El Levi’s Stadium se engalana en medio de una teoría de la conspiración
AS visita el estadio de Santa Clara, hogar de los 49ers, ya preparado para la Super Bowl de este domingo. Una teoría que gana fuerza rodea a este recinto.


A pesar de que esta 60ª edición de la Super Bowl tiene en San Francisco su centro neurálgico, lo realmente importante, el partido, se disputa a prácticamente una hora y media del downtown de la ciudad californiana. El Levi’s Stadium, hogar de los San Francisco 49ers y casa este año de la final de la NFL, se ubica en Santa Clara, una ciudad satélite que está a 60 kilómetros del núcleo del área metropolitana y a la que es tedioso llegar por culpa del denso tráfico. AS lo vivió en sus carnes este miércoles, cuando tuvo la oportunidad de visitar y conocer las entrañas del estadio en el que este domingo pelearán New England Patriots y Seattle Seahawks por el anillo, y que también es noticia últimamente por una rocambolesca teoría de la conspiración que está ganando fuerza.
Inaugurado en 2014 tras una obra que costó unos 1.460 millones de euros, siempre ha llevado el nombre de la marca conocida por sus vaqueros, la cual tiene su sede central en San Francisco, y es una de las sedes del Mundial de fútbol de este año. La construcción de este recinto hizo abandonar a los 49ers el Candlestick Park, en el que estuvieron más de medio siglo y que sí que estaba en la ciudad que bautiza a la franquicia (fue demolido en 2015). Para la Super Bowl, el estadio ha sufrido un importante lavado de cara: ya no hay ni rastro de imágenes de los 49ers, ni siquiera del césped usado por este equipo (se han cambiado 7.400 metros cuadrados por uno nuevo que trae la NFL), y todo ya está decorado con los colores de esta final, además de los de los Patriots y Seahawks, que curiosamente coinciden en su gama cromática.
“Llevamos trabajando sobre el estadio durante las últimas cinco semanas, desde que los 49ers jugaron aquí su último partido”, cuentan a AS miembros de la organización del partido durante la visita. “Todo lleva planeado dos años y medio”, explican, sin dar a conocer las cifras que conlleva una transformación así. En los contratos que hace la NFL con las sedes de la Super Bowl, se exige que el estadio esté a disposición de la organización de la final durante 54 días (30 antes del partido y 24 después) y 35.000 plazas de parking en un radio de una milla. La NFL se queda el 100% de lo obtenido con la venta de entradas, recibe gratuitamente más de 70 suites de lujo en el estadio y paga cero impuestos por los ingresos que obtiene. Un chollo para la competición.
El gran desafío, según se cuenta a AS, ha sido poder dar cabida a la altísima demanda de periodistas, televisiones y demás que genera un partido así, mucho más que en un encuentro cualquiera de los 49ers. Por eso, en dos de las esquinas que están abiertas, se están construyendo unas estructuras supletorias, y en lugar de los más de 68.000 aficionados que hay en un partido normal, ‘solo’ entrarán 65.000. Fuera, habrá un gran perímetro de seguridad (durante la visita de AS no pararon de sobrevolar el estadio helicópteros de policía), y, una vez atravesado, los aficionados darán con una extensa explanada en la que habrá actividades, tiendas e incluso conciertos hasta el inicio del partido. Desde la organización se avisa de que los espectadores deberán tirar de “paciencia” por varios motivos: las esperas que puede haber por los estrictos controles de seguridad o el tráfico lento que habrá hasta el recinto. Por eso, se está haciendo campaña para que la gente acuda en transporte público.
Una estación eléctrica que inquieta
En medio de esta Super Bowl, el Levi’s Stadium anda siendo noticia también por un asunto tan peculiar como rocambolesco. En las inmediaciones del recinto está la ciudad deportiva en la que entrenan los 49ers a diario, y al lado se encuentra una estación eléctrica que siempre ha estado ahí, al menos desde que los de San Francisco se mudaron a Santa Clara. Desde aquel 2014, los 49ers han participado en 12 temporadas regulares de la NFL, y en 11 de ellas han estado en el top-10 de equipos más golpeados por las lesiones. Este curso, por ejemplo, perdieron a estrellas como Nick Bosa o George Kittle por lesiones de gravedad, y son varios los años en los que su proyecto de ganar el anillo se ha venido abajo por los problemas físicos.
Hay quien lo achaca a la diosa fortuna, hay quien señala a los métodos de entrenamiento de Kyle Shanahan... y por redes sociales se empezó a proponer que se debía a la presencia de la estación eléctrica y la radiación de la fuerza electromotriz que desprende una instalación así y que debilita los cuerpos de los jugadores, que pasan a ser más propensos a sufrir una lesión. Algunos expertos descartaron esta posibilidad enseguida, y otros no la negaron. Jugadores como Christian McCaffrey se pronunciaron públicamente y comentaron su inquietud con el asunto, y, hace dos semanas, los San Francisco 49ers abrieron una investigación para esclarecer si esto puede ser real o no.
John Lynch on the electric substation being next to the 49ers practice field and if the Niners will look into it:
— Chase Senior (@Chase_Senior) January 21, 2026
"Because it deals with the health and safety of our players, you have to look into everything. Our guys have been looking into it. We've been reaching out to anyone… pic.twitter.com/J0gqfhiUzd
“Dado que se trata de la salud y la seguridad de nuestros jugadores, hay que analizarlo todo. Nuestros chicos lo han estado investigando. Nos hemos puesto en contacto con todos para ver si existe algún estudio. La salud y la seguridad de nuestros jugadores es nuestra máxima prioridad. Nos esforzamos al máximo. No vamos a ignorarlo. Lo analizaremos todo”, dijo John Lynch, general manager de la franquicia. A falta de lo que se determine, a buen seguro será una Super Bowl eléctrica en el Levi’s Stadium.
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