OLÍMPICOS

Ruth Beitia: "Llegamos a Río con el miedo en el cuerpo"

La atleta cántabra, medalla de oro en salto de altura en los Juegos de Río, atendió a AS en la celebración de la Paulaner Madrid Oktoberfest.

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Ruth Beitia: "Llegamos a Río con el miedo en el cuerpo"
jesus rubio DIARIO AS

—Ha pasado apenas un mes de tu oro en los Juegos de Río. ¿Vas asimilando mejor lo de ser campeona olímpica?

—Pues poco a poco lo voy consiguiendo, aunque sí que es verdad que me vienen pequeños recuerdos de esos momentos. He tratado de compartir el éxito con los míos, los verdaderos artífices de mis victorias. Tuve tiempo para estar con ellos y eso me ha ayudado a llevarlo mejor, sin que se me suba demasiado a la cabeza. Sigo con esta sonrisa desde aquel día y aún no se me ha borrado de la cara.

—Río 2016 no eran tus primeros Juegos Olímpicos. Antes de partir se habló mucho de los problemas de la Villa, de las instalaciones... ¿Cuál fue tu impresión una vez allí?

—Si me permites la expresión: "íbamos acojonados" (risas). Todo los medios de comunicación estaban dando una visión de los Juegos Olímpicos muy negativa y, cuando llegamos allí, nada que ver con lo que nos habían contado.

En líneas generales me quedo con todo, sobre todo con haber conseguido el mejor resultado de mi carrera deportiva. Un resultado compartido con mi entrenador. Lo único de lo que me quejé un poco es de la comida: el salmón y el pollo voy a tardar un ratito largo en volver a comerlo (risas).

—Pasan 10 días de tu oro, Diamond League, y vuelves a ganar, la segunda de forma consecutiva. ¿Cuándo acabará esta racha?

—Espero que nunca (risas). Era mi oportunidad y desde aquí quiero dar las gracias a los medios de comunicación. Supieron respetar el tiempo que necesitaba para centrarme en la Diamond League y la verdad es que no he estado lo más disponible posible. La Diamond League llegó un poco de rebote, puesto que no la habíamos preparado. Sí es verdad que iba a hacer un rodamiento de cara a los Juegos Olímpicos, pero bueno, los resultados fueron fantásticos y me quedaba ese peldaño por superar. Al final pudimos vencer y conquistar mi segunda consecutiva.

—Esta temporada: Europeo, Juegos Olímpicos, Diamond League... ¿Una temporada de 10, no? Lástima ese segundo puesto en los Mundiales...

—Sí, es verdad que me falta esa medalla de oro en un Mundial pero bueno, es la nueva motivación para el año que viene. Es al aire libre y será en Londres. Fue una pista que me lo dio y me lo quitó todo. La verdad es que voy con muchísima ilusión a esa cita. La tengo marcada en el calendario desde hace ya tiempo. Veremos qué tal se nos da.

—Volvamos a los Juegos, Ruth. Ganaste el Europeo con 1,98, el oro en Río con 1,97. Hablando con tu míster le preguntábamos por qué se vence este año sin llegar a los 2,00 metros. ¿Qué opìnas tú de todo ello?

—Sí que es verdad que sigo saltando lo mismo de siempre, muy regular alrededor de los dos metros. Es el rango en el que me muevo en todas las competiciones. Mi marca es 2,02; 2,01 he saltado incluso en una de las competiciones, pero influyen muchos factores: son unos Juegos Olímpicos, pueden pasar muchas cosas. En el calentamiento nos llovió, al entrar en la pista estaba todo mojado... son cosas que pasan. En unos Juegos se va a por la medalla, ocurren cada cuatro años, los nervios están a flor de piel. No valoro las marcas en ese sentido. En el 1.500 se ganó con una marca irrisoria y nadie se para a pensar en ello.

—Y lo que todo el mundo se pregunta. ¿Hasta cuándo veremos competir a Ruth Beitia?

—¿Hasta cuándo? Hasta que el cuerpo aguante al 100% con la sensación de que me levante con la alegría y con las ganas de querer entrenar.