Maxi Sound Fortissimo
Juega fuerte.
Presentación:
Guillemot en los últimos años ha sabido hacerse un importante hueco en el mercado del hardware de sonido doméstico. Tras la supremacía indiscutible de Crative Labs y sus Sound Blaster, las Maxi Sound de este fabricante francés se han convertido en una de las opciones más interesantes a la hora de dotar de un buen sonido a nuestro PC. Ese éxito se apoya sobre todo en una calidad indiscutible del hardware, pero también ha tenido mucho que ver el interés que ha puesto este fabricante en conquistar el mercado español a base de unos precios muy ajustados y una atención al cliente muy por encima de la media. Un golpe maestro dentro de esta estrategia es la Maxi Sound Studio ISIS, una verdadera joya con un precio al menos asequible para los "no profesionales" y que queda muy por delante de lo que ofrecen otros fabricantes.

Con la ISIS Guillemot cubre la demanda del hardware más profesional, mientras que con las distintas versiones de las Home Studio se atiende a los usuarios que requieren menos prestaciones (con menos presupuesto). Sin embargo existe un segmento muy grande de usuarios que, aunque demande las mejores prestaciones posibles y el aprovechar todas las funciones de sonido 3d de los últimos juegos, busca ante todo que todo ello no les suponga un gasto muy grande. Estos usuarios no habían encontrado una tarjeta de semejantes características desde la Maxi Sound Dynamic 3D, tarjeta para la que ya han pasado los mejores días y que ha quedado fuera de las últimas tecnologías de sonido 3d. Para estos usuarios Guillemot ha lanzado la Fortissimo, una tarjeta económica con unas prestaciones más que dignas y con un soporte para juegos 3d inmejorable.
Por poco más de 55$...
...Tenemos una Maxi Sound Fortissimo, una tarjeta de sonido Full Duplex para bus PCI, con 4 canales, aceleración por hardware de los últimos soportes de sonido 3d, salida óptica S/PDIF y basada en el nuevo sintetizador YMF744 de Yamaha. Los cuatro canales se dividen en dos salidas estéreo que a su vez se destinan a altavoces delanteros y traseros con el consiguiente sonido tridimensional. En resumen, una tarjeta muy apta para cualquier aplicación doméstica y con unas excelentes aptitudes para los juegos 3d.
/es/node/Array Porque aunque la Fortissimo cumpla a la perfección en la reproducción de cualquier sonido, ya sea Wave, MIDI, CD, MP3 e incluso MPEG-2, el gran potencial de esta tarjeta radica en su utilización con juegos que soporten sonido 3d sobre dos pares de altavoces. La pequeña Maxi Sound soporta aceleración DirectSound 3d, DirectMusic, A3D, EAX y Sensaura en 2 ó en 4 altavoces y todo ello por hardware. La aceleración por hardware supone la total independencia de la tarjeta de sonido respecto a la CPU. Esto supone un lastre menos para el procesador principal que repercute en un pequeño aumento de las prestaciones, pero que en el caso de las configuraciones más "ajustadas" puede ser determinante.
En cuanto al sintetizador de Yamaha, cuenta con dos "megas" de sonido MIDI en tabla de ondas, cantidad imposible de aumentar. Incluye 64 voces por hardware y otras 64 por software, además de cerca de 700 sonidos y más de 20 ritmos de batería. Fortissimo es compatible con Sound Blaster Pro.
Un detalle muy interesante es la inclusión de una salida óptica S/PDIF con la que extraer sonido digital perfecto y hacer, por ejemplo, copias de seguridad de nuestros CDs en formato MiniDisk o conectar el PC con la cadena HIFI con una nula pérdida de calidad de sonido.
¡A jugar!...
Si algo he sacado en claro después de probar la Fortissimo, es que su mejor aplicación la encuentra en los nuevos juegos con sonido 3d. No hace falta más que mirar el soporte de todos los últimos estándares de sonido 3d (DirectSound 3d, DirectMusic, A3D, EAX y Sensaura) y sus dos salidas estéreo para darse cuenta de que es una de las mejores opciones para aquel que busca una tarjeta de sonido para jugar. Unreal Tournament con la Fortissimo está logradísimo. Volumen a tope, 5 altavoces, un poco de reverberación... y es para volverse loco ;-D.
Y aunque sea con los juegos donde este hardware se desenvuelve mejor, no hay que olvidar que sus dos salidas (altavoces frontales y traseros o "Surround") dan la posibilidad de disfrutar del tan traído Home Cinema y su sonido espacial.

