BALONMANO| ASOBAL

Pontevedra, la cuna más activa del balonmano español

El Cisne será el quinto Club pontevedrés en la Asobal, donde coincidirá con el Cangas. Rodrigp Corrales, el mejor jugador gallego de siempre

Pontevedra, la cuna más
activa del balonmano español
Balonmano Cangas/Xoel Gil

El Cisne de Pontevedra debutará la próxima temporada en la Liga Asobal. Es el quinto equipo de la provincia en la máxima categoría del balonmano masculino, donde coincidirá con el Frigoríficos, de Cangas del Morrazo, que en será el club gallego con más temporadas en la élite.

Otros tres clubes de la zona, porque la distancia en tiempo por carretera entre los cinco clubes no supera (sin atascos) los 25 minutos, que han militado en la Asobal son el Teucro de Pontevedra, el Pilotes Posada de Vigo, y el Chapela, de Redondela. Sólo el Pilotes está fuera del balonmano, porque en su momento, tras intentar jugar bajo el amparo del Celta, el fútbol renunció a tenerlo a su lado.

En su momento más álgido tres de clubes estuvieron en la cima, Pilotes, Cangas y Teucro, con una rivalidad magnífica para el balonmano gallego. Pero alguien debió pensar que con tantas fuerzas divididas jamás pasarían a ser equipos con fuerza en la Liga, y se intentó la unificación de los tres para hacer un súper equipo de la zona. "El Pilotes, el Teucro y nosotros, el Cangas, nos pusimos de acuerdo; nos parecía bien porque formaríamos un equipo de calidad entre los tres, además de mantener equipos en las categorías inferiores, pero al final el impulso no salio sin que se sepa por qué", recuerda Manolo Camiña.

No hay ninguna provincia en España que sea tan pródiga en equipos en la alta competición, aunque Alicante (Benidorm, Altea, Torrevieja y Alicante) le sigue de cerca. En la 20-21 sólo Barcelona, con el Barça y el Granollers, tendrá los mismos equipos en la élite que Pontevedra.

Pese a tantos clubes, la calidad de sus jugadores nunca ha sobresalido: buen nivel medio, pero sin estrellas. El central Pablo Cacheda apuntaba alto, pero las lesiones le robaron un futuro especacular. Rodrigo Corrales, el portero al que el Cangas le robó al fútbol, es el mejor jugador gallego de la historia: sólo jugó en las categorías inferiores en el club cangués, porque luego acabó en el Barça, y de allí a Polonia, al PSG y al Veszprem. Eso sí, con dos títulos de campeón de Europa con España.