BROWNS

Por favor, alguien rescate a Joe Thomas de Cleveland

El tackle izquierdo ha sido la única buena noticia que ha tenido el equipo. Alguien debería apiadarse de él y sacarlo de ahí

Por favor, alguien rescate a Joe Thomas de Cleveland

Cuando uno habla de football en Cleveland, lo hace en voz baja y la mirada al suelo, o simplemente no se toca el tema. Es lógico, los Browns son la oveja negra del mundo deportivo en la ciudad.

Los Indians jugaron, inesperadamente, en la Serie Mundial. LeBron James y la Cavaliers se repusieron a una desventaja de 3-1 para vencer a los indomables Golden State Warriors y coronarse en las Finales de la NBA. Mientras tanto, los Browns han perdido 22 de sus últimos 23 juegos, viendo fijamente a los ojos a la posibilidad de culminar la campaña 0-16.

Perdido en ese mar de miseria, en ese pantano de malas decisiones, está Joe Thomas, el único motivo de orgullo en los Browns desde antes de Bill Belichick o Bernie Kosar. Thomas realmente es el punto más brillante de la franquicia desde Jim Brown, sin temor a equivocarme.

Thomas ha sido lo único bueno que ha tomado el equipo en el draft en décadas. Ha ido nueve veces al Pro Bowl y ha sido seis veces seleccionado All-Pro en nueve temporadas completas en la NFL.

Más importante aún es que nunca, y quiero decir NUNCA, se ha perdido una sola jugada como profesional. La ofensiva de los Browns ha centrado el balón 9,684 veces en las últimas nueve temporadas y cambio, y 9,684 veces Joe Thomas ha sido el tackle izquierdo.

Uno de los aspectos más tristes, más allá de que los Browns acumulen una marca de 47-109 en ese lapso, es que Thomas ha cosechado una carrera de Salón de la Fama cuidándole las espaldas a puro quarterback que tiene la fortuna de no estar trabajando actualmente en el autoservicio de McDonald’s.

Derek Anderson, Charlie Frye, Brady Quinn, Ken Dorsey, Bruce Gradkowski, Colt McCoy, Jake Delhomme, Seneca Wallace, Brandon Weeden, Thaddeus Lewis, Josh Johnson, Jason Campbell, Brian Hoyer, Johnny Manziel, Connor Shaw, Josh McCown, Austin Davis, Robert Griffin III y Cody Kessler. Al escribir esa lista por momentos pensé que estaba inventando nombres. También siento solo faltaron los nombres de Paul Crewe, Shane Falco, Brucie y el agente especial Johnny Utah.

Con todo eso ha tenido que lidiar el pobre Joe Thomas. Pero como la epítome del profesionalismo, él hace su trabajo sin importar que el quarterback sea Tom Brady o Connor Shaw (risas grabadas). Eso es lo que hace que su historia sea tan trágica.

 Es como ponerle soda a un whisky de 18 años, o como pasar el 1 de enero sin resaca. Thomas en los Browns es un completo desperdicio. Uno ve a Thomas partiéndose el alma y siente que ve un reportaje de maltrato animal, en lo primero que piensas es ¿cómo puedo ayudarlo? ¿qué hago para evitar que siga pasando esa situación?

 Al parecer no hay nada que se pueda hacer.

El tipo no solo debería ser entronizado a Canton, debería ser canonizado, porque a pesar de que los Browns le han roto el corazón 109 veces, Thomas no quiere salir de Cleveland.

“Es importante para mí estar aquí cuando ocurra la transformación. No quiero ir a ganar un anillo de Super Bowl porque me cambiaron a un dream team. No me sentiría satisfecho. No estaría completo”, dijo en una entrevista publicada durante la semana por ESPN.

Pues a menos que tenga la fórmula de Mum-Ra o haya encontrado la Fuente de la Eterna Juventud, va a estar difícil que permanezca en activo cuando llegue la transformación a los Browns. ¿Ya mencionamos que van 0-12, verdad?

Sí, se entiende que le haya tomado un amor auténtico a la camiseta, que sea la viva imagen del profesionalismo y la entrega. Pero Thomas merece algo más.

Joe Thomas merece una oportunidad de aspirar a la gloria.