento para librarnos de nuestros oponentes. Reflejos y más reflejos, si no piensas rápidamente, no podrás llegar a lo alto de Burnout Revenge.

¡A mí los atascos!
Y el máximo exponente de la lucha contra el tráfico es el nuevo modo, el Traffic Attack. Tendremos un tiempo límite, 99 segundos al comenzar, para conseguir convertir todo el tráfico posible en amasijos de acero retorcidos. A más grande el vehículo que destrocemos más puntos conseguimos, lo que nos da turbo y tiempo extra. Y así hasta que agotemos el tiempo. O no, porque si mantenemos el régimen de colisiones y seguimos ganando tiempo podemos aguantar durante mucho tiempo. Si este modo llega al on-line será todo un reto ver quien consigue el record de puntos.

Las novedades no paran
Pero no se acaban aquí las novedades. Tendremos decenas de nuevos detalles. Por ejemplo, los takedowns verticales ya que ahora es más fácil aterrizar encima de un oponente gracias a que los circuitos tienen más rampas donde realizar saltos espectaculares. Los circuitos tienes más detalles que hacen perder el control de coche. El tiempo bala sigue existiendo, pero ahora podemos mover la cámara, algo tan solicitado en su antecesor. El modo de avance en el juego también difiere, usando los puntos de venganza (de ahí el nombre de Revenge) para desbloquear coche y avanzar en el juego.

El aspecto gráfico también ha sido rediseñado. Si bien el motor gráfico parece ser similar a lo ya visto en Burnout 3, esta vez los escenarios son más realistas e intentan dar un aspecto de no ser un arcade de carreras de la vieja escuela. Paletas de colores más oscuras en vez de los anteriores coloridos paisajes. ¿Quién dijo que un arcade no puede tener un aspecto realista? Visto el éxito que los takedowns han tenido y que la gente prefería dedicarse a sacar coches de la pista a las clásicas carreras de velocidad, esta vez los circuitos también se han centrado en dar más oportunidades para que los takedowns sean más fáciles, sin contar que ahora el tráfico es un arma más que efectiva a usar contra los oponentes.

El salto de Burnout a Burnout 2 añadió una mejora gráfica sustancial (puedes comprobarlo observando este video) y el nuevo modo Crash. De Burnout 2 a Burnout Takedown volvimos a ver como los gráficos deslumbraban por su espectacularidad y se añadía los tan adictivos Takedowns. Ahora en Burnout Revenge, cuando parecía todo inventado, volvemos a ver otro cambio gráfico y un nuevo modo todavía más adictivo, Traffic Attack. Una de las pocas sagas que innovan a cada paso y que cada nueva entrega esta llamada a ser la más grande. ¿Será Burnout Revenge el juego definitivo? Sea como sea, dentro de poco lo podremos comprobar.

Burnout: Revenge

La saga Burnout llega a su cuarta entrega con muchas novedades, entre ellas el modo de juego Revenge.
Burnout: Revenge