Deus Ex
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Carátula de Deus Ex

Cuando Blade Runner encuentra a System Shock

Fernando Conde

Estamos en el futuro, un futuro oscuro de esos que nos pinta la ciencia ficción postmoderna, con corporaciones todopoderosas, gobiernos corruptos, cibernética y biónica hasta en los tostadores y la sociedad convertida en el desastre que todos pronosticaban

Estamos en el futuro, un futuro oscuro de esos que nos pinta la ciencia ficción postmoderna, con corporaciones todopoderosas, gobiernos corruptos, cibernética y biónica hasta en los tostadores y la sociedad convertida en el desastre que todos pronosticaban. Por si fuese poco, una nueva plaga azota a la humanidad, una plaga que sólo puede ser combatida con la ayuda de una poderosa droga conocida como 'Ambrosía'. Ya nos podemos suponer que el medicamento en cuestión es caro y muy difícil de encontrar, tanto que sólo unos pocos elegidos pueden optar a ella y su distribución está controlada por el gobierno que, mira tú por donde, sólo se la proporciona a los inmensamente ricos y poderosos.
La situación, como es de esperar, tiene un poco mosqueados a los habitantes del planeta; lo suficiente como para que varios cientos de grupúsculos terroristas del más variado pelaje campen a sus anchas por el panorama político mundial haciendo de las suyas. En medio del jaleo, la ONU ha puesto en marcha su propio grupo especial antiterrorista, de nombre UNATCO, dispuesto a acabar, casi a cualquier precio, con los desmanes de estos alborotadores. Y como buenos jugadores que somos, siempre estamos en medio de todo el jolgorio. A saber: Somos el más moderno agente que la nanotecnología ha concebido jamás, el segundo de nuestra serie (el primero es nuestro hermano) y todas las esperanzas están puestas en nosotros. Nuestra misión, meternos en los fregados más feos que se monten y salvar el día. De paso, aprovechando los ratos libres, deberemos desenredar una turbia trama para dominar el mundo cuyas raíces se hunden en lo más profundo del poder establecido y ensucian varios escalafones por encima de nosotros. Nadie es lo que parece en esta historia en la que visitaremos los más oscuros lugares de las principales megalópolis del futuro y pasearemos por los rincones más tétricos del alma humana.


Descripción general:

Deus Ex es un juego de rol a lo System Shock; esto es, perspectiva en primera persona, ambiente futurista, escenarios bastante amplios y nada de gatillo flojo. A pesar de que su motor (el mismo de Unreal Tournament) y la gran disponibilidad de armas (pistolas, rifles, ametralladores, lanzacohetes, granadas de variado efecto...) pueden llevar a algunos a engaño, Deus Ex no es un arcade ni pretende serlo: Deus Ex lleva el rol hasta extremos que pocos programas de este tipo habían llegado. Así, los jugadores deberemos ser muy conscientes de las limitaciones de nuestro personaje y nuestras armas para salvar situaciones que estamos acostumbrados a resolver a cohetazo limpio. Por poner un ejemplo, la solución 'salgo en plan banzai y me los cepillo antes de que se den la vuelta' termina, casi invariablemente, con nuestro personaje esparcido por la habitación.


  
 
