Retroanálisis: Super Castlevania IV

Jorge Martínez

Cada cien años Drácula resucita, y cada cien años un miembro del clan Belmont se encarga de darle nueva sepultura. Diseñado como uno de los primeros programas disponibles para Super Nintendo, la cuarta entrega de la saga Castlevania perdura hoy como una de las mayores joyas de la etapa de 16 bits...

Super Castlevania IV (SNES)

Título: Super Castlevania IV
Desarrolladora: Konami
Editor: Konami
Plataforma: SNES
Género: Acción/Plataformas
Fecha de lanzamiento: 1991
Formato: Cartucho
Memoria: 8 megas
Nota: 9'4

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Super Castlevania IV (SNES)

Castlevania, un nombre mítico en el mundo de los videojuegos. Aunque en la actualidad probablemente haya quedado en un segundo plano frente a éxitos de más reciente creación, la saga de Konami lleva enamorando a varias generaciones de jugadores desde 1986. En aquel entonces, la compañía nipona se dedicaba en cuerpo y alma a su formato predilecto, el MSX, para el cual lanzó el embrión de esta franquicia: Vampire Killer. El auge de la NES llevó a una conversión de aquel título que se denominó ya Castlevania. A ese cartucho le siguió una secuela con más elementos de RPG y aventura, y finalmente el soberbio Dracula's Curse se encargó de cerrar la etapa de ocho bits.

Super Castlevania IV (SNES)

En este contexto, y coincidiendo con los primeros días de la nueva máquina Super Nintendo, apareció el programa que ahora nos ocupa, obra de miembros de Konami que más tarde se escindieron de la casa madre y fundaron la aclamada Treasure. Todo el mundo se rindió ante uno de los títulos más premiados del momento, y pese a que hubo algunas voces detractoras -que alegaban que no aportaba nada nuevo aparte de las mejores audiovisuales-, se convirtió en un clásico intemporal. Veamos el porqué.

g  r  á  f  i  c  o  s

Super Castlevania IV (SNES)

En general, es uno de los juegos más impresionantes de la época. Hablar hoy del apartado técnico de un juego de 1991 puede hacerse desde dos puntos de vista. En primer lugar, con la mentalidad actual, y en ese caso diríamos que ha envejecido estupendamente, si bien en algunos aspectos sale un tanto malparado respecto a lanzamientos posteriores para esta consola, sobre todo los de sus últimos años de vida comercial. Por otra parte, siendo objetivos, debemos ceñirnos al momento en el que vio la luz este juego.


Super Castlevania IV (SNES)

Así, comenzaríamos a hablar de una atmósfera insuperable, en la que el terror y la oscuridad medieval de Transilvania se respiran en un entorno de lo más tétrico. Ya en la primera fase impresionan detalles como la arquitectura barroca del castillo o la verja que surge del suelo tras cruzar el puente de entrada. Y es sólo el principio.



Super Castlevania IV (SNES)

Los personajes, tanto Simon Belmont como el amplio y variado catálogo de enemigos, poseen sprites muy detallados. Por desgracia, la animación de nuestro héroe es bastante limitada, de modo que al caminar parece sufrir algún tipo de artrosis, detalle no muy criticable en aquel momento y que además no afecta en absoluto a la jugabilidad. El tamaño del mismo tampoco es muy notable, pero el de algunos enemigos y sobre todo de algunos jefes de final de fase llama la atención.

Super Castlevania IV (SNES)

Los escenarios son magistrales, llenos de detalle y con un colorido de lo más acertado. Desde las cavernas doradas hasta los aposentos de Drácula, todas las fases mantienen un nivel sobresaliente. Mención especial merecen algunas secciones que se aprovechan de las bondades del Modo 7: pantallas que rotan 180 grados, gigantescas lámparas que se balancean de manera impecable o el memorable túnel en el que el decorado está girando, ofreciendo una sensación de profundidad que se perpetúa en el resto de niveles gracias a la constante presencia de hasta siete suaves planos de scroll. En definitiva, estamos ante uno de los mejores trabajos visuales en 16 bits.

m  ú  s  i  c  a

Super Castlevania IV (SNES)

Qué puedo decir de este apartado que no sepa todo el mundo. Jamás he encontrado ningún juego de 16 bits que supere en el ámbito musical a este cartucho. Junto con temas clásicos de anteriores entregas de la saga remezclados y mejorados para la ocasión -Bloody Tears, Vampire Killer, Beginning-, Konami tuvo a bien crear un extenso repertorio de piezas que han pasado a la historia de los videojuegos.

