RUGBY

Así sería la nueva competición de clubes de Rugby Europe

La revista Veintidós publica el dossier de la Federación Europea con los datos de la nueva competición. VRAC, El Savador, Burgos y Ordizia la ven con buenos ojos.

Así sería la nueva competición de clubes de Rugby Europe
FELIPE FERNÁNDEZ DIARIO AS

Una nueva competición de clubes de rugby a nivel europeo está cerca de ver la luz. Veintidós, revista española especializada en este deporte, publicó este martes el que sería el formato de un torneo con el que Rugby Europe apuesta por dar bola a equipos de países con escasa o nula representación y la Champions y la Challenge, las dos citas que anualmente congregan a los mejores del continente bajo el paraguas de la EPCR.

Según el dossier al que ha tenido acceso Veintidós, la idea sería que participaran ocho equipos de España, Portugal, Rumanía, Rusia, Georgia y Bélgica, más uno del país que cada año gane el Trophy (la categoría inferior al Seis Naciones B en el esquema europeo de selecciones), que en este primer caso sería Países Bajos, y un último invitado.

Publica el mismo medio que en nuestro país tanto VRAC como El Salvador, Burgos y Ordizia ven con buenos ojos este nuevo formato y presentarán sendas candidaturas para participar en él. Los tres primeros lo harían agrupados en una franquicia castellano-leonesa, mientras que el equipo vasco iría por su cuenta.

La primera edición arrancaría ya a finales de este año, con la fase de grupos (dos de cuatro equipos cada uno a ida y vuelta) en septiembre y la fase final (pasarían dos de cada grupo a las semifinales, que serían a un partido) en mayo de 2022. Posteriormente podría ampliarse el número de participantes hasta los 12 e incluso llegar a 16. La FER ya ha trasladado a la Asociación de Clubes de División de Honor el pliego con las características de la competición, que tendría como objetivos el desarrollo del "talento", los "clubes" y el "mercado" en países en los que no existe una competición profesional o es muy débil.

Podrán entrar clubes ya existentes o franquicias, en este último caso siempre que la federación del país de procedencia sea la propietaria al 100% o de forma mayoritaria. Las licencias se otorgarían para un periodo de dos años y serían renovables en base al rendimiento. En cuanto a los requisitos, incluirían la buena salud financiera (habría que presentar presupuesto de la temporada a comenzar y una auditoría de los tres ejercicios anteriores), contar con una estructura robusta (al menos cinco empleados a tiempo completo o parcial sin contar jugadores) y cierta base de aficionados con potencial para crecer. El estadio deberá estar en ciudades con buenas conexiones terrestres y aéreas y capacidad hotelera, además de contar con elementos como marcador electrónico, una pantalla gigante, sistema de megafonía, áreas de medios y servicios, palcos... El aforo mínimo será de 5.000 espectadores. En lo deportivo, deberán ser clubes importantes dentro de su competición nacional (no necesariamente campeones) y contar con un equipo sub-23 que pueda paliar las posibles ausencias de jugadores por lesiones u otros asuntos.

Para esta primera edición, Rugby Europe aportaría una financiación de 300.000 euros destinada a pagar costes derivados de desplazamientos, árbitros, etc. Los clubes involucrados y las federaciones nacionales tendrían que correr con los gastos restantes. Esa cifra podría verse incrementada en años posteriores en función del rencimiento económico del torneo. La Federación Europea se reservaría la titularidad de los derechos audiovisuales y de patrocinio y su comercialización, pero se comprometería a producir los partidos con al menos seis cámaras en cada uno y dejaría cierto espacio para que los equipos también puedan dar visibilidad a sus propios espónsores.