BALONMANO

Fácil triunfo de España en pruebas frente a Bielorrusia

Alex Dujsebaev.

Xavi Ramos

EFE

El Torneo Internacional disputado en Palencia muestra lagunas en los Hispanos, que tiene en las extremos las posiciones más sólidas

España se llevó el Torneo Internacional al ganar el tercer partido a Bielorrusia, el otro equipo invicto en el cuadrangular por 40-29 (19-15) por lo que el choque era como una final, aunque lo cierto es que no se puede sacar pecho ni mostrarlo como éxito: los Hispanos pelearán por el Mundial, donde Arabia Saudí será un equipo testimonial, mientras que los polacos y los bielorrusos lo verán por televisión; es decir, estos dos últimos equipos nacionales sólo son ayuda para la Selección, que más que ganar lo que trata es de sacar conclusiones de cara al Campeonato del Mundo que arranca el próximo día 10 en Alemania y Dinamarca.

Pues bien, si se trata de sacar conclusiones, el 40-29 de este choque ante Bielorrusia es muy bueno en ataque, pero muy discreto en defensa. Ya sabemos, además, que los cuatro extremos que tiene Jordi Ribera están tan contrastados, y tienen tanta competencia, que son ahora mismo las posiciones más sólidas de los Hispanos: los cuatro (Ariño, Fernández, Gómez y Solé) son tan fiables que no se notan los intercambios. Y además, hay versatilidad, hasta el punto de que con un 5-1 se llegó a apostar con Ariño en defensa individual y otros dos extremos en la pista. 

En realidad hubo buenos momentos, pero también otros de un barullo excesivo, con un relativo desconcierto, como si el efectismo fuese más necesario que la efectividad. Eso no se podrá hacer ante selecciones de mayor fuste, y seguramente no se haga, porque también es de pensar que los jugadores actúan en función del rival. Que España encaje 29 tantos quizá fuese el mayor borrón del partido, y eso teniendo en cuenta el buen partido de los dos porteros, Corrales y Pérez de Vargas.

Seguramente en el Mundial la defensa será más sólida, y probablemente eviten ciertas licencias para impedir los rebotes sencillos al rival, o que un pivote como Karalev se vaya con ocho tantos del encuentro. El 6-0 no puede ser tan permeable para tener opciones en el Mundial. Eso lo sabe el seleccionador, los jugadores, y hasta el último aficionado. Pero este Torneo tiene por fin pulir el juego, saber lo que funciona mejor, y dónde tenemos más problemas (con dos pivotes, Aginagalde y Figueras, y sin portero, España no sacó nada en claro, por ejemplo, pese al riesgo asumido). Ahora quedan unos días para pulir lo necesario.