Audio/Vídeo:
Para los conocedores de Unreal Tournament, baste decir que el motor es el mismo. Esto asegura unas cotas de calidad bastante altas, aunque el estilo de juego sea radicalmente diferente. Para empezar, las texturas de Deus Ex nos presentan un mundo bastante más sucio y decadente que UT, algo que las coloridas y brillantes texturas de este, demasiado saturadas para la realidad, no consiguieron plasmar del todo en su momento. Adiós a las luces de brillantes colores, los efectos especiales en plan salvaje y el uso indiscriminado de pirotecnia: Esto es (o pretende ser) el mundo real, aunque un poco envejecido. El estilo de mapas, diametralmente diferente, también afecta al aspecto final que, en definitiva, se aleja de la estética UT y obtiene una personalidad propia aunque el motor sea, inconfundiblemente, el mismo.
La carga gráfica es brutal y la máquina necesaria para disfrutar este juego no es ningún juguetito barato. Los escenarios, enormes, presentan un acabado bastante cuidado, aunque su enorme tamaño limita la profusión de detalles que a todos nos gustaría ver. La iluminación y las texturas son apropiadas y encajan muy bien con todo, haciendo que en general el trabajo artístico merezca un sobresaliente. Los PNJs (personajes no jugadores) que pululan por doquier están bastante bien realizados y sólo cabe protestar por la repetición constante de enemigos, todos vestidos igual y del mismo aspecto en la práctica totalidad de las ocasiones, aunque no es que Deus Ex ande corto de personajes.

El audio es, simplemente, brillante. Las músicas, de corte entre orquestal y techno, le dan a la aventura un toque épico que redunda en mayor emoción. El sonido es bueno y está en su sitio, haciendo que todo fluya con mayor realismo y realizando algo bastante complicado: Ser bueno sin que nadie se entere de que está ahí: Como en la vida misma.

En cuanto a las secuencias de 'intro' y las 'escenas de corte', se resuelven mediante el uso del mismo motor del programa, lo que mantiene la calidad en unos niveles más que aceptables. Al final, la calidad visual y sonora de Deus Ex es brillante, digna de algo tan ambicioso como lo que es este juego. No hay fallos graves que dañen el resultado final y el resultado, aunque no sea la revelación del año, es una gozada. 

Guión:
Nuestro personaje, centro de la acción (como no podía ser menos), tiene una serie de habilidades que deberemos cultivar para que se desenvuelva lo mejor posible en el mundillo. Así, nos manejaremos mejor o peor con las armas de cuerpo a cuerpo, armas cortas, automáticas, pesadas, electrónica, informática, etc... Y cada una de estas 'mañas' será determinante a la hora de conseguir el éxito en una determinada acción o acabar volándonos las manos al poner un café en el microondas. A estas habilidades habremos de sumar las ventajas que nos confiere la tecnología que tenemos implantada, una serie de nanocircuitos reprogramables que nos permiten obtener nuevas capacidades más allá de lo humano. Estas ventajas, que conseguiremos enchufándonos a una serie de 'latas' con las nanomáquinas adecuadas, serán extremadamente valiosas en la consecución de nuestros objetivos. Parte fundamental de nuestro éxito estará en saber pasar desapercibidos, movernos sigilosamente y procurar no armar estruendo (disparar) hasta que no sea estrictamente necesario y estemos seguros de que por lo menos el primer disparo va a causar una baja enemiga. Ojo, de paso, porque el sistema de daño zonal también nos afecta a nosotros y el deterioro de nuestros miembros se traduce en pérdida de las facultadas asociadas o incluso la muerte.
Las armas, herramientas vitales para la supervivencia en el futuro cercano que Ion Storm nos propone, tienen un sistema de manejo realista que nos quitará las ganas de ir por ahí a lo Duke Nukem. Según nuestra habilidad en el manejo de cada arma, nuestro pulso con ella será mejor y la probabilidad de acertar aumentará. Además, los mejores disparos se consiguen después de dedicar algunos instantes a apuntar, por lo que si nos paramos mejorará nuestra puntería (tanto más cuanto más tiempo estemos parados). Para hacernos una idea de como van las cosas con nuestro pulso, el punto de mira nos mostrará con una retícula que se irá cerrando cual es la estimación de error a la que nos arriesgamos. Cuanto mayor sea nuestra habilidad con el arma portada, menos tiempo tendremos que esperar para disponer de toda la precisión posible, y al mismo tiempo esa precisión será mayor. Valga el ejemplo del rifle de francotirador, que bailará en nuestras manos como un poseso mientras tengamos su habilidad asociada en baja forma y será como un preciso y letal escalpelo a distancia en cuanto dediquemos unos cuantos puntos de habilidad para él.
 

