MUNDIAL NATACION BUDAPEST

“Mireia siempre te sorprende: ¿ahora qué hacemos?”

Vergnoux habla del futuro de la nadadora y le augura que "puede seguir mejorando". "Hay que seguir con esta actitud de control, alegría y calma", dice.

Budapest
0
Mireia Belmonte.
BERNADETT SZABO

Fred Vergnoux es calculador, pero Mireia Belmonte siempre le rompe las cuentas. Y lo hizo con este tiempo de 15:50.89, siete segundos por debajo de su anterior récord de España logrado hace ya tres años. “Da alegría pensar que baja su tiempo desde Berlín 2014. Me confirma mucha cosas. La tendencia de este Mundial: 26 años y baja su tiempo en una prueba para los jóvenes. Esto me ofrece unos problemas de lujo ahora que es una prueba olímpica. ¿Qué hacemos? Hay una serie de preguntas buenísimas. Siempre pasan cosas así. Ahora viene otro problema”, comentó el técnico, sereno después de otro éxito de la badalonesa.

Vergnoux reconoció que después de la primera jornada se asustó: “Piensas que no has hecho bien la preparación o que le puede estar viniendo una fiebre”. Pero admitió que Mireia hizo en el 1.500 “la carrera que estaba planeada”. “Bajar su marca por tanto tiempo es una buena señal. Técnicamente ha estado muy bien, por lo que creo que puede nadar más rápido”.

El entrenador, además, reconoció la dificultad que tiene Mireia a la hora de ser consciente del ritmo de la prueba, teniendo en cuenta que su programa abarca desde un 1.500 a un 200 y de estilos distintos. “Siempre pienso que si hacemos alguna cosa menos, como por ejemplo solo crol o mariposa, sería más fácil. Mireia podría nadar más rápido. No es una máster del reloj. Ledecky sabe en todo momento a qué parciales va, nosotros con Mireia debemos preparar más pruebas”, reflexionó.

Después de esta medalla, Mireia llega al ecuador de su programa. Este miércoles arranca en los 200 mariposa, el viernes tendrá los 800 libre y el domingo los 400 estilos. Una prueba por día. Un escenario ideal: “Ahora empieza el maratón de pruebas. Confíemos en seguir con esta actitud de alegría, control y calma. Mireia me da tranquilidad. Se olvidó del palo del primer día”.