DOPAJE

EE UU aprueba criminalizar el dopaje con la Ley Rodchenkov

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) muestra su rechazo a que un país pueda juzgar infracciones fuera de sus fronteras, como quiere EE UU.

EE UU aprueba criminalizar el dopaje con la Ley Rodchenkov

A la Ley Rodchenkov, como se le denominó en Estados Unidos por el director del laboratorio de Moscú tras el escándalo ruso, le falta sólo la firma del presidente, Donald Trump (o Joe Biden, a partir del 20 de enero de 2021), para convertirse precisamente en eso, en ley. Demócratas y republicanos llevaron a la Cámara de Representantes, primero, y al Senado, después, una propuesta para criminalizar el dopaje a nivel internacional, dentro y fuera de sus fronteras. En ambos escenarios recibió un respaldo unánime y la norma ya está lista: contempla multas de hasta un millón de dólares y penas de cárcel de diez años “por cometer fraude en las competiciones deportivas a través del tráfico o el empleo de sustancias o métodos prohibidos”. Se pretende aplicar en cualquier cita en la que participe un atleta norteamericano, así como a los organizadores patrocinados por empresas de EE UU. Curiosamente, NBA, NFL, NHL, MLB o NCAA quedaron fuera de su ámbito de actuación (que además no se rigen con el marco del Código Antidopaje).

La Agencia Mundial (AMA) emitió un comunicado para mostrar su malestar por la aprobación de la Ley Rodchenkov: “Apoyamos a los gobiernos que utilizan sus poderes legislativos para proteger a los deportistas limpios. Sin embargo, creemos que ciertos aspectos importantes de esta regla perturbarán el campo jurídico global, reconocido hasta la fecha por 190 naciones, incluido EE UU, a través de la Convención de la UNESCO. La AMA y muchas otras organizaciones, como el Comité Olímpico Internacional (COI), expresamos preocupación por la cuestión de la extraterritorialidad de la ley, ya que socavará la lucha contra el dopaje en todo el mundo. Ningún país se había arrogado una jurisdicción penal sobre los delitos ocurridos fuera de sus límites nacionales, y con razón”. Witold Banka, presidente de la AMA, cargó con más dureza aún por la exclusión de las ligas estadounidenses de su radio de acción: “Casi medio millón de atletas compiten en sus deportes universitarios y miles más lo hacen en las ligas profesionales. Si no resulta buena para los americanos, ¿por qué la imponen al resto del mundo?”. Es decir: podrá juzgar casos como el de Rusia, pero no a sus propios dopados.