La perspectiva, en primera persona, nos permite una visión privilegiada del mundo de Deus Ex, un mundo urbano escogido de entre los ambientes menos amigables que se pueden encontrar en la ciencia ficción moderna, lleno de detalles y dotado de algo muy parecido a la vida propia, aunque, como ya veremos, no llegue a una sensación genuina de vida real. El manejo de nuestro agente, impecable, es algo más preciso que a lo que nos tienen acostumbrados los juegos en primera persona y dota al mismo de una calidad mucho más humana. Ello hará que, en un principio, la lentitud de desplazamiento se nos torne inaguantable, aunque el tiempo (y la escala de los escenarios, tan enorme como bien conseguida) terminará por confirmarnos que realmente nos movemos así en la realidad. En esto, como en todo, Deus Ex tiende al realismo como clave para conseguir su personalidad propia. Aquí, nos encontramos con un contrasentido que en varias ocasiones da al traste con la diversión y la convierte en engorro: El realismo de, por ejemplo, las armas, hace que una pistola se comporte como una pistola (nada de destripar tanques con ella) mientras que el escenario de ciencia ficción en que nos movemos nos pone a tiro un buen montón de personal con armaduras corporales. Resultado: Acabar con un simple terrorista puede convertirse en una especie de duelo a lo 'far west' que requiera un gasto de munición desmesurado. Teniendo en cuenta que la munición es uno de los bienes más preciados en el mundo de Deus Ex (o por lo menos lo parece), a veces esto provoca situaciones desesperantes.

Ejemplos de este realismo pueden enumerarse unos cuantos: Por ejemplo, en la primera fase, la estatua de la libertad, recorrer la isla de parte a parte corriendo lleva su tiempo. O asomarse detrás de una esquina justo cuando el robot de vigilancia (armado con una ametralladora de grueso calibre) pasa por allí, que nos va a costar la vida o buena parte de ella. Aquí es donde está el meollo de Deus Ex, puesto que este realismo condicionará todas y cada una de nuestras acciones incluyendo la manera de resolver la aventura. No creáis, eso sí, que el elemento rol de este juego se queda aquí; multitud de puertas cerradas que abrir o forzar, trampas que desactivar, conversaciones que mantener, códigos que descubrir y secretos que desenterrar están ahí para atestiguar lo contrario y conformar una aventura de guión brillante y muy buena realización técnica que se ve ligeramente deslucida por ciertos fallos que se pueden achacar a lo poco explorado del género (pero que están ahí e incordian de todas formas).

 
 
Los pobladores del mundo de Deus Ex serán parte fundamental de la aventura, ya que pueden ayudarnos, ignorarnos o (más probablemente) atacarnos. Las calles y edificios están llenos de personajes, la mayoría enemigos, que intentan comportarse de manera veraz. Y digo intentan porque no es que lo consigan, claro. Los 'extras' son en muchos casos demasiado 'decorativos', aunque en bastantes ocasiones podremos mantener conversaciones con ellos e incluso sacar algo en limpio de todo ello. Los amigos se limitan a atenerse al guión y no muestran ninguna iniciativa propia y los enemigos dan caña pero no se muestran muy inteligentes. Valga el ejemplo de los enfrentamientos: Tras sorprender por la espalda a un terrorista que cae mediante una bala bien puesta, otros tres surgen de una puerta que no teníamos cubierta. Por supuesto, se lían a tiros con nosotros, a lo que correspondemos. En vez de aguantar el tipo (tres contra uno, ya podrán), a la mínima de cambio saldrán corriendo los tres, poniéndonos sus espaldas bien a tiro. Realmente, nuestro personaje parece ser aterrador para los demás. Los únicos que parecen medianamente listos son los portadores de lanzallamas, a los cuales servidor ha aprendido a odiar con todas sus fuerzas (y a dispararles entre ceja y ceja tan pronto como se ponen a tiro). De todos modos, nadie dice que este juego sea fácil. Los enemigos son un problema que hay que eliminar de la manera más inteligente posible y procurando no darles oportunidades para que nos vean, puesto que más de una vez nos van a poner en serios apuros.
Nuestro personaje, escenarios, PNJs... nos faltan los objetos. El mundo de Deus Ex está repleto de objetos y gadgets, inútiles la mayoría, indispensables otros, que dotan de gran variedad al juego. Ganzúas, palancas, kits del 'pequeño hacker' (también llamados multitools), modificaciones para las armas, explosivos, notas, códigos de acceso, munición y armas entre otras muchas cosas, se pueden encontrar esparcidas por los escenarios de maneras más o menos verosímiles. Ojo sobre todo a la munición: Bien inapreciable y escaso que hay que racanear hasta las últimas consecuencias.

