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La NFL de los líos

Los Washington Redskins son acusados de abusos, mientras 72 jugadores dan positivo por COVID-19 y el regreso de la competición está en duda.

La NFL de los líos
Dominick Reuter REUTERS

Cualquiera diría que las pretemporadas de una liga son tiempos tranquilos. Pero no es así en la NFL. Las polémicas se suceden estos meses, y parece que la organización que preside Roger Goodell no encadena varios días de serenidad.

Este lunes, los Washington Redskins anunciaron que abandonarían la denominación de Redskins por sus connotaciones ofensivas hacia los nativos americanos. Dan Snyder, el propietario del equipo, cedió ante la presión de sus patrocinadores principales. Sin ni siquiera haber dado tiempo para anunciar el nuevo nombre de la franquicia, otro escándalo la vuelve a acorralar.

The Washington Post publicó el testimonio de 15 antiguas empleadas de los Redskins, que denunciaban distintos tipos de agresiones verbales y, especialmente, acoso sexual. Hasta cinco son los nombres de trabajadores de la entidad a los que salpica esta investigación: Larry Michael, Alex Santos, Richard Mann, Dennis Greene y Mitch Gersham.

Las historias narradas han dejado a la liga en shock. Cuentan, entre muchas cosas, cómo Michael fue pillado al comentar el físico de una becaria y el abogado de la franquicia destruyó las pruebas. Una reportera expone que Santos le dijo que tenía "un gran culo para ser una chica blanca tan pequeña". Varios mensajes con tono sexual de Mann a sus empleadas fueron publicados, como uno en el que pedía "un abrazo inapropiado". “Y no te preocupes, en mi bolsillo habrá una grapadora, nada más”, concluía. De Greene y Gersham cuentan sus órdenes de vestir blusas escotadas y faldas ajustadas, además de tener que coquetear con los clientes.

Snyder aseguró en un comunicado que "esos comportamientos no tienen lugar en la institución", además de apoyar una investigación. Pese a ello, el dueño de los ya antiguos Redskins está en el alambre, y cada vez son más fuertes los rumores que le sitúan fuera de la entidad.

Pero los líos en la NFL no acaban ahí. Con la pandemia descontrolada en Estados Unidos, la Asociación de Jugadores (NFLPA) anunció que al menos 72 de sus integrantes habían dado positivo por coronavirus. Y eso que no todos los jugadores han sido sometidos a un test. Resulta difícil imaginar el comienzo de los training camp en unas semanas en ciudades como Miami, donde el virus alcanza cifras récord cada día.

Sobre el regreso de la competición debaten actualmente NFL y NFLPA. Mientras se discuten los protocolos de salud y seguridad a seguir, así como diversos temas económicos, la mayor disputa se encuentra en la postura de la liga de considerar al COVID-19 como lesión no relacionada al fútbol americano, hecho que provocaría que los equipos no tuviesen que pagar a sus deportistas contagiados. El tiempo se empieza a echar encima de la liga y, con una pandemia que no reduce sus cifras en el país, cada vez se complica más que el 10 de septiembre arranque el fútbol americano.

Lejos parece quedar, aunque ocurriera hace tan solo un mes, la polémica generada a raíz del movimiento Black Lives Matter, en la que Roger Goodell dio un paso atrás y admitió los errores de la NFL en relación con el racismo. En 2020 se permitirá a los jugadores arrodillarse durante la interpretación del himno, acción que en 2016 le costó a Colin Kaepernick, primero en hacerlo, su puesto de quarterback en los 49ers y seguramente su carrera, ya que cuatro años después sigue sin ficha. Esta medida no gustó a Donald Trump, que amenazó con no ver los partidos. No corren tiempos fáciles en la NFL.