Los Archivos Secretos de Sherlock Holmes: El Caso del Escalpelo Mellado - Segunda Parte
Sarah está muerta. Investigando averiguamos que ejercía de actriz en el teatro, a cuya salida había sido asesinada. Su hermana, Anna, se hallaba en paradero desconocido. Comienzan las investigaciones...quién es el asesino?
SEGUNDA PARTE
2ª) parte: ¿Dónde está Anna?
Para poder hablar con Blackwood en la prisión, nos hará falta primero un pase que nos facilitará gustosamente el sargento de guardia en Scotland Yard. Tras mostrarle el pase al guarda, éste nos deja hablar con el preso. Unas breves amenazas con la horca bastarán para aflojar su lengua. El objetivo era Anna, debía robarle una carta compromedora, pero la confundió con Sarah. Al no hallar dicha carta en su casa, decidió abordarla por la fuerza. La cosa se sale de madre y él la mata, intentando arreglar las pruebas para que Jack el destripador sea el acusado. Pero afirma desconocer quién había detrás del complot, o sea, quién era el inculpado en la susodicha carta. A través de él averiguamos dónde encontrar al novio de Anna, Antonio Caruso.
En el club nadie parece dispuesto a colaborar, ni que sea a base de dinero, así que debemos usar nuestras dotes de persuasión con el jugador de billar irlandés mentándole a su mujer, tras lo que accede a darnos el lugar de residencia de Antonio. Tras personarnos en tal lugar, nos da la dirección de Anna. También nos comenta algo sobre picnics en un parque y una cierta predilección por un niño al que le encantan los giróscopos. "Las piezas empiezan a encajar, Dr. Watson" "uh?".
Nos hacemos con el giróscopo de Wigins y vamos al parque, donde lo usamos para atraer la atención de Paul, el niño. Se deja una gorra que nos llevamos (sí, sí,nota nº 6).
En la tienda de productos para pijos, tras examinar los escudos (falsos) heráldicos y amenazar con desmontar el negocio, el amo accede a decirnos el nombre del comprador de la gorra: Lord Brunwell.
Una visita a su casa (mencionando la gorra de Paul) solo revela un olor característico en una colilla del visitante que mantiene ocupado al Lord mientras su mujer nos atiende y nos cuenta unas pocas cosas sobre la estancia de Anna en la casa.
Entramos en casa de Anna usando el llavero que encontramos en su camerino de la ópera. En la mesa de la entrada, en el platito, encontramos una tarjeta de un abogado. Nos la llevamos para visitar más tarde su buffette. Subimos las escaleras para hallar la habitación de Anna y en ella a la ama de llaves. Hablando con ella llegamos a la conclusión de que la estatua del fondo puede ocultar algo, mas ella no nos deja tocar nada. Hablando con Watson, Holmes forja un plan. Tras descender al piso inferior, manipula una maceta hasta dejar caer tierra. Luego suben para avisar a la vieja, que baja enseguida para limpiar. Momento para mover la estatua y hallar debajo el diario de Anna.
Visitamos al abogado, que contratará a Holmes para hallar a Anna. La historia es demasiado patética y rebuscada como para ser reproducida aquí. Pero queda claro que Lord Brunwell está implicado en todo el complot, mismamente como la mente detrás de los brutos. El abogado declara que Anna había contratado a unos detectives para hallar el medallón, que como sabemos por el diario esconde la carta comprometedora para Brunwell.
Regresamos a la prisión. Sacamos a Blackwood el paradero del medallón, una casa de empeños. La visitamos solo para comprobar que un tal Moorehead se nos ha adelantado y tiene el medallón. También un tal Hunt ha preguntado por el medallón.
En la agencia de detectives de Moorehead solo sacamos en claro que el socio de Moorehead ha sido citado por Anna (o eso parece) para que le de el medallón. A estas alturas parece claro que esta agencia fue la contratada por Anna para recuperar el medallón. La cita es en el zoo.
Para cuando llegamos al zoo queda claro que la cita era una trampa de Hunt. El cuerpo del desdichado presenta heridas de garra, una pierna rota y el cráneo hundido, mas poca sangre por el suelo. Cualquier detective aficionado ve claro que este no es el lugar del crimen. La pierna rota indica una caida, antes o después de la muerte, que pudo ser producida por el golpe en el cráneo o por la herida de zarpa.
Una charla con el jefe de los guardas sirve para hacernos con el hombre encargado del león y su dirección, aparte de poder relacionar la hora de su salida de servicio con la de la muerte. Una inspección a distancia (el león tiene pinta de mala leche) descubre un objeto en el suelo de su jaula.
Tras visitar al guarda, (para hacerle cantar lo mejor es recurrir a la foto con el león) los hechos aparecen así: Hunt asesina al detective para poder obtener el medallón (lo que explica la ausencia de efectos personales en el cadáver) y lo tira a la jaula del león para que este elimine las pruebas. Todo esto después de que el guarda hubiese limpiado la jaula del león. Éste último encuentra el cadáver no antes de que el león le haya echado un tiento al muerto. El guarda decide cambiar el muerto de sitio para alejar las sospechas del león.
Seguramente entonces le cae el objeto que se halla en el suelo de la jaula. Holmes pide ayuda al guarda para cuidarse del león mientras él baja a la jaula para coger el objeto.
Así lo hacen. El objeto es un reloj del detective, y tras abrirlo hallamos lo que parece ser o una combinación o una fecha. Volvemos a la agencia para hablar con Moorehead, pero es demasiado tarde, ha sido citado. Intuimos peligro, así que abrimos la puerta rompiendo el vidrio usando la máquina de escribir... encontramos la nota y nos vamos a la cita, solo para ser testigos de la muerte de Moorehead a manos de Hunt.