Rayman Advance
Rayman Advance
Carátula de Rayman Advance

¡Oh la là! El color y la magia en la palma de tu mano

Rudesindo Hernando

Los franceses de Ubi lo ha vuelto a hacer y nos traen uno de los primeros títulos "imprescindibles" a la GBA. Tocan una nueva consola y nos traen un juego de altura, de mucha altura. Este Rayman que cabe en la palma de la mano demuestra que con un buen sistema, tiempo y ganas, hacer una pequeña mar

Los franceses de Ubi lo ha vuelto a hacer y nos traen uno de los primeros títulos "imprescindibles" a la GBA. Tocan una nueva consola y nos traen un juego de altura, de mucha altura. Este Rayman que cabe en la palma de la mano demuestra que con un buen sistema, tiempo y ganas, hacer una pequeña maravilla es posible... pequeña o grande, porque, incluso superara en algunos aspectos a sus hermanos mayores.

En aquellos remotos tiempos (por allá 1993/1994) en los que el género entre géneros eran las plataformas, sin los tontos prejuicios acerca de la infantilidad que hoy parecen tan frecuentes, un extraño ser asomó la cabecita y nos dejó bastante confundidos. ¡No tiene brazos! ¡No tiene piernas! ¿Eso que es?. Se llamaba Rayman y maravilló a todos por la inmensa calidad de su juegazo de altura en la extinta Jaguar. Más tarde pasaría a PSOne y a Saturn y daría el salto a las 3D con bastante éxito. Cuando los franceses, hace menos de un año, declararon que iban a convertir este juego para la recién nacida de Nintendo, muchos incrédulos dudaron. Se decía que de conversión nada de nada, adaptación ramplona y punto, ya que gráficamente la GBA no podría competir con los tres monstruos anteriormente citados.

Pero, ¡oh la lá! los genios de Ubi (y más concretamente de Digital Eclipse) han sorprendido a propios y extraños. Y es que no sólo iguala a las versiones de Jaguar, PSOne o Saturn, sino que visualmente supera a las dos primeras consolas y lucha codo con codo contra la mejor plataforma 2Ds de la historia, la Sega Saturn.

Pero antes de analizar esto, habrá que esbozar la historia del juego, en la que el intrépido ser (que a Michael Ancel se le ocurrió un día en el que... ¿en qué demonios estaría pensando?) debe rescatar unos seres llamados Electoons, del malo malísimo de turno, aunque para que nuestro periplo sea más llevadero contaremos con la ayuda de la amable hada Ventilla. Lo de siempre. Pero bueno, no es el argumento lo que hace a este Rayman un imprescindible entre el actual catálogo de la GBA, sino los...

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Soberbio es un adjetivo que se queda corto ante la calidad de Rayman. ¿Sublime? Sí, este se acerca bastante más a la realidad. La mayoría de quienes hemos tenido el placer de dedicarle horas y horas a este juego todavía no damos crédito a lo que vemos. El uso de los 512 colores que puede mostrar la pequeña de Nintendo en pantalla a la vez es de quitarse el sombrero, ya que no se nota apenas los más de 32000 de diferencia respecto a las otras versiones de las consolas grandes. ¿Cómo lo han hecho? Pues utilizando algo la inteligencia (a ver si aprenden otros programadores con más prestigio pero que a la hora de la verdad se quedan parados ante la primera dificultad técnica) y han utilizado los degradados por hardware de colores en los fondos, de forma que el efecto es sencillamente magistral.

Los personajes han crecido respecto a las demás versiones: son más grandes (en comparación, claro está) y se mueven con mayor soltura que en la PSOne y la Jaguar. De hecho, aquí sólo le mantiene el tipo la Saturn... y con dificultad. Aunque claro está, al final las grandes se imponen en el tema de la resolución, pero, debido a las características y tamaño de la pantalla de la GBA, la diferencia es apenas perceptible.

