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Homenaje a Samaranch en Museo Olímpico de Barcelona

El museo, que lleva su nombre, para conmemorar el centenario de su nacimiento, mostrará una una recopilación cronológica de su vida y su obra.

Homenaje a Samaranch en Museo Olímpico de Barcelona

El Museo Olímpico y del Deporte de Barcelona, que lleva su nombre, va a crear en homenaje al centenario del nacimiento de Juan Antonio Samaranch, el 17 de julio 1920, una recopilación cronológica de su vida y su obra.

 La misma estará ubicada el espacio que el Museo Olímpico tiene le tiene dedicado y en él se explicará su excepcional trayectoria deportiva.

Joan Antoni Samaranch i Torelló ( Barcelona, 17/07/1920- Barcelona, 21/04/2010) fue empresario, político y sobretodo, un dirigente deportivo que llegó a la presidencia del Comité Olímpico Internacional (1980-2001) hasta convertirse de forma vitalicia en su presidente honorario.

Llegó a la política municipal e hizo sus primeros pasos como dirigente internacional en hockey patines. Nunca fue un deportista destacado aunque practicó deportes como el boxeo, el fútbol, la vela, y por descontado, el hockey patines.

Antes de su carrera como presidente del Comité Olímpico Internacional, Samaranch ocupó el cargo de Regidor de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona (1955-1961), siendo una figura fundamental en la organización y celebración de los II Juegos del Mediterráneo de 1955, el primer gran acontecimiento deportivo celebrado en Barcelona, así como en la celebración de otros campeonatos del mundo.

También ocupó el cargo de Delegado Nacional de Educación Física y Deportes y Presidente de la Diputación Provincial de Barcelona. Sin ningún tipo de duda, la influencia de Samaranch jugó un papel fundamental para que Barcelona organizara los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 1992.

También mejoró y consolidó el prestigio de la ciudad, tanto en el mundo deportivo como olímpico. Inolvidable fue el momento cuando pronunció la frase "À la ville de ... Barcelona", el 17 de octubre de 1986, en Lausana, donde de manera oficial se asignaron los Juegos Olímpicos y Paralímpicos a su ciudad, Barcelona.

Jacques Rogge, su sucesor al Comité Olímpico Internacional, lo calificó como "el arquitecto del movimiento olímpico".

Samaranch fue el principal defensor e impulsor de la necesidad e importancia que una ciudad como Barcelona, que había sido sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 1992, tuviera un centro museístico dedicado al mundo olímpico y deportivo, así como tener un espacio de conservación del legado de los mencionados Juegos Olímpicos.

El proyecto del museo fue presentado por el entonce concejal de Deportes del Ayuntamiento, Pere Alcober, fue aprobado por el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona en 2005. El edificio está formado por dos bloques diáfanos de doble altura, protegidos por una cubierta vegetal ajardinada.

La superficie total construida es de 4.000 metros cuadrados, repartidos en cuatro niveles. un espacio dedicado al olimpismo y  a los Juegos Olímpicos de Barcelona.. El museo fue inaugurado el 21 de marzo de 2007.

A finales de abril de 2010, apenas diez días después de su muerte, en el transcurso del Pleno Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, el entonces alcalde, Jordi Hereu, propuso que el Museo Olímpico y del Deporte incorporara el nombre de Joan Antoni Samaranch como agradecimiento a su legado deportivo arraigado en Barcelona.

Una parte de su legado se encuentra conservado en la Fundación Barcelona Olímpica, tanto en el recorrido permanente del Museo Olímpico del Deporte como en el Centro d'Estudios Olímpicos y del Deporte 'J.A. Samaranch', donde se conserva, se investiga y difunde la historia del olimpismo y del deporte en general.

Estas dos entidades están gestionadas por la Fundación Barcelona Olímpica, entidad de la cual Samaranch fue el impulsor y formó parte de su Patronato Fundacional, perteneciendo al mismo hasta su muerte.

El Museo Olímpico y del Deporte está conmemorando hoy el centenario del nacimiento a una personalidad que hizo mucho por el deporte y por Barcelona y le han dedicado estas palabras: "Que nunca se apague la llama olímpica que brilla entre nosotros."