ATLETISMO

Enfrentarse a la vida ‘con un par’

A Carlos García Espada le diagnosticaron ELA en 2007. Junto a sus amigos, Pedri y Manu, corren maratones por toda España. La última, la de Madrid.

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Carlos Espada (centro) junto a sus amigos Pedro (izquierda) y Manu (derecha).
Juan Aguado DIARIO AS

Andrés Montes solía decir en sus retransmisiones que “¡La vida puede ser maravillosa!”. Para Carlos, el protagonista de estas líneas, lo era. A sus 32 años había alcanzado todo lo que se había propuesto tanto personal como profesionalmente. Incluso deportivamente, ya que en su juventud llegó a ser cinturón negro de kárate y campeón de España de full contact. “La vida no me podía sonreír más”, precisa.

En 2007, un pequeño temblor en la pierna resultó ser el desencadenante de la esclerosis lateral amiotrófica: la famosa ELA. Día a día, semana a semana, el empeoramiento se hacía notar en su cuerpo. La enfermedad había llegado para quedarse. Se sentía “fracasado” y “defraudado” consigo mismo. Sobre todo, su máxima preocupación era por sus hijos. “No solo les iba a dejar tirados en poco tiempo, sino que les dejaría un horrible recuerdo de mi proceso de destrucción”, señala.

A los objetivos de aguantar mucho más de los pronósticos -solo le dieron tres años de vida- y alargar cada etapa al máximo, se propuso un tercero: ser un referente y un ejemplo de lucha y superación para sus hijos. Es por ello que, en 2012, junto a dos amigos, Pedri y Manu, creó el ‘Team Espada, con un par’, un equipo de running para correr la maratón de Madrid. El germen de esto fue cuando Pedri, su amigo de toda la vida, ganó un concurso para correr en la maratón de Praga gracias a su respuesta: “Para dar los pasos que mi amigo Carlos ya no puede dar”. En los últimos kilómetros, Carlos se incorporó a la carrera para cruzar la meta en el casco antiguo de la capital checa.

Desde entonces, Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, San Sebastián… En total, 14 maratones por toda España desde esa primera carrera en 2012. La última ha sido la celebrada el pasado 26 de septiembre por las calles de Madrid. Siempre con Pedri y Manu empujando a la silla por las calles del país.

El Team Espada, con Carlos a la cabeza, cruza la meta de la Maratón de Madrid 2021.

Esta silla, de nombre “Espada” por su apellido y como la icónica bicicleta de Miguel Induráin, incorpora todo lo necesario: un respirador artificial con su batería y con el tubo de respiración, un cough assist para eliminar las secreciones bronquiales de Carlos, y las propias herramientas de la silla.

A la preparación física propia de una maratón se le añade la previsión que conlleva realizar la carrera con Carlos. “La maratón empieza un mes antes”, añade Manu. Durante ese tiempo se encargan de realizar las inscripciones, los permisos y las acreditaciones, así como de la organización del equipo: mapa, puntos de apoyo, paradas de metro más cercanas para ir a su encuentro, cómo recorrer el circuito y por dónde moverte en una ciudad… Una odisea en toda regla.

“Todo lo que pueda ser para que Carlos esté más tiempo con nosotros es grande”, expresa Manu. “Es una satisfacción muy grande, un orgullo”, cuenta Pedri. No hay mejor manera de cerrar esta historia con el mensaje que Carlos lleva consigo: “Una persona, con la determinación y la motivación adecuadas, es capaz de conseguir cualquier cosa que se proponga en la vida. Cualquier cosa”.