Por supuesto la Fortissimo cuenta sobre su lomo con un puerto digital del tipo MPU401 UART destinado a la conexión tanto de joysticks y otros dispositivos de juegos, como a la de teclados MIDI.

El Software.
Además de los lógicos controladores para Windows 9x, 2000 y NT y los manuales en formato Adobe Reader, en el paquete de Guillemot se incluyen dos programas:
Acid DJ: Se trata de una herramienta con la que editar, retocar, mezclar y reproducir archivos de sonido de nuestra propia creación o públicos. El uso de este software es muy sencillo pese a su interfaz en inglés. Aunque no se trate de una herramienta lo suficientemente potente como para considerarse "profesional". El Acid DJ permite mezclar hasta ocho pistas de audio simultáneamente. Para empezar incluye una buena cantidad de sonidos pregrabados y sin derechos de autor y más de 600 "grooves" con los que componer nuestros propios temas.
Media Station: Se trata del interfaz usado por Guillemot para controlar el sonido en nuestro PC. Partiendo de los controles de volumen, balance y ecualizadores, además añade un reproductor de discos compactos, un reproductor de ficheros MIDI y un reproductor/grabador de ficheros Wave. Es un forma muy práctica de tener acceso a todo esto en un solo click.
Yamaha XG Studio: Una llamativa utilidad para reproducir, editar y modificar ficheros MIDI. Cuenta con gran número de instrumentos y su manual es de lectura muy recomendada, pese a que se encuentre en inglés. Lo más curioso de este reproductor es su interfaz de usuario, que nos lo presenta como una auténtica mesa de mezclas coronada por una gran pantalla en la que proyectar vídeos AVI y crear nuestro propios vídeo musicales.

Conclusiones ( 1).
La Maxi Sound Fortissimo, como tarjeta de sonido, puede ser la ideal para aquel usuario que busca una tarjeta de sonido para jugar. Sus cuatro canales, salida S/PDIF y, sobre todo, el soporte para todos los estándares de sonido 3d del momento y su precio, la dejan sola como favorita teniendo como única competencia la Sound Blaster Live! Platinum.

Sin embargo hay unos pequeños detalles que no me han gustado de la Fortissimo. Para empezar, todo lo relacionado a los manuales. En papel sólo se incluye una guía de instalación rápida y el resto de manuales y libros de ayuda se adjuntan en un CD en formato PDF y en inglés. Esto no sería problema si esos manuales fuesen del todo prescindibles, pero en el caso de la Fortissimo sí que he notado la carencia de información al usuario sobre lo que acaba de comprar. Entre los manuales de uso del software incluido (que sí son completos pero en inglés) he buscado información sobre cómo se configura la tarjeta, qué posibilidades tiene realmente y, en general, cómo sacarle verdadero partido. Me voy a valer de un ejemplo para demostrar esta carencia.