Super Castlevania IV (SNES)

Comenzamos con un tranquilo prólogo que se convierte poco después es una composición en la línea de la saga: órgano, percusión, una melodía pegadiza con su toque tétrico... A partir de ahí, nuestros oídos se deleitarán con una serie de piezas perfectamente orquestadas, que alcanzan sus máximas cotas en fases como la de la cueva, las cataratas o la sala de tesoros. Y lo mejor de todo es que en ningún momento la cosa decae.

En resumen, la mejor música de la saga en formato cartucho, rivalizando incluso en calidad con las pistas en CD de  los títulos actuales. Para comprobarlo, nada mejor que conseguir el juego, o bien uno de los múltiples discos recopilatorios o la banda sonora original. Aunque sean realmente complicados de encontrar, sin duda merece la pena adquirirlos.

s  o  n  i  d  o    f  x

Super Castlevania IV (SNES)

Muy buena labor también en este apartado. Cerca de doscientos efectos de sonido, cifra que asegura la variedad y contundencia de los mismos. No es que sean nada excepcional, pero se ajustan a la perfección a la ambientación y temática del programa. Aullidos, golpes de todo tipo, crujidos, lamentos... no hay digitalizaciones ni nada por el estilo, pero cumplen a la perfección su cometido.

Super Castlevania IV (SNES)

En el menú de opciones de la pantalla del título se nos permite escucharlos todos, aunque esta opción quedará eclipsada por otra en la que nos deleitaremos con la banda sonora. Lo cierto es que este detalle de poder seleccionar la música y los efectos y escucharlos en el orden que deseemos es muy de agradecer, y es una pena que esta costumbre desapareciera en posteriores producciones de la casa nipona, como el Castlevania Vampire's Kiss, del que ya hablaremos en otra ocasión -aunque me temo que no tan bien como de Castlevania IV-.

j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Super Castlevania IV (SNES)

Nada menos que doce larguísimas fases en las que Simon se enfrentará a multitud de situaciones. Desde el típico avance horizontal eliminando enemigos hasta ascensos por interminables escaleras o saltando entre plataformas, travesías por engranajes mecánicos, precipicios que deberemos sortear balanceándonos, y hasta psicodélicos escenarios que rotan para ponernos las cosas difíciles.

Super Castlevania IV (SNES)

El control de Simon es irreprochable. He oído alguna vez críticas hacia el tema de los saltos, y la verdad es que son un tanto rácanos, pero la respuesta a las órdenes del mando es tan fiable y rápida que os aseguro que muy contadas ocasiones perderéis ninguna vida por ello. Además del mítico látigo que acompaña al héroe desde la primera aventura, podremos utilizar armas secundarias que conseguiremos al golpear los cirios que se disponen por todos los escenarios: hachas, agua bendita o puñales.

Super Castlevania IV (SNES)

Un detalle de buen gusto, que se ha recuperado sólo en el reciente Castlevania: Harmony of Dissonance de Game Boy Advance, es la posibilidad de controlar a voluntad la posición del látigo. No sólo podremos disparar en cualquier dirección que deseemos, sino que además lo dejaremos colgando para protegernos o simplemente para matar enemigos más lentamente. Por otra parte, en determinados momentos hay demasiada distancia entre plataformas como para superarla de un salto, por lo que emplearemos nuestra arma a modo de liana, enrollándola a una argolla para balancearnos. Detalle, exclusivo de esta entrega, que es uno de los más recordados.

c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Super Castlevania IV (SNES)

Después de todo lo dicho anteriormente, queda claro que estamos ante una obra maestra. No es casualidad que siga siendo uno de los juegos más populares de este sistema, y que en las votaciones populares que se suelen hacer en foros de internet de todo el mundo acerca de los mejores clásicos de Super Nintendo ocupe siempre un puesto de privilegio.

Super Castlevania IV (SNES)

Jugar con Super Castlevania IV es un placer para los sentidos, acción directa y sin complicaciones en un envoltorio audiovisual de lujo. Es la esencia pura de la decana saga de cazavampiros de Konami. De hecho, el juego no posee argumento original, sino que es un remake de la primera entrega de NES, potenciado en todos los ámbitos técnicos y mucho más largo. No es especialmente difícil de completar, pero su gran longitud te mantendrá jugando mucho tiempo.

Super Castlevania IV (SNES)

Ojalá que en un futuro próximo aparezca alguna conversión o recopilación de la saga en la que esté incluido, para que las nuevas generaciones de jugadores puedan disfrutar de todas sus bondades. Desde estas líneas pretendo mover a la curiosidad a quienes no lo hayan probado. Si sirve al menos para que alguien se interese por él, este retroanálisis habrá merecido la pena.

l  o   m  e  j  o  r

  • Excelentes gráficos y banda sonora inmejorable.
  • Su longitud y la variedad de fases que contiene.
  • El control del látigo es perfecto.

l  o    p  e  o  r

  • Carece de argumento propio.
  • Las animaciones de Simon denotan la edad del cartucho.