WATERPOLO

"Si fuéramos americanos, seríamos héroes"

La Selección de waterpolo masculino conmemora los 25 años de su oro olímpico de Atlanta. Ningún equipo español ha repetido la hazaña desde entonces.

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"Si fuéramos americanos, seríamos héroes"
Gorka Leiza.

El oro de Atlanta 1996 nació en las cabezas de Toni Esteller y Mariano García, dos locos del waterpolo, un lector de Montaigne y un 'sargento' que en los años 80 se imaginaron una Selección ganadora, un mestizaje entre Madrid y Barcelona explosivo que, cuando conjuntó, fue una maquina perfecta, ganadora, legendaria. “Si fuéramos americanos seríamos héroes”, sentencia Pedro García Aguado. No le falta razón.

El Museu Olímpic de Barcelona acogió el homenaje a los 25 años del último oro de un equipo español en unos Juegos. Faltaron Iván Moro, Manel Estiarte, Carles Sans y el añorado Jesús Rollán. Pero si que estuvieron los otros protagonistas. Aquel equipo de waterpolo ganó más que cualquiera, un Dream Team: dos oros mundiales (1998 y 2001), dos platas mundiales (1991 y 1994), una plata (1992) y un oro olímpico (1996).

El oro de Atlanta no se explica sin la plata de Barcelona, aquella final interminable ante Italia de la que se necesitaron tres prórrogas. Después de eso, y del sufrimiento con Dragan Matutinovic, la España de Joan Jané rozó la excelencia. En Atlanta, ganaron a Estados Unidos, Hungría y Croacia por 7-5 en la final.

“Eso nació del sufrimiento, de sobrevivir a aquel entrenamiento”, recuerda García Aguado. “Perdíamos 1-0 en el primer cuarto, pero nos mirábamos con tranquilidad. Éramos maduros”, cuenta Dani Ballart. Algunos se quitaron la espina, como Miki Oca, quien lanzó al larguero en Barcelona pero anotó en la final de Atlanta: “Estoy agradecido”. La confianza en la victoria era tan rotunda que Sergi Pedrerol habló de “un día más en los Juegos” mientras que Jordi Payá o Chema Abarca, quienes debutaban en una final, aluciaron con “la tranquilidad del equipo”. “La noche anterior dormimos como bebés, dijo Chava Gómez, mientras que Ángel Andreo reconoce que “llevaba todo el torneo soñando con el oro”.

Hubo un especial recuerdo para Jesús Rollán, desaparecido, tanto del presidente de la RFEN, Fernando Carpena, como de Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Internacional. Su recuerdo no se borra, como el de una Selección que no solo da lecciones de éxito sino “de vida”.