MONTAÑISMO

Carlos Soria: "Podría irme mañana a subir el Dhaulagiri"

El montañero de 81 años sigue un estricto plan de entrenamiento diario para mantenerse en forma para cuando pueda regresar a la montaña.

"Con paso lento y largo aliento ahí va, una vez más, a desafiarse a sí mismo". Con estas palabras, Reinhold Messner, leyenda del montañismo, mostraba su admiración por uno de los casos más singulares de la historia de este deporte, Carlos Soria. Un abulense de acero al que la pandemia le ha impedido lo que no han conseguido sus 81 años o una prótesis en la rodilla, acudir a la montaña. Sin embargo, con la motivación de regresar a su medio, cumple todos los días con un estricto plan de entrenamiento para mantenerse en forma en el patio de su casa de Moralzarzal (Madrid), el lugar que ha sustituido a su querido Cerro del Telégrafo, ya que el confinamiento le impide acudir a pesar de divisarlo desde su casa. "Aún así, soy un afortunado. Tengo un patio donde me puedo ejercitar y un rodillo para hacer bicicleta. Hay familias con varios hijos en casas de 50 metros", explica a AS.

La pandemia ha roto todos sus planes, incluido el de volver al Himalaya, donde ha escalado 12 ochomiles y está a dos de ser el montañero de más edad en completar los 14. El Dhaulagiri que tantas veces le ha impedido la cima, le espera: "Y mira que he cumplido retos complicados, pero siempre se me ha resistido la cumbre, a pesar de que me he quedado muy cerca". A falta de contar con un patrocinador que sustente el proyecto, Soria se prepara como "si mañana partiera hacia allí para intentarlo".

Sin embargo, sabe que ahora lo prioritario "es que toda esta situación pase" y no es ajeno a que forma parte del denominado grupo de riesgo. "Estoy convencido de que vamos a salir de esta, para ello hay que ser responsables. Y deberíamos intentar sacar alguna enseñanza", comenta este veterano enamorado de la naturaleza, que intenta ver el lado positivo a todo esto. "Creo que en cierta manera esto puede ayudar a regenerar la naturaleza, a que descanse. Si de esta no aprendemos que hay que cuidarla más... Y no sólo hablo de las montañas, también de los mares, el estercolero de la humanidad. ¿Quién nos dice que la próxima epidemia no nace en los océanos?", se pregunta este veterano montañero que se siente feliz de poder echar la vista atrás con orgullo y mirar hacia adelante con ilusión. "Estoy contento con mi vida y me cuido mucho para poder seguir llevándola el mayor tiempo posible. Se acabará, pero hay mucha más montaña que los ochomiles. ¿Cuándo? Sólo sé que nunca iré a hacer el ridículo".