Final Fight One
Final Fight One
  • Plataforma GBA 8.4
  • Género Acción, Arcade
  • Lanzamiento 27/09/2001
  • Desarrollador Capcom
  • Texto Inglés
  • +3
Carátula de Final Fight One

Si todavía no has estrenado tu consola esta es la excusa perfecta.

David Aguilera

Después de que Ubi Soft se hiciera con los derechos de la distribución de los juegos de Capcom en Europa, nos llega, con tan solo un mes de retraso respecto EE.UU, una de las adaptaciones más esperadas del catálogo de Game Boy Advance: Final Fight One...

Después de que Ubi Soft se hiciera con los derechos de la distribución de los juegos de Capcom en Europa, nos llega, con tan solo un mes de retraso respecto EE.UU, una de las adaptaciones más esperadas del catálogo de Game Boy Advance: Final Fight One...

Metro City, una conocida capital del crimen, ha estado dominada por violencia incontrolado durante varios años. Mike Haggar, el nuevo alcalde electo y exluchador profesional de wrestling, se ha propuesto erradicar la delincuencia de todos los rincones de su ciudad. La noticia ha corrido como la pólvora y las principales bandas de criminales de Metro City han comenzado a movilizarse, entre las cuales se encuentra la más poderosa de todas, los Mad Gear, que controlan a todas las demás. Para evitar futuros problemas, los Mad Gear han secuestrado a Jessica, la hija de Haggar, ofreciéndola como moneda de cambio para lograr la cooperación del alcalde en los negocios de la banda, tal y como hizo su predecesor. Pero esto ha tenido el efecto contrario, y junto a Cody, un amigo de la niñez de Jessica, y Guy, un compañero del gimnasio, Haggar se ha propuesto enfrentarse a los criminales más peligrosos de Metro City en su particular cruzada por el bienestar social y el de su propia hija....

Lo bueno de que haya tantas desarrolladoras centradas en versionar algunos de sus clásicos a Game Boy Advance es que, a menudo, se dejan de productos de segunda fila y nos sorprenden con títulos que verdaderamente tienen una razón de existir. Y ese es el papel que juega Final Fight. Aunque no sea precisamente el cartucho más original de cuantos ha pisado esta consola, el penúltimo trabajo de Capcom recupera la máxima de aporrear a todo aquel que se interponga en nuestro camino sin importar el como ni el porqué.

De hecho, durante toda tu travesía por Metro City podrás ir recopilando un montón de ítems que servirán para magullar a las huestes de Mad Gear, ya sea acuchillándoles con un machete, azotándoles con una tubería o soltando una dinamita para que sus órganos acaben esparcidos por toda la pantalla.

Y es precisamente ahí donde radica el encanto de este Final Fight One. Es un título que se digiera rápido, que a las primeras de cambio engancha al jugador más escéptico y que es capaz de arrancar al usuario todo tipo de sensaciones cuando está martilleando los botones de la consola intentando abrirse paso entre un ejército de delincuentes.

Pero no siempre fue así de sencilla la trayectoria de este beater de Capcom. A pesar de su éxito en los salones recreativos, editado a mediados del 89, en su salto a Super Nintendo se recortaron tantos extras que hacían irreconocible aquella denostada versión. Guy, el chico que viste con un mono rojo, había desaparecido, al igual que la cuarta fase del arcade, en la que el jefe final era nada menos que Rolento, uno de los combatientes más populares de la saga Street Fighter Alpha. Debido al alud de críticas de las que fue víctima la desarrolladora nipona, decidieron crear un remake que solventara estos problemas, nuevamente con la presencia de Guy y con las fases del original. A pesar de esta muestra de buena fe, Capcom no exportó de las fronteras japonesas a Final Fight Guy, por lo que el resto de aficionados a esta serie se quedaron con un palmo de narices.

Las dos entregas posteriores, que recibieron el original nombre de Final Fight 2 y 3, apenas aportaron cambios significativos en el patrón del original. Nuevos contendientes como la escultural Maki o el primoroso Carlos, un maestro en el dominio del bo, eran sus principales bazas, del mismo modo en que un nuevo motor gráfico le hizo perder parte de su labrada identidad que se forjó a finales de la década de los ochenta.

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Game Boy Advance nos demuestra una vez más porque se ha convertido en la auténtica reina de las dos dimensiones. Aunque el engine ya tenga 12 años, la pequeña de Nintendo ha sabido conjurar en una pantalla tan diminuta los enormes sprites, la velocidad y los efectos especiales del arcade sin atragantarse. Al contrario que en SNES, cuya adaptación parpadeaba a las primeras de cambio y sufría de lo lindo para aguantar en pantalla más de 4 personajes de golpe.

