Jon Rahm acaba con 539 días de sequía
El vasco corta una racha de casi dos años sin ganar con un golf de manual en Hong Kong. Es su tercer triunfo en la superliga, el 22º en circuitos de élite.


539 días, un ratito si hablamos de golf profesional y de un jugador de nivel medio, es lo que ha pasado entre la anterior victoria de Jon Rahm y la conseguida este domingo en el LIV de Hong Kong. La que pone fin a una sequía de cerca de dos años que en otro caso se daría por buena, pero en el suyo, ni más ni menos que el de uno de los mejores golfistas que ha alumbrado el siglo, ya levantaba ampollas. Su tercera en la superliga saudí, tras las de Reino Unido y Chicago en 2024, y la 22ª (23 contando la exhibición del Hero World Challenge) entre los tres circuitos de élite que ha jugado hasta ahora en una década de carrera (11 en el PGA y otras 8 en el DP World Tour). Otro cheque grueso, cuatro millones de dólares, a una cuenta que ya va por casi 79 solo en premios en dos temporadas y pico en esta estructura.
La consigue, además, en un momento turbulento para él, marcado más por lo extradeportivo que lo deportivo, con ese litigio de nunca acabar con el DP por las multas que le adeuda desde su ‘fuga’ dando un giro desagradable esta semana, cuando anunció que se negaba a acogerse al acuerdo ofrecido para zanjar el asunto a él y otros jugadores entre acusaciones de “extorsión”. Su mejor golf volvió a aflorar en un escenario mental que a otro le habría pesado. Casi como si quisiera mandar un mensaje de que este barbecho no le ha convertido en terrenal, en uno más, de que sigue siendo un campeón y merece ser tratado como tal. Abunda en el buen timing que esto llegue a un mes escaso del Masters de Augusta.
La pólvora mojada de las últimas vueltas de 2025, una temporada que cerró sin añadir nuevo metal a las vitrinas mientras se hinchaba a firmar top-10, 12 en 13 torneos incluidos tres segundos puestos, se convirtió en material altamente explosivo este domingo, en el que totalizó ocho birdies camino a un 64 sensacional, -6 para -23 en total, con el que dejó fuera de juego al belga Thomas Detry y al americano Harold Varner III, los que partían como principales amenazas. Se decía que el cambio de formato del circuito, de tres a cuatro vueltas para cumplir con el ranking mundial, le iba a venir como anillo al dedo y ha tardado tres torneos en hacer buenos los pronósticos. Si se hubieran jugado solo las tres primera vueltas, habría tenido que batir a Detry, con el que empataba el sábado, en un playoff por el título. A 72 hoyos en cambio ni le tosió.
RAHMBO IS BACK 🤩 @JonRahmOfficial
— LIV Golf (@livgolf_league) March 8, 2026
After FOUR consecutive second place finishes, he gets it done in Hong Kong 🏆#LIVGolfHongKong | @LegionXIIIgc pic.twitter.com/ZWlXU6KWHT
Tres golpes le sacó a su compañero de partido, una renta fraguada entre el 3 y el 8, tramo que cubrió con cuatro birdies; estrechada del 9 al 12, uno que abrochó en +1 sin conseguir restar, y hecha definitiva con una secuencia imponente entre el 13 y el 16, cuatro birdies consecutivos, jugando de manual, con los hierros totalmente sintonizados y aprovechando todas las oportunidades que ofrece el Hong Kong Golf Club, que no son pocas. Entre eso y que Detry, que cerró en -3 para -20, y Varner, en -1 para -18, no tenían el día, llegó al 18 desahogado. Ni pestañeó cuando su última salida se perdió entre los árboles. Una situación que en otro momento le habría tensado la resolvió sin una sola mueca de preocupación. Apartó a los espectadores que se arremolinaban en torno a su bola, cogió un wedge, la puso en la calle y de ahí al green. Dos putts y bogey. Mal menor. Pareció fácil. No lo era.
“Muy aliviado. Contento por haber podido saborearlo camino al green del 18. He fallado golpes en los últimos hoyos, pero no ha importado. Vine con una mentalidad de tratar de comprometerme más en cada golpe. He jugado muy bien todo el día. Podría haber hecho menos de no ser por un par de putts. He sido paciente toda la semana, porque siempre hay una racha de cuatro o cinco hoyos que te atascas. Ha sido una semana tensa y no tenía ni idea de cómo iba a pegarle a la bola, pero he ido mejorando cada día. Espero más todavía, pero creo que mi golf está bien”, apuntó después.
Por detrás protagonizó un buen arreón final David Puig, que se metió en el top-10 con un -4 para -14. Fue octavo como su capitán en los Fireballs, Sergio García, menos entonado esta vez que el año pasado, cuando ganó en esta misma plaza. Lejos, Josele Ballester con su -2 para -8 y Luis Masaveu, que enderezó una semana complicada con un -6 para -3. La victoria por equipos fue para los 4 Aces de un Dustin Johnson que parece resuelto a volver a la versión que le llevó al número uno del ranking, en el que mañana ganará puestos, por primera vez en mucho tiempo, Jon Rahm.
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