BALONMANO | MUNDIAL

Debut histórico de Cabo Verde como un equipo de fútbol

Sólo pudo presentar ante Hungría once jugadores, dos de ellos porteros, el mínimo que marca el reglamento de la Federación Internacional

Leandro Semedo, la estrella de Cabo Verde
Anne-Christine Poujoulat / POOL EFE

El debut de Cabo Verde en un Campeonato del Mundo se mantuvo en vilo durante toda la mañana, y con Hungría a la espera por saber si jugaba o si el grupo quedaba reducido a tres países por la eliminación sanitaria de los caboverdianos, ya que Países Bajos estaba fuera de cualquier posibilidad de viajar en hora. Por fortuna, todo el plantel dio negativo, y se pudo histórico paratido para los africanos, con derrota eso sí: 34-27.

Pero todo el plantel de Cabo Verde era muy limitado: 11 jugadores, como si fuese un equipo de f´tbol más que de balonmano, y tres acompañantes, más un médico local que había pasado 34 años como cirujano en el país, y que desde 2017 ha regresado a Egipto.

Es decir, para que Semedo, el jugador del Ademar, pudiese debutar al fin en un Campeonato del Mundo, los 11 que salieron de Portugal rumbo a El Cairo tenían que volver a ser negativos. Habían dejado a diez compañeros y a los técnicos principales en Lisboa, y de hecho llevaban unas horas en su destino separados del resto de las selecciones por precaución.

Al final pudieron enfrentarse a Hungría. Jugaron todos, y Semedo lo hizo la hora entera y marcó seis goles, el que más de una selección, que por otra parte ha forzado a la IHF a que todos los equipos se hagan PCR a diario, porque entre los rivales hay una especial prevención. En Cabo Verde sus balonmanistas fueron noticia.