Sin embargo, es posible que gráficamente lo encuentres algo desfasado, máxime cuando ya hay en el catálogo otros beaters como Spiderman o X-Men con mucho más color, y en el caso del trepamuros, con hasta 3 planos de scroll parallax. Pero Final Fight es sin duda el que muestra a los personajes de la forma más detallada, grandes y brillantes de todos los antes mencionados. Además, la variedad de todos ellos es casi inescrutable, puesto que desde mujeres armadas con cadenas, pasaremos a pirómanos con un pasamontañas, a travestís muy corpulentos, hasta los típicos pandilleros esmirriados que salta a la mínima para buscar pelea.

Los decorados también son uno de sus puntos fuertes. Tanto la grandeza de ellos como la variedad, que nos llevaran a áreas suburbiales, montacargas, rings, estaciones de metro, túneles abandonados, paseos marítimos con la puesta de sol como telón de fondo o hasta urbanizaciones privilegiadas con restaurantes de lujo inclusive. Solo existe una palabra para definir el genial trabajo realizado por Capcom en este aspecto: pixel perfect. Una traslación sublime.

  m  ú  s  i  c  a

La mayoría de las partituras son temas rock que encajan a la perfección con el desarrollo del juego. Incluso hay ciertos temas, como en la estación de metro, que posee de fondo un continuo redoble que simula los golpes de dicho medio de locomoción sobre los raíles. Aun así, la antigüedad ha hecho mella en algo que puede sonar a más de uno a viejo.

  s  o  n  i  d  o   f  x

Tortazos por doquier, el sonido hueco de una barra de metal chocando contra las costillas de un pandillero, gritos de dolor de alguien que se está retorciendo en el suelo, barriles que se rompen en mil pedacitos al caerle un cuerpo humano... todo en Final Fight tiene su correspondiente FX, y pese a su edad, siguen siendo igual de grimosos. De lo mejorcito que hay en la consola de bolsillo.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Te lo puedes imaginar. Un tipo solo que se enfrenta a un tropel de secuaces de una organización criminal solo requiere unos cuantos puñetazos, unidos a más puñetazos, con alguna que otra patada y una pizca de suerte. En Final Fight One todo se basa en hacer caso a un indicador que te avisa de cuando avanzar y comenzar a repartir leñas a todos tus enemigos. Para ello, cuentas con los botones frontales A y B, pasa el salto y el puñetazo respectivamente, mientras que el trigger R se utiliza para la patada. Evidentemente, cuando combinas alguno de ellos surgen resultados a cual más sorprendente. De este modo, si martilleas reiteradamente el B, harás un combo que dejará la cara de todos tus adversarios hecho un verdadero mapa. Con Haggar, por ejemplo, puedas realizar un efecto 'tornado' bastante convincente, que batirá a cualquier hombre que esté en pie y dejará vía libre para que progreses sin demasiados problemas. Guy y Cody, por su parte, son bastante más discretos, puesto que basan su sistema de lucha en la agilidad.

Como ya hemos mencionado, puedes encontrarte por los callejones con una serie de pertrechos como navajas o tuberías para atizar, o porciones de carne para recuperar energía. Puede que esto te lo encuentres dentro de algún bidón de aceite, o que ejemplos puntuales de estos delincuentes lo haya dejado tirado tras haber fenecido en el intento de acabar con tu vida.

A la postre, es un desarrollo muy lineal pero extremadamente trepidante. No habrá ni un solo momento en que puedas respirar tras haber dejado tieso a algún tipo de mala vida. Incluso cuando menos te lo esperas, y tras un breve periodo de relax, aparece un Final Boss que te pondrá las cosas muy cuesta arriba. Y corto, desde luego no es, aunque gracias a la posibilidad de guardar mediante RAM, es posible que no te cuesta ni un par de días poder finalizar con éxito la misión de salvar a Jessica. Suerte que Capcom ya había contado con ello, y ha incluido a dos personajes secretos que serán desbloqueados una vez hayas alcanzado un número determinado de puntos.

Final Fight One, asimismo, dispone de una opción multiplayer mediante el Cable Link que permitirá que dos jugadores puedan tomar parte en la búsqueda de la hija de Haggar, como si estuvieran disfrutando en un mismo mueble del arcade de forma cooperativa.

  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

No existe duda alguna. Deberías hacerte con Final Fight One de inmediato, especialmente si aun tienes la espinita clavada del mediocre resultado obtenido en SNES y si estás ansioso por volver a disfrutar de un género que poco a poco, y con esta generación de consolas, ha ido perdiendo relevancia. Eso sí, no te esperes nada nuevo, no busques cosas que nunca habías visto, ni andes desesperado por aspectos que no estuvieron en su día en el arcade, porque FFO es el colmo de la previsibilidad. Es, sencilla y llanamente, una conversión perfecta, un pixel perfect como dicen los anglosajones. Y eso desde luego no es nada malo, porque gracias a ello podemos volver a disfrutar de uno de los mejores títulos de todos los tiempos, sea del género que sea, y sea del año que sea. Si todavía no has estrenado tu consola esta es la excusa perfecta. ¿A que estás esperando?

8.4

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.