Pero todo tiene su lado negativo: las ralentizaciones. De vez en cuando (y bastante más de lo que nos gustaría) Rayman Advance se ralentiza, exactamente igual que en Jaguar o PSOne (esa maravilla de las 2Ds llamada Saturn, por supuesto, no). No dura demasiado ni es horrible, pero se nota que los creadores eran novatos en la GBA, pues con un poco más de empeño podrían haberlo solucionado. Desde luego empaña algo el resultado, pero no lo desluce.

  m  ú  s  i  c  a

Tal vez por el esfuerzo que los programadores de Digital Eclipse han puesto en los gráficos, no les ha quedado demasiadas ganas de hacer lo propio con el apartado sonoro. La música no está mal... de hecho es entretenida y pegadiza, además de muy correcta... si estuviésemos hablando de la Game Boy Color. Y es que es exactamente la misma que la de esta versión, que utilizando el chip emulador que posee la GBA, para por lo visto meter las mismas melodías sin utilizar el hardware específico. Es decir, que tras escuchar Tony Hawk's: proskater 2, el resultado parece, al menos, muy discreto.

  s  o  n  i  d  o   f  x

Lee el apartado de música, ya que ocurre exactamente lo mismo. Los sonidos FX son idénticos a la versión de GBC de Rayman. Unos cuantos pitiditos, algunos sonidillos irreconocibles y poco más. Pobre, muy pobre este apartado y muy lejos de los gráficos ¿Qué les hubiese contado utilizar las herramientas de sonido de Factor 5 a los franceses? Poco, muy poco. Pero en fin, lo hecho hecho está. Una auténtica lástima y el "pero" más importante de este título. Aunque, ¿lo más importante en un plataformas es la música? No es la...

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Y aquí el bicho de Ubi se destapa como un dios dentro del género. Manejar a Rayman por sus 60 fases es una auténtica gozada. No sólo por su excelente animación, que deja en paños menores a las versiones grandes. Ni por su control, que se nota descendiente directo del juego de juegos en este aspecto, Mario. Ni por su extenso repertorio de movimientos (Rayman puede planear con su flequillo, saltar, correr, asustar a sus enemigos poniendo una cara bastante "inquietante", lanzar su puño como si se tratase de un boomerang y bastantes más acciones entre locas y disparatadas). Ni tan siquiera por una dificultad mucho mejor calibrada que en las versiones de las mayores (en los que lo saltos de fe y puntos negros estaban a la orden del día y era muy posible perder los nervios completamente) y que asegura unas 60 horas de diversión continuada. Ni siquiera por la obsesión enfermiza que nos entra cuando, desesperados, maldecimos al cielo por no encontrar el último electoon que se esconde en el nivel tras recorrerlo 16 veces. Es por todo esto, pero sobre todo, por la sensación que transmite al verlo moverse. Es un juego que capta y divierte a la primera y que no puedes soltar hasta conseguir acabar el 100% con un estilo de plataformas muy clásico, del que se adora o se odia a muerte... aunque es muchísimo más probable lo primero.

  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Rayman es uno de los primeros imprescindibles para la GBA. Técnicamente es sublime, es como estar viendo dibujos animados (si quitamos, claro está, el lamentable apartado del sonido) y junto con Tony Hawk's: proskater 2, lo mejor que podrás encontrar de momento en la pequeña de Nintendo. Respecto a la jugabilidad, más de lo mismo. Te atrapará sin remedio desde la primera partida y no podrás dejarlo hasta terminarlo del todos (lo que nos costará dios y ayuda, aunque sin desesperarnos en exceso). En resumen, que estamos ante un juego espectacular (y más teniendo en cuenta que es de primera generación), de esos que demuestran que la GBA es bastante más que una Super Nintendo portátil. A quienes hayan jugado en PSOne, Jaguar o Saturn les parecerá más de lo mismo, pero quien lo descubra por primera vez, no podrá dejar de soltar un "oh la là!"en honor del magnífico trabajo que los franceses de Ubi han hecho con esta joya imprescindible para la juegoteca de cualquier amante de las plataformas.

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.