Los 10 mejores golpes de la carrera de Tiger Woods
Con motivo del 50 cumpleaños del Tigre, rescatamos los 10 golpes que mejor definen su carrera golfística.


Hay golfistas que ejecutan golpes y golfistas que crean golpes. Tiger Woods es de los segundos. A lo largo de sus casi 30 años de carrera profesional, el californiano ha producido una colección que bien podría ocupar un ala entera del Louvre, y que incluye alguna de las piezas más recordadas y celebradas de la historia de este deporte. Aquí, en su 50 aniversario, recogemos una selección de 10 de los que mejor condensan lo que ha sido el Tigre, teniendo en cuenta no solo la calidad o espectacularidad del tiro, también el contexto en el que se produjeron.
El chip en el 16 de Augusta
“Ahí viene. Dios santo. ¡Oh guau! En tu vida no has visto nada semejante". Así se se dirigió el mítico Verne Lundqvist a la audiencia de la CBS mientras el chip más famoso de la historia, el ejecutado por Tiger desde el contorno del green del 16 de Augusta National durante la última vuelta del Masters de 2005, en el que se enfundó su cuarta chaqueta verde, se encaminaba hacia el hoyo. Desde la posición en la que aterrizó su golpe de salida, con la bola situada justo entre el rough y el antegreen de la parte izquierda, no había manera lógica de atacar la bandera. Tiger meditó, inspeccionó minuciosamente el green, ejecuto unos cuantos swings de prácticas y se inventó un golpe simplemente inexplicable. Chris DiMarco, con el que sostenía un mano a mano por el título, estaba a un golpe de distancia y tenía su bola en el centro del green, con opción de birdie. Esta genialidad de Tiger cerró la puerta a la remontada.
El putt para forzar el playoff en el US Open 2008
En un US Open que jugó con el cruzado roto y dos fracturas por estrés en un pie, Tiger, con la cara desencajada por el dolor en cada swing, llegó al último hoyo necesitado de un birdie para empatar en cabeza con Rocco Mediate. Se dejó un putt de unos cuatro metros que entró por el borde derecho del hoyo. Ya el lunes, cuando el desempate aún se jugaba a 18 hoyos, un maltrecho Tiger llegó de nuevo al último segmento un golpe abajo, y volvió a embocar un birdie para empatar. En el primer hoyo de muerte súbita hizo el par y Mediate un bogey que coronó al Tigre, quien al día siguiente anunció que se perdería el resto de la temporada para operarse la rodilla.
El putt en el 17 de The Players
En el archifamoso green en isla del 17 de Sawgrass, Tiger fabricó un putt kafkiano durante la tercera vuelta, que llegó hasta el hoyo tras recorrer más de 18 metros y tres pendientes distintas, y que ha pasado a la posteridad como el ‘Better than most’, mejor que la mayoría en castellano, con el que Gary Koch lo catalogó durante la retransmisión de la NBC. Un día después el Tigre consumaría su primer triunfo en el torneo bandera del PGA Tour.
Un dardo nocturno
En Firestone, uno de sus campos fetiche, en el que ganó hasta ocho veces, y con la noche cayendo sobre Akron, la bandera apenas visible, Tiger ejecutó el que entró en la memoria colectiva como el ‘golpe en la oscuridad’: un hierro 8 que aterrizó a menos de medio metro del hoyo 18, con el que selló su victoria por 11 golpes en el WGC-NEC Invitational.
El golpe desde el bunker en Hazeltine
Este es literalmente el que Tiger definió en su día como el mejor golpe que ha pegado en su carrera. Con un lie con el que cualquier otro como mucho aspiraría a encontrar de nuevo la calle, Woods jugó un hierro 3 despampanante y se dejó un putt de birdie que, por supuesto, embocó para concluir la segunda vuelta del PGA Championship de 2002 en Hazeltine.
El fino arte del ‘bounce back’
Una de las cosas que convirtió a Tiger en un depredador sin parangón fue su capacidad para recuperar golpes después de perderlos, y este chip es el epítome. Tras quedarse corto en el primer intento, en una situación en la que necesitaba el par para mantener a raya a Vijay Singh, que en ese momento ponía en solfa lo que acabó siendo el primero de sus cinco títulos en el Memorial, Woods la emboca desde el rough y cuesta abajo.
Su primer hoyo en uno como profesional
Tres vueltas y pico tardó Tiger Woods en firmar su primer hoyo en uno como profesional. Unos días después de que Nike le anunciara al mundo con aquel ‘Hello, world’, en la última ronda del Greater Milwaukee Open, en el par 3 del hoyo 14 del Brown Deer Park Golf Course, Tiger largó un hierro 6 directo al trapo, que se coló por todo el centro tras un par de botes.
Un autómata bajo presión
Otra cosa que distingue a Woods del resto es su infinita capacidad para generar exactamente el golpe que necesita en el momento exacto. En esta ocasión, durante la Copa del Mundo de 2001, necesitaba un eagle para que Estados Unidos entrara en el playoff junto a Nueva Zelanda, Dinamarca y Sudáfrica. Tiger hizo esto y su compañero en el equipo norteamericano, David Duval, no pudo evitar partirse de risa.
Desparrame en Phoenix
En el 16 de TPC Scottsdale, donde el golf se convierte en una rave, Tiger se anotó su segundo hoyo en uno como profesional durante el Phoenix Open de 1997. En este caso, como en tantos otros, las imágenes valen más que mil palabras.
El golpe de la redención
Realmente Tiger ganó el Masters de 2019 en el hoyo 12, cuando encontró un green que ni Brooks Koepka, ni Tony Finau ni Franceso Molinari, los que podían hacerle sombre en la última vuelta, alcanzaron. Todos dieron con sus huesos en Rae’s Creek, el arroyo que protege el frente del green, y firmaron dobles bogeys que abrieron la puerta a la remontada del Tigre, que la selló con este golpazo en el 16.
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