PELOTA | FINAL DEL MANOMANISTA

Urrutikoetxea-Irribarria: la final por la txapela más preciada

Dos formas de entender el juego en el frontón: la técnica y la calculadora del vizcaíno ante la potencia descontrolada del zurdo de Arama. Se enfrentaron en 2016 y ganó el segundo.

Urrutikoetxea-Irribarria: la final por la txapela más preciada
DIARIO AS DIARIO AS

El frontón Bizkaia alberga la final del Manomanista (17:30 horas, ETB-1), la modalidad reina  de la pelota, la punta de una pirámide que se completa con otros dos grandes de menor rango: el Parejas y el Cuatro y Medio. La cita llega con una semana de retraso por las molestias de Urrutikoetxea en la mano izquierda, así que, amparado en el reglamento, pidió el aplazamiento. A Irribarria la espera se le ha hecho eterna: desde que acabó las semifinales ante Elezkano II han pasado las dos semanas previstas y una más de regalo.

El vizcaíno, de 30 años recién cumplidos y a punto de sumar una década de profesional, está ante su tercera batalla por el Manomanista. Representa la finura, la inteligencia en la cancha. Cruza bien el golpe y defiende mucho. Rompió la sequía de la pelota vizcaína en el mano a mano en 2015 y  un año más tarde se vio ante el propio Irribarria, que le sorprendió y se erigió en el más joven que ganaba la gran txapela: 19 años. El cañón de zurda de este siembra el pánico. Con ese arma de destrucción tratará de sacar a Mikel de la zona de confort.

El saque puede ser fundamental. La pelota progresa y no habrá botilleros. El que se muestre más completo, tanto física como mentalmente se llevará el premio en Miribilla, que se ha garantizado las finales del Manomanista y Parejas al menos hasta 2022, prorrogable otras dos temporadas.