Saints 31 - Buccaneers 24

Los Saints se toman la revancha en el dome frente a Tampa Bay

Mark ingram fue el gran dinamitador de la ofensiva de los Saints. Jameis Winston lo intentó hasta el final pero su conexión con Mike Evans no fue suficiente.

Los Saints se toman la revancha en el dome frente a Tampa Bay

Los New Orleans Saints despiden la temporada en el Mercedes-Benz Superdome con una victoria frente a Tampa Bay que luchó hasta el final. El juego de carrera establecido por Mark Ingram fue la clave de la victoria local. Drew Brees terminó el partido con 23/34 para 299 yardas y un pase de TD. Mientras que Mark Ingram, amo del partido, concluyó el choque con 90 yardas de carrera y 2 TDs. Por su parte Jameis Winston logró 23/35 para 277 yardas, 2 pases de TD y 2 intercepciones. El wide receiver estrella de Tampa, Mike Evans, sumó 7 recepciones para 91 yardas y un TD.

Ver estadísticas completas del Saints 31 – Buccaneers 24

New Orleans Saints empezó el partido muy metido en el encuentro y sabiendo recuperarse de sus errores hace dos semanas contra Tampa. El equipo comandado por Brees estableció el juego de carrera como arma fundamental para fijar a la defensa visitante y explotar después la potencia de su juego aéreo. Por su parte los Bucuccaneers empezaron aguantando el envite, pero la defensa de los Saints lleva toda la temporada demostrando una clara mejoría. Un TD de Mark ingram y dos FG de Lutz pusieron a los Saints por delante en el marcador 13 – 7 en la primera mitad, el TD de Tampa lo anotó Cameron Brate quien sigue demostrando que es un TE de futuro en la NFL. La clave del partido estaba siendo la capacidad de Mark Ingram para cerrar a la defensa lo que permitía a Brees tener más tiempo en el pockett.

En la segunda mitad todo el trabajo del juego de carrera se vio recompensado con unos Tampa Bay mucho más pendientes de cerrar los huecos en la línea defensiva, lo que abría muchos huecos en el slot y en la secundaria, algo que contra Drew Brees no puedes hacer. El tercer cuarto fue un festival ofensivo de los Saints que lograron anotar dos TD obra de Cadet y, de nuevo, Mark ingram, quien además anotó una conversión de dos puntos que colocaba el marcador en 14 – 28. Tampa estaba siendo bien frenada por la defensa de Saints merced a la superioridad en la línea con Cameron Jordan metiendo presión y Sheldon Ranking y los linebackers frenando la carrera.

Jameis Winston viendo que el partido se escapaba intentó pisar el acelerador con los pases intermedios a sus TEs. Arriesgar más le sirvió para encontrar a Mike Evans en la zona de anotación con un gran pase profundo aprovechando la mayor debilidad de New Orlenas, la secundaria. Mike Evans es uno de los WR más dominantes de la NFL y si Winston es capaz de encontrarle en profundo, el ataque de Buccaneers coge otra dimensión.

Entramos al último cuarto con un marcador de 28 – 21, pero con un Brees totalmente encendido, salvando incluso un 3 y 16 en el primer ataque de este último periodo que terminó con un FG sencillo para Lutz de 21 yardas. Con 11:55 por delante Winston continuó lanzando a diestro y siniestro, con Mike Evans como objetivo predilecto, buscando anotar rápido y que su defensa le diera la oportunidad de ganar el partido.

El riesgo corrido por Winston terminó por hacer que Jarius Byrd lograse su segunda intercepción del día. La defensa bucanera volvió a frenar al ataque de Saints, con lo que Winston tuvo una nueva oportunidad para acercarse en el marcador. Una vez más el juego de pase llevó a Tampa a entrar en territorio de Saints. Jameis Winston con un carácter indomable llevó a su equipo a anotar un FG (31 – 24) con el que se llegó al two-minutes warning. Drew Brees tenía en su mano la victoria necesitaba mover las cadenas con seguridad y dejar correr el reloj.

El drive de Saints comenzó en la yarda 44 de Tampa al haber intentado el equipo visitante un on-side kick. Mark ingram logró el primer down que gastó el último tiempo muerto de Bucs, con 1:44 por jugarse los Saints realizaron la formación de la victoria y se terminó el partido que deja a Tampa con la necesidad de carambolas para meterse en playoffs.