Ya hay Super Bowl: Patriots y Seahawks se reencuentran
Los de New England vencen a Denver en un tosco encuentro marcado por la nieve, y Seattle supera en un partidazo a Los Angeles Rams. Se repite la final de 2015.


En el deporte estadounidense, el de la igualdad de oportunidades para todos y de mil y un ciclos, hay franquicias que se pasan larguísimos periodos por el desierto, alejados del éxito, probando reconstrucciones que no salen bien y hacen que toque volver a empezar. Otras, en cambio, con el denominador común de estar amparadas por una excelente gestión, apenas dan tiempo a pestañear entre unos éxitos y otros, incluso cuando ya se habían cerrado eras doradas. Es el caso tanto de los Seattle Seahawks como de los New England Patriots, dos de los mejores equipos de la pasada década que, tras unas pocas temporadas fuera de la lucha por cosas grandes, han regresado al lugar al que pertenecen: la Super Bowl. Los dos equipos protagonizarán el próximo 8 de febrero, en Santa Clara, la final de la NFL después de salir victoriosos de las finales de sus conferencias.
Nadie ha dominado tanto en este siglo en la liga como los Patriots, una franquicia que con Tom Brady logró ser la mayor dinastía de la historia de este deporte y sumar seis anillos. El quarterback, durante las dos décadas en las que se consagró como el más grande de todos los tiempos, estuvo acompañado de piezas fundamentales como Rob Gronkowski o el legendario entrenador Bill Belichick. Todos ellos, como muestra innegable del paso del tiempo, abandonaron New England. Brady se echó al dedo un anillo más en los Buccaneers, y la relación de los Patriots con Belichick se acabó en 2024 tras un par de temporadas deficientes. Siguió al frente del barco Robert Kraft, el propietario del equipo que suma ya 11 presencias en la Super Bowl a sus espaldas desde que se colocase al frente en 1994, y la reconstrucción no le pudo salir mejor.
En aquel año se seleccionó a Drake Maye en el tercer lugar del Draft de 2024, un quarterback con buena pinta que llegaba con la enorme presión de ocupar el vacío dejado por Brady, ya que otros como Cam Newton no fueron capaces. Y para este curso se fichó a Mike Vrabel, un entrenador que venía de exceder las expectativas en los Titans, pero que, de forma inexplicable, había estado un año sin entrenar. La maquinaria volvía a tener unos engranajes del más alto nivel, y se puso a funcionar a pleno rendimiento: con Maye siendo candidato al MVP y con una defensa que es una muralla, los Patriots acabaron 14-3 la temporada regular (la anterior lo hicieron 4-13). Ganaron en playoffs a los Chargers y a los Texans, dos complicadas defensas, y el más difícil todavía lo lograron este domingo al asaltar el feudo de los Denver Broncos (7-10), los primeros cabezas de serie de la AFC.
En un partido tosco en Denver, la gran protagonista fue la nieve, que apareció en la segunda mitad y complicó todo de sobremanera a los dos equipos. Apenas se podía pasar, al correr los jugadores se resbalaban, los field goals eran una utopía... Y en esa batalla se impusieron los Patriots, que se aprovecharon de que los Broncos contaban con Jarrett Stidham a los mandos, un quarterback con escasa experiencia que se vio obligado a ser titular por la lesión de Bo Nix. La defensa, que está siendo el gran fuerte de New England en estos playoffs, se hizo enorme y brindó el triunfo a los suyos, que están a una sola victoria de ganar la séptima Super Bowl en su historia, la primera sin Tom Brady. También funcionan en esta nueva etapa, y en juego está que se conviertan en la franquicia con más anillos de siempre, desempatando con los Pittsburgh Steelers.
El rival de los Patriots en el Levi’s Stadium será, precisamente, el gran enemigo de los que suelen jugar allí de locales (los San Francisco 49ers): los Seattle Seahawks, que se hicieron con el título de la NFC al vencer en un partidazo a Los Angeles Rams (31-27). Pocos contaban para este año con los del estado de Washington, otra franquicia que fue un fijo en la pelea por el título en la pasada década y que alcanzó dos Super Bowl, con un balance de una victoria y una derrota. Al igual que los Patriots, se acabó su era dorada en la que aparecían nombres como Russell Wilson, Bobby Wagner o Pete Carroll, y nuevamente la travesía por el desierto no duró mucho. En 2024 firmaron como técnico a Mike Macdonald, otro técnico de perfil defensivo, y para este curso tomaron una decisión radical: prescindieron de Geno Smith y le dieron la titularidad a Sam Darnold, un quarterback correcto pero que nunca había estado para grandes cosas. El tiempo ha dado la razón a la directiva de Seattle, que frente a los Patriots lucharán por el segundo anillo de su historia. En dos semanas, la NFL tendrá un nuevo campeón.
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