VELA

Mari Carmen Vaz: "Era una locura mandar al equipo a casa"

La doctora del equipo olímpico español explica la decisión de confinar a los regatistas olímpicos de vela en el CEAR de Santander y las medidas tomadas.

Mari Carmen Vaz: "Era una locura mandar al equipo a casa"

La pandemia del COVID-19 sorprendió a 900 regatistas de 40 naciones entrenando en Palma de Mallorca en preparación del Mundial de la clase 470 y el Trofeo Princesa Sofía,  competiciones que se cancelarían un día antes, el 12 de marzo, del decreto del gobierno de estado de alarma. La doctora del equipo, Marí Carmen Vaz, ha explicado la situación que se planteó

¿Cómo se reaccionó ante esto a nivel médico?

-Los regatistas de todos los países empezaron a dejar Palma al anunciarse que se suspendían las competiciones y, en principio, todos se iban a sus casas. Ahí intervine yo. Primero porque en Palma eran quince olímpicos españoles que habían convivido con centenares de otros países, coreanos, japoneses, etc. y no me parecía justo que por ellos mismos y por sus familias se repartiesen por toda España.

¿Por qué no se quedaron en Palma?

- Palma es una ciudad pequeña y con la cantidad de regatistas que estaban allí era arriesgado. Incluso yo ayudé a que muchos deportistas de otros países volviesen a los suyos. Estaba segura que entre tantos podía haber un brote de coronavirus y si de extenderse se podrían colapsar los hospitales de la ciudad.

-¿No era mejor que volviesen a sus casas?

- Ya he dicho que si me pareció una locura que se quedasen en Palma y también el gran riesgo de que volviesen a sus casas por el riesgo que podían correr ellos y sus familias. Como tampoco podrían volver a entrenar el único sitio donde podían estar todos juntos para pasar el confinamiento era el CEAR de Santander, pero que su decisión era voluntaria".

-¿Y aceptaron?

-Una decena de los quince que eran y varios entrenadores aceptaron y se marcharon a Santander para pasar allí los catorce días que el gobierno, inicialmente, decretó de cuarentena para asegurarse que, entre medio, ninguno de ellos tenía síntomas.

¿Alguno los presentó durante el confinamiento?

-Lo que sucede es que en Santander hay un gran contraste de temperatura entre día y noche y cuando llevaban algunos días allí alguno dijo que tenía escalofríos y que se notaba resfriado, pero nadie había tenido fiebre, tos o disnea (dificultad en la respiración) y en 72 horas se solucionó.

¿Avisó a las autoridades sanitarias?

-En principio eran cosas leves pero en el contexto en el que estamos actualmente no se podía descartar nada. Activé inmediatamente y lo use en conocimiento de las autoridades sanitarias de Cantabria.

¿Qué medidas dictaron las autoridades?

-La recomendación fue que se alargase el confinamiento otros catorce días más, hasta el miércoles 8 de abril. Hablé con el equipo y les dije en ese momento que cualquier síntoma iba a alargar el confinamiento catorce días y todos estuvieron de acuerdo en seguir allí hasta el día 8.

¿Era normal eso?

-Por supuesto. Un estornudo o un síntoma leve de resfriado es una cosa habitual, pero en la situación actual y desde el momento que se pone en conocimiento de las autoridades sanitarias se alarga el confinamiento catorce días más, ya sea en Cádiz, Palma, Santander o Estados Unidos. Y era absurdo decir algo al respecto porque nadie de los que están en el CEAR ha dado síntomas de un posible positivo.

¿Es normal que se critique el confinamiento del equipo en le CEAR?

-En el CEAR no hay nadie más confinado que en el resto de España. Además, la mayoría de deportistas no tienen elementos de preparación en su casas y cuando se tomó la decisión los Juegos de Tokio aún no se habían aplazado. Nadie confinado allí ha salido al exterior en ningún momento, ni siquiera para recoger el 'catering' díario que reciben y todos hna estado monotorizados continuamente.

¿Y que pasará el día 8?

- Cuando el miércoles, día 8, se cumpla el plazo dictado, el que quisiera puede volver a su casa, pero el problema es que allí también debería realizar el confinamiento dos semanas mas. Repito que hasta ese momento ningún regatista me pidió irse a casa. Incluso bromee con ellos y les dije que el que quisiera irse antes del día ocho tendría que pasar por encima de mí.

Casi dos décadas con el equipo

La ex regatista sevillana Mari Carmen Vaz, de 51 años, lleva casi veinte años y cuatro Juegos Olímpicos (desde 2001) como responsable médico del equipo olímpico español de Vela. Fue campeona mundial de Raceboard y diploma olímpico (octava) en tablas en los JJ.OO. de Sydney 2000