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Los Dallas Cowboys cortan a Dez Bryant, su receptor estrella

Dallas Cowboys

Los Dallas Cowboys cortan a Dez Bryant, su receptor estrella

Los Dallas Cowboys cortan a Dez Bryant, su receptor estrella

Mitchell Leff

AFP

Dez Bryant asegura que va a fichar por otro equipo de la NFC Este, pero tal vez ese no sea el destino ideal para demostrar que conserva todo su talento.

En la NFL hay de todo, como en botica. Buenos, no tan buenos y regulares. También los hay malos, pero suelen durar muy poco. Pero luego, más allá de números, estadísticas y demás, hay tipos especiales. Y Dez Bryant ha sido uno de ellos.

Por eso es tan complicado de digerir que los Dallas Cowboys hayan cortado a Dez Bryant sin haber propuesto siquiera una revisión de contrato. Fue un despido hasta vulgar, de esos a los que nos hemos acostumbrado tanto durante la crisis. Llamada el viernes por la mañana, reunión en las oficinas, y salida por la puerta con la caja de cartón correspondiente. Lo mismo que nos podría haber pasado, o que incluso puede haber pasado, a algunos de los que estáis leyendo este artículo.

Con ese despido, los Cowboys se ahorrarán los 12,5 millones de salario base que tenía que cobrar el jugador, pero también conseguirán que su impacto contra el cap, que iba a ser de 16,5 millones, se quede en ocho. Menos de la mitad.

No le ofrecieron rebaja de salario

El despido, por otro lado esperado, y la manera de hacerlo, sin siquiera proponer un recorte, solo tienen una explicación: los Cowboys creen que Bryant está acabado con 29 años. O al menos, que ya ha dejado de ser un tipo especial. Uno de los pocos elegidos capaces de reinar en la NFL. Ellos son los que han trabajado con él durante estos últimos tres años, cuando tras la lesión de Tony Romo dio un terrible bajón de rendimiento. Para muchos, entre los que me encuentro, el Dez Bryant del último trienio es la consecuencia de un quarterback que nos ha sorprendido por su rendimiento en las cortas y medias distancias, pero que ha preferido limitar riesgos en las largas hasta no estar más asentado y tener más experiencia. Para otros, entre los que se encuentra el staff del equipo, simplemente ha perdido velocidad, capacidad de separación y ese toque que le convertía en alguien especial. Y nadie quiere pagarle 12,5 millones, un salario reservado solo a los más grandes, a un tipo que no devuelve con creces esa inversión con su rendimiento.

Una oferta de la NFC Este

Bryant ha salido de las instalaciones del equipo diciendo que volverá para verse las caras con los Cowboys dos veces el próximo año. Una insinuación que augura que firmará un contrato con Eagles, Giants o Redskins. De entrada resulta difícil de imaginar que pueda recalar en unos Eagles que tienen ya un potente grupo de receptores que además se ha reforzado con Mike Wallace. Para que se le abriera la puerta de Nueva York para él, primero tendría que abrirse para la salida de Odell Beckham, y ese culebrón tiene pinta de ir para largo. No creo que Dez quiera esperar tanto para asegurar su futuro. Parece mucho más plausible la opción de Washington, que tiene la posición muy cogida por los pelos, solo reforzada en esta agencia libre con Paul Richardson, y pendientes de la resurrección de Crowder y la confirmación de Josh Doctson.

Yo creo que Dez Bryant solo lanzó el exabrupto de las dos reuniones anuales porque sigue siendo el mismo de siempre. Un chuleta irredento convencido de su grandeza. Un tipo especial con la lengua demasiado larga, como muchos de su especie. Pero cuando llegue a casa, y deje la caja encima de la mesa de la cocina, antes de tirar casi todo su contenido a la basura, consciente de que su valor sentimental es nulo una vez cruzada la puerta de salida del equipo, se dará cuenta de que su camino es otro.

Un año para recuperar el prestigio

Dez no puede conformarse con arrastrarse el resto de su carrera intentando parecerse al que fue junto a Romo, porque entonces nunca lo conseguirá. Su camino pasa por encontrar un equipo con un quarterback que sepa explotar todo su potencial de gran estrella, firmar un contrato de un año con esa franquicia, y volver a la agencia libre en 2019 con su aura resplandeciendo como en los buenos tiempos, para firmar otro de esos contratos descomunales que solo está al alcance de los tipos especiales como él.

Y aquí, entre nosotros, de repente se me ha ocurrido el nombre de un equipo al que en la última década no le ha temblado la mano a la hora de fichar a receptores especiales venidos a menos. Que a veces ha acertado y en otras se ha confundido con la decisión, pero que en caso de hacerse con los servicios de Dez Bryant daría un golpe en la mesa que volvería a sembrar el pánico en el universo de la NFL.

No os digo el nombre de ese equipo. No os hace falta, os lo imagináis. Y no quiero ni pensar lo que podría suceder si Dez Bryant sigue teniendo todo el talento que se le supone perdido y viste esos colores malditos.

A propósito, y como otra pista, en ese equipo en número 88 no tiene dueño ahora mismo. (NOTA: si aún no sabes el nombre de ese equipo, mira las etiquetas de la noticia. Justo aquí debajo).

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