Ahora, y éste es el problema, las perspectivas de encontrar este título en español son francamente malas. Una auténtica pena, porque Deus Ex es uno de los juegos de este año y una de las aventuras de la década, con lo que cualquier distribuidora engrandecería su palmarés poniéndolo a disposición del público hispano. Eso sí, apropiadamente traducido, ya que la multitud de textos, conversaciones y mensajes que pueblan el programa haría bastante dificultoso su disfrute para aquellos menos duchos con el inglés.

Resumiendo todo lo dicho, Deus Ex es uno de los mejores títulos actualmente y posiblemente el mejor de su género hasta el momento (en dura liza con System Shock 2, cuyos incondicionales probablemente consideren sacrilegio esto que estoy diciendo), con un buen montón de detalles que lo hacen adictivo y jugable y otros que no hubiera estado de más pulir. La ambientación, brillante; la jugabilidad, en su punto; la trama, punto vital en todo RPG que se precie, está currada, es interesante y la realización técnica la arropa de manera más que adecuada. Mr. Warren Spector, responsable del proyecto, puede sentirse muy orgullo del resultado. Desde luego, a unas cañitas si que debería invitar a sus compañeros de Ion Storm por un trabajo bien hecho.

Estrategia y trucos:
Es difícil definir una estrategia para Deus Ex, ya que la atención al realismo ha sido tal que muchas veces nos encontraremos con que estrategias exitosas en alguna ocasión provocan desastres en otras. De todos modos, hay ciertas normas que ayudarán bastante en el transcurso del juego.
-Avanza con cautela, siempre por las zonas más oscuras y haciendo el menor ruido posible para evitar ser localizado antes de estar en posición ventajosa. Si has jugado al Thief, la mecánica para esto es similar.

-Evita los enfrentamientos a no ser que lleves una clara e indiscutible ventaja. Prepara emboscadas y recuerda que un disparo a la cabeza es fatal en cualquier caso.

-Piensa, investiga, no te dejes ningún rincón por explorar ni ningún personaje con quien hablar; ese niño desvalido que pide en la calle puede conocer un código de acceso que te ahorre camino y problemas.

-Cada arma tiene su uso; no intentes usar el rifle a corto alcance ni la pistola a largo; del mismo modo, el lanzacohetes es demasiado valioso para uso antipersonal a no ser que te quites a muchos enemigos de un solo golpe.

-Recuerda que estás con los buenos, así que minimiza bajas tanto entre los buenos como entre los malos.

Estos trucos o consejos son los que había disponibles el 08/09/00 Si no encuentras lo que buscas, pasa por la sección de TRUCOS.
 

