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Los Chicago Cubs hacen los deberes ganando su división

El conjunto dirigido por Joe Maddon ha cumplido la primera fase de su andadura en 2016, pero con el objetivo claro de luchar por las Series Mundiales.

Los Chicago Cubs hacen los deberes ganando su división

Era cuestión de tiempo y se ha cumplido el guión desde que allá por el mes de marzo se afirmase que los Chicago Cubs era el equipo a batir en la División Central de la Liga Nacional. Pero no, no es que ese guión se haya ajustado como un guante, sino que los Cubbies han triturado al resto de los rivales, logrando un ventaja de tal calibre que han conseguido hacerse matemáticamente cuando todavía restan 16 partidos para completar la temporada regular.

Y es que muchas veces, ese título no llega hasta la última semana o casi el último finde de la competición, manteniendo la intriga hasta el mismísimo partido 162.

Los Chicago Cubs han aceptado esa etiqueta de favorito y, en lugar de pesarles como una losa, que ocurre muchas más veces de lo que creemos, la han convertido en el combustible para ir un paso más allá y confirmarse como el mejor conjunto no sólo de su liga, sino de toda la competición.

No obstante, en apenas unos días, empezará la batalla real, la lucha en unos playoffs en lo que todo se magnifica y en la que los Cubs tienen que dar el do de pecho para acabar con tantos sinsabores, que no es nada fácil conseguirlo.

Curiosamente, ese triunfo automático en la división no llegó gracias a su triunfo sino a la derrota de unos Cardinals que se han visto relegados al papel de mero comparsa y que tendrán una pugna durísima con San Francisco Giants y New York Mets para las dos plazas que faltan por asignar dentro de la Liga Nacional, vía Wild Card.

Curiosamente, el haber conseguido su pase para los playoffs tan pronto no trae buenos precedentes para los Cachorros de Chicago. Desde la primera completa de la era Wild Card en 1996, sólo un equipo que han conseguido ‘clinchear’ la división ha sido capaz de terminar levantando el trofeo del comisionado y fueron los New York Yankees de 1998. Ni Indians (1999), Braves (2002), Angels (2008) o Mariners (2001) terminaron el dulce sabor de la victoria en sus labios.

Ese primer título divisional desde 2008 coloca en una posición de privilegio al equipo por el que las casas de apuestas de Las Vegas se decantan con mayor entusiasmo, seguidos por Dodgers (5-1), Rangers (11-2), Nationals (7-1), Red Sox (7-1), Indians (8-1), Blue Jays (14-1) y Giants (18-1). Por los Cubs se pagan 9-4 así que la diferencia es notable.

La primera buena noticia para los de Illinois es que no se van a ver obligados a progresar en octubre a través de la Wild Card, como les ocurrió el año pasado y que condicionó esos planes. El equipo va a llegar descansado y perfectamente alineado para las Series de División de acuerdo con los designios de Joe Maddon.

Si bien el año pasado, Jake Arrieta era la figura central de este equipo, en 2016 las cosas han cambiado y para mejor. Jon Lester está gozando de su mejor año y su ERA desde el All-Star es de 1.47. También tenemos a Kyle Hendricks, que pasa por ser la persona que lidera en efectividad a toda la Liga Nacional, demostrando que hay vida más allá de las rectas de 95 millas por hora. Su ERA es de 2.03 y su gran comodidad en Wrigley Field podría suponer que lanzara en uno de los dos partidos en casa, relegando a Lester o a Arrieta a jugar como visitante. Así es de profundo este equipo.

Luego también está la defensa, mucho mejor, más eficiente y más ajustada que la de 2015. No es descabellado pensar que Javier Báez es el defensor más talentoso del equipo y puede que esté relegado al banquillo, ofreciendo mucha flexibilidad y potencia a Joe Maddon, al que le encanta jugar las clásicas partidas de ajedrez con los técnicos rivales.

Potencial titular en otros equipos, el cubano Jorge Soler podrá darle explosividad saliendo del banquillo y repetir el gran papel que realizó en la postemporada del año pasado.

Si Jason Heyward es recuperable, ese increíble turno de bateo, que cuenta con la tercera mejor marca de carreras por partido y no depender en exceso de lo que puedan dar de sí los potenciales aspirantes al MVP Kris Bryant, Anthony Rizzo y Addison Russell.

Y el ‘misil cubano’, también conocido como Aroldis Chapman, ayudará y mucho a cerrar los partidos.

Ganar el título divisional es sólo el primer paso para los Cubs, que tendrán que lidiar con el hecho de ser el equipo a batir, teniendo esa gran diana en la espalda. Muchos han flaqueado en esta tesitura, pero los Cubbies tienen los mimbres, las hechuras y el comandante para recorrer todo el camino.

Y a buena fe que tienen mucho por lo que luchar.