Ademar León Ademar León
33
FIN
25
Villa de Aranda

BALONMANO ASOBAL

El Ademar acertó el momento para ganar al Villa de Aranda

Natán Suárez fue la clave del equipo local en la segunda parte para consumar su segunda victoria de la temporada

El Ademar acertó el momento para ganar al Villa de Aranda

El Abanca Ademar sumó ante Villa de Aranda su segunda victoria de la liga (33-25) esperando el desgaste de su rival, tras madurarle durante tres cuartas partes de un encuentro que fue más igualado de lo que indica el resultado final. A punto de llegar al ecuador de la segunda parte todavía aguantaba el conjunto arandino (22-18), que se descompuso durante el último cuarto ante el enfado de su entrenador.

Si en la previa Manolo Cadenas pedía más aportación de lanzamiento de la primera línea, el testigo lo recogió el caboverdiano Leandro Semedo que se soltó de inmediato llevando la voz cantante local en ataque.

Sin embargo, Villa de Aranda era el equipo que tenía las ideas ofensivas más claras y, aunque en ocasiones se encontraba con la inspiración de Dino Slavic, fue capaz de encontrar resquicios en una defensa ademarista demasiado contemplativa.

Esa circunstancia, unida al apagón de ideas en un ataque sin la habitual clarividencia en la dirección y soluciones de Natán Suárez, atascó a los leoneses durante unos minutos, lo que propició un parcial visitante (0-4) que llevó a Cadenas a reclamar más intensidad en su equipo.

Lo encontró desde la defensa y, como es su argumento preferido, el contragolpe con Gonzalo Pérez de ejecutor, pero en esos instantes de falta de ideas arandinas fue su guardameta, Luis de Vega, el que les sostuvo con lo que se mantuvo la igualdad en la primera acometida ademarista.

Una vez que sujetó la velocidad local, el equipo de Alberto Suárez fue capaz de reengancharse de nuevo a su juego combinativo para no perderle la cara al partido, aunque al descanso mandaba Ademar (14-13).

El inicio de segunda mitad pareció mostrar a un equipo leonés buscando una escapada (16-13) que no encontró continuidad porque su rival siguió leyendo a la perfección el partido sin dejar que los locales ampliaran la renta.

La chistera de Suárez emergió para romper definitivamente el partido con un parcial (6-1) basado también desde la intensidad defensiva, ante un Villa de Aranda que empezó a evidenciar el cansancio.

Ni el tiempo muerto de Alberto Suárez detuvo ya a un Ademar lanzado y que puso de manifiesto la diferencia evidente de profundidad de plantilla para acabar sentenciando, después de dar oportunidad a todos sus jugadores, incluido el debut del guardameta internacional argelino Khalifa Ghedbane.