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NATACIÓN | GWANGJU 2019

El escándalo de Sun Yang pone patas arriba la natación

El nadador chino rompió el pasado septiembre un frasco de sangre mientras le realizaban un control en su casa. La vista será en dos meses y podrá competir en Gwangju.

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“No quiero ver a este tipo compitiendo en Mundiales o en Juegos Olímpicos contra mis compañeros de equipo que trabajan muy duro para llegar allí”. La frase es de Adam Peaty, la estrella británica, una de las voces que se han alzado con más dureza contra el campeón olímpico Sun Yang, acusado de infringir un control antidopaje el pasado septiembre. Su caso, extremadamente grave, sigue en espera hasta una audiencia que tendrá lugar en septiembre y que ningún nadador entiende y se hace la misma pregunta. ¿Por qué no se ha hecho ahora antes del Mundial la vista en el panel de la FINA?

Siempre perseguido por la sombra del dopaje (de hecho ya cumplió una sanción en 2014 por ello), el primer chino oro olímpico está repudiado por la natación mundial. “Hay algunas preguntas que nos hacemos y son muy fuertes sobre el dopaje, sobre todo con Sun Yang”, escribió en su Twitter Cate Campbell, velocista australiana y poseedora de cuatro medallas olímpicas. La FINA comentó que no se ha adelantado el panel para decidir porque ninguna de las partes implicadas lo ha pedido. Ahora, el Sunday Telegraph australiano ha recibido el informe de la FINA de 58 páginas sobre lo que ocurrió la noche del 4 de septiembre en el domicilio del icono chino.

La noche del 'frasco roto', el 4 de septiembre de 2018

Según relata el informe, esa noche, entre las 22:00 y las 23:00 horas, Sun Yan llegó a su domicilio con su familia y le estaban esperando cuatro analistas de la Agencia Internacional de Dopaje (IDTM) contratados por la FINA. Todos ellos se dirigieron a una zona de la casa del nadador y éste se negó a pasar las pruebas de orina y de sangre al protestar porque, según su criterio, no eran analistas acreditados. Su madre amenazó con llamar a la policía, pero finalemte el atleta optó por proporcionar una muestra de sangre pero negarse a pasar el control de orina.

Pese a las advertencias de la IDTM a Sun sobre la obligación de proporcionar todo lo que se le reclamase, la noche siguió avanzando y la historia se enredó todavía más cuando a las 1:00 llegó al domicilio del deportista un médico de la selección china, el doctor Ba, que insistió en que nadie de los analistas tenía la acreditación adecuada. En ese momento fue cuando la madre de Sun pidió a unos de sus guardias de seguridad que trajera un martillo.

Sun Yang.

“El DCO estaba hablando por teléfono con el Sr. Popa cuando escuchó el sonido de la rotura de un cristal. Salió de la casa y descubrió que el atleta y un guardia habían roto uno de los contenedores de muestra con un martillo. El atleta estaba al lado del guardia usando su teléfono como una linterna. Se le pidió a la DCO que destruyera el segundo contenedor de muestras de sangre, pero ella se negó rotundamente a hacer. Cuando fue evidente que las muestras de sangre recolectadas habían sido dañadas y el DCO no las pudo extraer para analizarlas, la DCO intentó dar una versión en papel del formulario de control de dopaje para registrar lo que que había ocurrido. Esto fue repentinamente cogido por el atleta sin permiso y destruido. Una vez más, el DCO le dijo al atleta que tal conducta era impropia y podría resultar en una violación de la regla antidopaje ”, relata el documento de la FINA, que además destaca que los analistas estaban “horrorizados”.

Poco después, alrededor de las 3:15, la madre del nadador recogió todo el material utilizado y se lo llevó para no dejar rastro. Posteriormente, el atleta, que acudió a consultar el caso con los doctores de la Federación china, alegó que una enfermerá no tenía la acreditación adecuada, y en eso se basa su defensa para sostener una actuación que, a falta de la resolución, ha despertado recelo en la FINA, que no esconde que está “preocupada” por la actitud del nadador y de su séquito. Para la natación mundial es solo un ejemplo más de la benevolencia con Sun Yang y de su claro flirteo con el dopaje. Para ellos, no debía estar en Gwangju. El domingo día 21 debuta en los 400 libre y será favorito a subirse al podio.