Jugabilidad:
Buena, aunque ajustada. A veces nos entusiasmará, a veces provocará ataques de frustración. Sencillamente, hay cosas que no deberían estar como están, entre otras la notoria escasez de munición. Todos estamos de acuerdo en que los agentes especiales no llevan cananas cruzadas de hombro a hombro al estilo zapata, pero eso es una cosa y otra es estar ahorrando bala por bala. Es muy destacable la poca linealidad de las misiones, en las que podemos obrar como nos plazca para alcanzar el objetivo. Para ello tendremos multitud de caminos entre los que escoger, unos más fáciles y más orientados al asalto frontal (que no suicida) y otros más tortuosos y pensados para los aficionados a aparecer donde menos se lo esperan y desaparecer antes de que sepan que demonios ha pasado. Por cierto, Deus Ex tiene cuatro finales distintos.
Las armas son un punto que creará polémica entre los jugadores puesto que pecan de excesiva falta de efectividad. La pistola, el arma principal durante mucho tiempo, tiene poca potencia y alcance, sobre todo teniendo en cuenta que el enemigo está bien equipado con armaduras corporales y demás parafernalia. El rifle de asalto (ametralladora para los amigos) está un poco traído por los pelos y resulta inútil a largas distancias (tiene más retroceso que la 'Impaciente' de Depredador). La escopeta es... Bueno, uno espera cargarse a un tipo de un disparo a bocajarro con una escopeta, no necesitar varios seguidos; y en cuanto al rifle de francotirador o el lanzacohetes no hay fallos que achacarles quitando lo complicado de su manejo cuando no poseemos la habilidad necesaria, algo que no deja de ser coherente con la dinámica realista del juego. Mención especial para la ballesta de dardos tranquilizantes: Unos la amarán por su increíble potencial como arma silenciosa (los dardos requieren unos segundos largos para hacer efecto) y otros la odiarán a muerte por considerarla un juguetito; dependerá de la aproximación que uno quiera darle a las misiones. Para gustos está el tema.

Como juego de rol, Deus Ex es muy bueno. La trama engancha, las misiones que surgen son originales y nada aburridas (en la mayoría de los casos) y el entorno es realista. Ahora bien, este realismo puede echar atrás a los jugadores más lanzados a la acción, a los que no les apetezca recorrerse a paso de humano un barrio bastante grande de la geografía neoyorkina o a los que simplemente, les gusta que una pistola sea una letal y precisa máquina de derribar cazabombarderos. Sin embargo, aquellos que quieran vivir una tensa intriga policial en un mundo regido por las mismas leyes físicas que el nuestro, encontrarán en Deus Ex una oportunidad única.
 


El aspecto visual y sonoro del juego, la trama, la adicción, lo bien que se han plasmado los componentes de rol, los personajes... Muchas cosas. Lo bueno es que Deus Ex proporcionará largas horas de diversión a cualquier aficionado al género. 
 

Enlaces o Links:
Página oficial de Deus Ex
http://www.deusex.com
(Aquí encontrareis un pequeño parche beta que mejora sensiblemente el rendimiento en DirectX)
 
 
Equipo necesario:
Pues nada de juguetes. Algo más de lo que pide Unreal Tournament, en verdad. Un Pentium II 300 con una aceleradora gráfica (a ser posible mínimo de 16 MB), 64 MB de RAM, Tarjeta de sonido, DirectX 7.0a y un CD ROM 4X.

LO MEJOR

  • El aspecto visual y sonoro del juego, la trama, la adicción, lo bien que se han plasmado los componentes de rol, los personajes... Muchas cosas. Lo bueno es que Deus Ex proporcionará largas horas de diversión a cualquier aficionado al género.

LO PEOR

  • El motor no asombra, gráficamente hablando es muy bueno pero podría impresionar más. La inteligencia de los enemigos es un tanto primaria y la jugabilidad se ve afectada por eso y porque, generalmente, estaremos en aplastante inferioridad frente a un enemigo bien equipado. La racanería de munición.
  • ex/darwin
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Obra maestra

Una obra maestra que ha dominado su género para colocarse en la cima del mismo. Un coloso de su generación que seguirá siendo comentado y recordado en el futuro. La nota máxima no implica perfección, sino que es usada para señalar a un referente absoluto en el que los demás pueden y deben mirarse.