MUAY THAI

Coello: "Mi vida en Tailandia es como estar en el ejército"

Entrevista a Carlos Coello tras proclamarse campeón mundial ISKA.

JESUS ALVAREZ ORIHUELA

DIARIO AS

El gaditano, de 27 años, visitó As tras proclamarse el pasado sábado campeón mundial ISKA en Ponferrada. "Soy muy ambicioso y ya pienso en nuevos retos".

Un entrenamiento militar y una vida de monje, así se podría definir la preparación que Carlos Coello (Cádiz, 27 años) realiza en Rayong (Tailandia) antes de cada combate. El gaditano se mudó hace cuatro años al país asiático para cumplir una promesa que le hizo a su madre, que falleció a causa de un cáncer. Sería campeón mundial de muay thai (arte marcial milenario creado por monjes budistas que combina golpeo con los puños, codos, rodillas y piernas), y para conseguirlo viajó a la cuna de este deporte. Había visitado en varias ocasiones Tailandia, se quedó prendado y comprendió que para crecer tendría que volar. Lo hizo. “Mucha gente me ha ayudado a llegar hasta aquí. He sido muy afortunado por eso y por encontrar un gimnasio en el que me cuidan”, asegura.

El italiano Roberto Gallo se convirtió en su mánager. Le dio la oportunidad, y no la desaprovechó. Con jornadas de entrenamiento de siete horas durante seis días a la semana se curtió. Vive para su deporte. “Mi vida en Tailandia es como estar en el ejército, pero se trata de lo que debo hacer para ganar. Lo más duro es cuando estás enfermo o pasas una mala racha de resultados y te encuentras lejos de los tuyos. Muchos días te duele el cuerpo a todas horas y sólo puedes apretar los dientes y seguir. Es sacrificado, pero eso diferencia a los campeones”, apunta.

La palabra que le dio a su madre la cumplió el 16 de diciembre de 2017 al levantar el Mundial WKN del peso pluma en Ponferrada. “Fue muy especial y muy complicado de gestionar. La implicación personal lo hizo más difícil, pero vencí”. El gaditano regresó a la capital del Bierzo en junio de 2018 a por otro reto. Lo afrontó lesionado, los médicos le desaconsejaron pelear... pero salió a la tarima. Aunque perdió ante el tailandés Army Sasiprapa, su coraje le brindó una nueva oportunidad. Ocurrió el pasado sábado. Retó al campeón ISKA, el japonés Kunitaka, que llevaba cinco años como monarca del peso pluma en ese organismo. Le superó en menos de un minuto gracias a un codazo preciso. Letal.

“Soy doble campeón mundial, pero por primera vez pude demostrar el Carlos de verdad en España. En los dos Mundiales anteriores había salido con mucha presión. Esta vez estuve muy centrado y pude sacar todo lo trabajado. El movimiento lo tenía muy machacado. El primer título fue especial, pero este, por la entidad del rival, es más importante a nivel deportivo”, reconoce. Su victoria le ha acabado de situar en la primera línea mundial. “Soy muy ambicioso y ya estoy pensando en nuevos retos. Mis dos títulos me permiten tener opciones buenas de defensa y acudir a la mejor. El 2019 se presenta muy ilusionante. Defenderé mi trono e iré a por más. Mi mente no me deja hacer otra cosa”. Palabra de campeón.

La próxima parada, en casa: Cádiz

Coello lanza a Kunitaka una patada durante su combate.

Después de disputar sus tres últimos combates en España en Ponferrada (todos por un Mundial) gracias al apoyo de Diego Vázquez, Coello ya piensa en su siguiente pelea... y será especial. La disputará en Cádiz, ante su afición, en el mes de febrero. “Todavía no puedo anunciar demasiado, pero habrá un título importante en juego”, reconoció el gaditano.