Después de comprobar cómo la Fortissimo funcionaba a la perfección con los juegos, probé a escuchar MP3 y MPEG-2. Mi sorpresa fue monumental al comprobar que aquello "sonaba mal". Desinstalé y volví a instalar en busca de alguna posible configuración mal hecha. Repetí las pruebas y aquello seguía sonando mal. Entonces busqué en "panel de control" y encontré una utilidad de configuración de Yamaha. Desde allí comprobé como por defecto al instalar la tarjeta se activan efectos como reverberaciones, coros y otras variaciones destinadas a optimizar el sonido en juegos 3d, pero incompatibles con cualquier otro tipo de sonido. Fue cuestión de desactivar esas opciones y entonces la Fortissimo empezó a sonar a la perfección. El problema es que yo he encontrado rápidamente el problema, pero en muchos casos el usuario se volverá loco buscando la causa de aquello pensando que ha hecho una mala compra e incluso acudiendo al servicio técnico. Tras buscar en manuales, CD, guía de instalación, etc. etc.. vi que en ningún sitio se advertía de la existencia de esa utilidad de configuración y mucho menos de que opciones como las de reverb o chorus están activadas por defecto.
Tampoco se explican detalles sobre el hardware mismo que compone la tarjeta. Un error que en mi opinión perjudica a Guillemot es no informar de la disponibilidad en la tarjeta de cuatro conexiones directas a través de las cuales introducir sonido directamente desde el CD, DVD, tarjeta de descompresión MPEG2 o desde una segunda tarjeta de sonido. La posibilidad de conectar directamente hasta cuatro de estos dispositivos simultáneamente me parece muy interesante, pero inexplicablemente Guillemot no las cita ni en notas de prensa, página Web y ni siquiera en el manual.
Conclusiones (y 2).
Un segundo detalle que no me ha parecido del todo acertado es el software que se incluye con la tarjeta. Si lo pensamos un sinceramente, pocos de nosotros usamos conscientemente la tarjeta de sonido. Simplemente buscamos una tarjeta que suene bien, que soporte todas nuestras necesidades y que no nos duela mucho en el bolsillo. Por tanto, seremos muy pocos los que utilicemos, por ejemplo, el Acid DJ para algo más que jugar los primeros días y luego olvidarlo. Los usuarios más aficionados al sonido y que invierten tiempo en la edición lo más seguro es que se decanten por hardware más profesionale, como por ejemplo cualquier Maxi Sound Home Studio, o una Isis, si el presupuesto lo permite. También habrá usuarios que sí dedican tiempo a la edición de sonido y aprovechen las utilidades incluidas, pero personalmente creo que son los menos.

En una tarjeta como la Fortissimo se debería incluir software como el Gamer Fx incluido en la anterior Maxi Sound Dynamic 3d, una utilidad destinada a la optimización y personalización del sonido en los juegos que sí sería más aprovechada en una tarjeta destinada a jugadores. Las utilidades de sonido posicional también incluidas en la Dynamic, seguramente habrían sido muy bien recibidas por todos aquellos usuarios que se inician ahora en el sonido tridimensional y que están ansiosos por escuchar cómo el sonido se desplaza por su habitación. Tampoco hubiesen estado de más utilidades como las incluidas en la Blaster Live! que, aunque puede que no tengan una gran calidad, ofrecen unos ratos muy divertidos junto a los amigos al transformar con un par de clicks nuestra voz en tiempo real en la de un pitufo o en la de Darth Vader, por ejemplo. En resumidas cuentas, el perfil del usuario de la Fortissimo no me parece el más adecuable al software incluido.
Pero estos dos apuntes son fácilmente perdonables si los comparamos con los puntos a favor que ofrece Guillemot. A destacar el soporte técnico al usuario. Lo he puesto a prueba y he salido muy satisfecho. Tras hacer un par de preguntas algo "complicadas" telefónicamente al 902 de Guillemot, la paciencia del técnico conmigo ha sido increíble. También el correo electrónico ha funcionado a la perfección y he recibido respuesta en menos de dos días.
Resumiéndome en pocas palabras, l software y manuales que acompañan a la tarjeta son mejorables, pero el soporte técnico compensa estas deficiencias. No puedo dejar de recomendar la Fortissimo a todo aquel amante de los juegos 3d que busque una tarjeta completa y de bajo coste. Sin embargo, si se busca un uso más profesional, personalmente me decantaría por las Home Studio.