Vuelve la Badosa más guerrera
La española suma, un día después de lo previsto por culpa de la lluvia, un triunfo muy trabajado ante Sasnovich. Jovic, rival en segunda ronda.


La lluvia dio paso a un calor y una humedad rampantes en Miami y Paula Badosa gestó en diferido, un día después de lo previsto por culpa del aguacero que obligó a posponer todo el miércoles en la capital espiritual de Florida, un trabajado triunfo ante Aliaksandra Sasnovich (7-5 y 6-3 en 1h49) para avanzar a la segunda ronda del torneo. Ilusión, tras el calvario en el que lleva inmersa la catalana nacida en Nueva York los últimos años, sería la mejor palabra para definirlo.
La segunda parada del Sunshine Double es un tramo del calendario que siempre ha encajado bien con el gen mediterráneo de Badosa: allí ha conquistado su único título de categoría WTA 1.000, en Indial Wells en 2021, antes de que las lesiones frenaran lo que entonces se intuía un brillante porvenir. Esta temporada le han seguido martilleando, y en el desierto californiano caía en primera ronda hace unos días ante la kazaja Putintseva. Después se fue a Austin a recuperar la confianza y solo la canadiense Andreescu, toda una campeona de Grand Slam, pudo frenarla en semifinales.
Gran inicio de Paula Badosa 🔛🔝@paulabadosa derrota a Sasnovich en Miami por 7-5, 6-3 y avanza en el #MiamiOpen
— WTA Español (@WTA_Espanol) March 19, 2026
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Ante Sasnovich, fuera de un top-100 del ranking (116ª) del que la española aspira a volver a formar parte, se mantuvo la inercia positiva pese a que de salida se le vio algo agarrotada, seguramente algo desconcertada también por las excentricidades de la bielorrusa, especialmente esa inclasificable mecánica de saque. Poco a poco se fue soltando en el bochorno, más amable con una de Begur que con una de Minsk a buen seguro, y decantando la balanza, apoyada principalmente en su solidez al servicio, su nuevo golpe favorito en esa metamorfosis a la que se ha visto obligada por los problemas físicos.
En ese arranque titubeante se lo dejó dos veces, pero también le infligió dos quiebres de su cuenta a Sasnovich, y a partir de ahí fue una roca. Ganó el 71% de los puntos que jugó con su primero y le endosó once aces a su rival en total. Salvó cuatro de las seis bolas de rotura que disfrutó su rival. Todas ellas en el segundo parcial, tras liquidar el primero aprovechando una de las 13 que tendría ella misma, que acompañó la bonanza al servicio con un tenis potente y agresivo cuando olía la sangre al resto.
Jovic, un trago en segunda ronda
“¡Vamos!“, gritó con rabia. Y de nuevo tras rematar el triunfo en la que era su novena aparición en el cuadro principal de esta cita, donde el año pasado se rompía en octavos ante Eala, y el segundo del curso en un WTA 1.000. Una vendetta además, pues Sasnovich la había batido hace un mes en Abu Dabi. Ahora el cara a cara vuelve a estar igualado. En segunda ronda le espera la local Jovic, 18ª cabeza de serie. Será un trago. Obligado por la situación en el ranking a la que le han llevado todos los percances sufridos. Si sigue por esta línea pronto volverá a ahorrarse trámites desagradables tan tempranos.
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