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Onzas de chocolate para aguantar en el confinamiento

Decenas de deportistas seguían los talleres de Milka y los médicos no ponen excesivos impedimentos "a la droga natural de la felicidad"

Alma Cupcakes y Nacho Gómez (derecha), maestros chocolateros.

En los días previos al confinamiento en España, la firma Milka llevaba a cabo unos talleres para enseñar cómo se puede disfrutar más del chocolate, como si fuesen catas de vino, de aceite, de quesos, por ejemplo, Decenas de deportistas de todo tipo de rangos, de manera anónima y discreta acudían a aprender, aunque popularmente es un producto generalmente denostado para los deportistas por aquello del aumento de peso. "No soy dietista, pero creo que el consumo del chocolate en el deportista tiene más aspectos positivos que negativos"  contaba el maestro chocolatero Ignacio Gómez que con su compañera Alma Cupcakes eran los encargados por Milka de llevar adelante la demostración.

José Antonio Gutiérrez, casi 30 años como responsable médico de Barcelona de balonmano y de la selección de Qatar, reconoce que él no es partidario "de prohibir lo que comen los jugadores profesionales que ya se cuidan ellos mismos", y del chocolate asegura que "en todos los desplazamientos del equipo, en los menús de las cenas no falta nunca la tarta de chocolate de postre, porque toda la plantilla lo agradece". Para César Flores, el médico de la Selección femenina de balonmano, "cuando pasas por las habitaciones para tratar a las jugadoras siempre ves bombones o tabletas de chocolate", pero el médico asegura que "es hipercalórico, y hay que tener cuidado cuánto se ingiere", aunque Flores sostiene que si el consumo es controlado es un buen producto para situaciones como la actual, "porque del chocolate siempre se ha dicho que es una droga natural de la felicidad".

Fernando Síscar, seleccionador de gimnasia, tampoco demonifica al chocolate: "Por ejemplo, Néstor Abad (campeón de España) lo utiliza en la competición, porque su consumo le da potencia; pero no es un caso aislado, porque en las competiciones internacionales el consumo es generalizado". Laura Muñoz, campeona de gimnasia española en los ochenta, recuerda que "en los Juegos Olímpicos de Los Angeles cogíamos unas bolsitas con chocolatinas en el restaurante de la Villa".

La doctora Ruperez sostiene que "si el chocolate es de calidad, no hay mucho problema; hay que evitar los que tienen excesiva manteca". Y el chocolatero Gómez contesta que "en Milka se utiliza una excelente calidad en las leche, y se escoge bien el cacao, básico para la elaboración de unas tabletas de alto nivel". Entonces qué hacer: "Si no tienes que competir inmediatamente, mientras dure la cuarenta no te prives de comer chocolate; es buenísimo", asegura la doctora Serrano, médico de familia, que se lo recomienda a todos sus pacientes en un ambulatorio de Torrejón de Ardoz.

Paquito Navarro, el número uno del pádel mundial, y Alejandra Salazar, la tercera del mundo en pádel, no hacen ascos al chocolate, aunque Alejandra "con mucho orden". Aunque no todos los deportistas se apuntan a las onzas: "Yo soy más de salados que de dulce, sin que me preocupe en exceso la báscula", señala Alberto Fernández, el campeón español de tiro olímpico; a Damián Quintero, el campeón de Europa de kárate tampoco le llaman la atención "los dulces en general".

Lo cierto es que que el chocolate lleva años muy relacionado con el deporte español: Cibeles, chocolate asturiano, patrocinó a uno de los grandes equipos de hockey sobre patines en los ochenta; Elgorriaga con el Bidasoa fue campeón de Europa de balonmano en 1995; Chocolates Valor patrocinó a la Selección de gimnasia rítmica, y Kinder a las de voleibol.