BALONMANO|MUNDIAL

España y Francia, una relación de años amistad y rivalidad

Dinart echó raíces en España.

JOHN MACDOUGALL

AFP

De las potencias mundiales, la selección francesa actual es la que más relación tiene con el balonmano español

La relación de España y Francia en los últimos años siempre ha sido de una rivalidad amistosa. Por ejemplo, en el Europeo de 2000 en Croacia el seleccionador galo Daniel Costantini denunció que los anfitriones querían sobornarles para eliminar a España: los galos, clasificados, exprimieron a Jackson Richardson para dejar fuera a los croatas, y luego España se aprovechó de su cansancio.

Aquel detalle fue el inicio de lo que sería el siglo para ambas selecciones, siempre favoritas en todas las competiciones, sobre todo la francesa, que lleva cinco títulos mundiales, y ahora tiene una generación casi tan única como la de Dinart, Narcisse, Jackson, Omeyer, los hermanos Gille... Nikola Karabatic (que no empezó el torneo por lesión) es el nexo entre esos dos grandes grupos, va ahora por su quinto mundial, con Dinart de seleccionador que tendrá entre sus jugadores a Melvyn Richardson, hijo de su excompañero Jackson, con quien empezó casi todo.

Francia, además, es una de las selecciones más españolas: comenzó el Mundial con cuatro jugadores del Barcelona (Sorhaindo, Mem, N´Guessan, y Fábregas, de origen catalán), y además Nikola Karabatic y Abalo han jugado en la Asobal. Y por si fuera poco Didie Dinart, que jugó en el Ciudad Real, se ha establecido en la ciudad manchega donde tiene familia española ya.