VELA TRANSOCEÁNICA

Cuervas Mons: "Rutina, orden y disciplina ante el confinamiento"

El navegante transoceánico cántabro, con cuatro Vueltas al Mundo, sabe muy bien lo que es estar confinado tres semanas en un barco sin contacto alguno con el exterior y da consejos.

Cuervas Mons: "Rutina, orden y disciplina ante el confinamiento"
VOR

El navegante transoceánico cántabro Antoni 'Ñeti' Cuervas Mons está considerado, a sus 38 años, como uno de los mejores proas de la vela mundial, con cuatro Volvo Ocean Race -Vueltas al Mundo- a sus espaldas, señala que "en una situación de confinamiento son claves cuatro cosas: rutina, disciplina, orden y pensar a corto plazo".

 Recién llegado de la ultima regata en que ha competido, la pandemia del coronavirus le ha confinado, junto a su esposa, la prestigiosa fotógrafa náutica viguesa María Muiña, en su domicilio.

En la Volvo Ocean Race fue proa y capitán del 'Telefónica Negro' en la edición 2008-09; del 'Telefónica' en la 2010-2011; del 'Mapfre' en la 2014-15 y 2017-18. Además, ha ganado dos veces la mítica Rolex Sydney Hobart, en 2016 con el 'Perpetual Loyal' australiano y en 2017 con el 'LDV Comanche', también australiano.

Esas experiencias de vuelta al mundo le han hecho soportar duras condiciones de aislamiento total. "Sin internet, sin ducha, solo con comida liofilizada, cama inestable, siempre mojados y muy cansados. Los 'lujos' de tu día a día son un café en polvo calentito o el poder llegar a dormir tres horas seguidas", explica en su página de facebook

La Volvo Ocean Race tiene una duración de unos ocho nueve meses, con etapas que suelen duran entre quince y veinticinco días y en los barcos no hay ningún contacto con el exterior. 'Ñeti' comenta que, "lo único que tenemos es algún correo electrónico y una llamada a casa una vez a la semana".

"Obviamente, el primer día de etapa cuando miras todo lo que te viene por delante, te puede llegar a dar vértigo. Pero como dice mucha gente, quizás los navegantes oceánicos, a pesar de tener un punto de locos, tenemos que tener la cabeza bien amueblada. Y ahora nos toca a todos tenerla!", concreta el santanderino.

Dice también que, "si te pones a pensar en los veíntitantos días que se avecinan cualquiera se volvería loco. Y para evitarlo, ya he explicado los cuatro puntos que personalmente creo que son claves. Es lo que intento hacer en el barco y me funciona bastante bien".

La rutina es para él lo que le hace mas llevadero el día a día a bordo, "con cosas como mantener unos horarios y cada día hacer prácticamente lo mismo; achicar agua, chequear sistemas, desayuno, café de mitad de guardia y leer el 'email' de casa".

Aunque dos puntos son realmente importantes,según afirma, "la disciplina y el orden porque hacen que la convivencia y la vida a bordo sea mas llevadera. Cumplir horarios, tener el barco limpio y ordenado, intentar ser positivo con tus compañeros y que no haya roces pues todos tenemos el mismo objetivo: ¡Ganar!"

Aunque el más importante para él es el pensar a corto plazo. "Yo lo llamo "guardia a guardia" y me explico: cuando llevo dos días de etapa no se me pasa por la cabeza pensar en que me quedan mas de 20 días metido ahí, sino en que me quedan 4 horas para terminar la guardia e ir a comer, o me quedan 4 horas para terminar la guardia e ir a descansar, o a llamar a casa o a leer un correo electrónico. Eso es pensar a corto plazo", manifiesta.

Revela que ahora, para superar el confinamiento en casa, "mi esposa María y yo hemos hecho una tabla de horarios y rutinas diarias que vamos a intentar seguir lo mas a rajatabla posible, tiempo de trabajo, deporte, ocio y tareas del hogar (unas más que otras¡) centrarnos en el día e intentar no pensar en que lo que nos queda por delante".

"Por supuesto habrá gente que estará mas cómoda que otra, pero creo que cada uno tenemos que valorar lo que tenemos; ese 'cafelillo' a media mañana, hacerse unas palomitas en el micro para ver una peli, salir al jardín, a la terraza o a la ventana, o planear todo lo que vamos a hacer cuando pase todo esto¡¡", concluye.