JUEGOS OLÍMPICOS | MIGUEL CARDENAL

"Ha habido 1000 millones de subvención, la crisis no afectó"

El secretario de Estado para el Deporte hace balance de resultados, insiste en que la relación con el COE “no es la que debería ser” y deja un mensaje que sabe a despedida.

"Ha habido 1000 millones de subvención, la crisis no afectó"
DIARIO AS DIARIO AS

El secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, hace balance de los Juegos Olímpicos desde Río de Janeiro para AS. Un balance relativamente positivo porque el deporte español mantiene el nivel de Londres, pero en el que se evidencia la separación con el Comité Olímpico Español y en el que Cardenal deja algún mensaje también con sabor a despedida.

—Visto lo visto en Río, ¿cómo está la salud del deporte español?

—Muy bien. Ya antes de venir había que destacar que la participación era incluso superior a la de Londres, con atletas que han superado las mínimas y equipos que habían conseguido las clasificaciones. Veníamos con buenas perspectivas y se han confirmado. El número de medallas está en un umbral bajo de lo que queríamos, pero el número de diplomas está muy por encima de los que esperábamos obtener. Son resultados satisfactorios para las expectativas que teníamos y si se mira la posición en el medallero y la posición en potencias olímpicas, estamos mejor que en Londres. Creo que corresponde con lo que hemos diciendo estos cuatro años. El número de medallas ha sido un poquito superior al de Londres. Hay gente joven como Jesús Tortosa, Marcus Cooper, Carolina Marín. Debutantes que lo han hecho muy bien.

—Con honestidad, ¿qué le ha sorprendido para bien y para mal?

—La Federación de piragüismo, que necesita medios y ha hecho esfuerzos ímprobos estos años, ha demostrado que ha mantenido el nivel. También hay que dar mucho crédito al taekwondo. Me alegra que se haya recuperado el atletismo para las medallas y luego creo que hay medallas con mucho mérito como las de Carolina Marín y Mireia que se ha mantenido en lo más alto todo un ciclo olímpico. Hay muchos elementos positivos: los equipos al menos se han clasificado para cuartos.

—Lo menos bueno entonces…

—Hay que tener en cuenta la bajada de la natación sincronizada. La vela aportaba medallas y aquí no ha subido el podio…. Hay que hacer un análisis pausad. Después de Londres cambiamos la manera de repartir las subvenciones y ahora haremos repaso para ver qué ocurre. Preguntarnos por qué el esgrima lleva dos Juegos sin clasificar a nadie y por qué el bádminton sí consigue estos resultados. Quiero resaltar el éxito del baloncesto, nuestro mejor deporte de equipo. Hay que ver qué es lo que ha habido bueno, qué es lo que podíamos haber hecho mejor y en qué podemos haber fallado.

—Mireia Belmonte, Carolina Marín, Marcus Cooper: ¿qué programa tiene el CSD con ellos?

—Con todos ellos ha habido sus historias. Tienen que ver con encontrarles mejores centros de entrenamiento, mejores medios. Que tengan lo que precisaban. No tiene sentido detallar todos los casos. Mireia tuvo una situación delicada cuando volvió de Londres y el trabajo que hizo la Federación fue importante para que mantuviera el binomio con su entrenador, Fred Vergnoux. Los entrenadores de Carolina han demostrado ser muy creativos y las mejoras que nos ha ido pidiendo para su lugar de entrenamiento se han ido haciendo. Mireia nos pidió una bañera de contrastes en Sierra Nevada y hacer concentraciones y se le consiguió. Hay que hacer un seguimiento especial a los campeones. A los deportistas de élite que tienen acceso a las medallas de oro hay que darles los mejores medios.

—¿Se puede decir que tienen el futuro asegurado en este ciclo olímpico? Porque Mireia ha anunciado que continúa.

—Por supuesto. Y así lo han tenido también durante este ciclo. A muchos deportistas con necesidades especiales, por ejemplo como Joel González, se les ha intentado atender cuando han tenido necesidades.

—Se le ha visto muy cercano a los atletas, de sede en sede casi a la carrera.

—Es normal después de cuatro años. Muchos viven y trabajan en nuestros centros de alto rendimiento, tienen un contacto muy frecuente y cercano. Eso genera la relación de confianza. Cuando les ves ganar te alegras, pero casi te quieres acercar más a los que no lo consiguen. Te da pena que a Miguel Ángel López no le hayan salido las cosas como él quería. O que haya una chica con la que el CSD tiene una deuda que es Tamara Echegoyen. No la creímos cuando cambió de embarcación en 2013 y tenía razón ella. Podía luchar por medalla y lo ha demostrado. Ver que las cosas no les han salido es una experiencia dura. Como con Fátima Gálvez, que perdió un metal en el último plato. Son cosas bastante duras. Me quedo con la esperanza de que en Londres vi a Lydia Valentín lloraba desconsoladamente y aquí la ha ganado. Espero que todos estos que se han quedado en el límite vayan ahora a por su nueva oportunidad en Tokio. Ojalá lo mismo que lo he dicho de Lydia lo pueda decir de Ruth Beitia.

—Desde el COE se explica otra vez que sigue habiendo falta de ayudas. Parece que siempre hay dos discursos y que siempre van en dos caminos.

—No lo entiendo porque es contradictorio. No se puede decir desde el COE que la participación es alta y que se ha vencido la crisis y a mitad de los Juegos, porque no han llegado suficientes medallas, salir a decir que ha habido recortes que además no han sido de esa intensidad. Las subvenciones de 2016 han sido las mismas que en 2012. El plan ADO ha dado las becas de la misma manera. Ha habido ayudas que antes no existían. Hemos sacado mucho dinero del fútbol. De la FEF y de LaLiga, que en diciembre de 2015 dio 6 millones de euros. Ha habido menos dinero pero se ha gestionado mejor y las federaciones han generado más recursos propios. Se han hecho programas con el 90 por ciento desgravación como el de Universo Mujer. Iberdrola ha hecho recientemente una donación para las federaciones. Hay un programa, 2020, para ayudas a deportistas jóvenes, al deporte de base. Ha habido ayudas que no existían y, en conjunto, la cifra de gasto entre recursos propios y subvenciones del ciclo olímpico sale la cantidad de 1000 millones de euros en cuatro años. No me parece que esa cifra pueda invitar a decir que la crisis ha condicionado el resultado olímpico.

—¿El dinero del deporte se optimiza mejor ahora que hace diez años?

—Y mejor que hace cinco años gracias a los planes de viabilidad con las federaciones, ellas mismas lo señalan. Se ha conseguido generar una unidad. Buscar sinergias, gastos compartidos y es obvio que hay partidas de gastos que se han reducido sin que se resientan los resultados deportivos.

—¿Cuánto gasta el Gobierno por medalla?

—Entiendo el interés por la estadística pero es poco valorativa. Hay que hacer un análisis más fino. En atletismo, natación o gimnasia todo el mundo compite y es difícil sacar una medalla. No se puede comprar con medallas en otros deportes donde el número de licencias es inferior. Hay que mirar deporte por deporte y sacar las conclusiones. No se puede dejar de valorar que haya una federación que lleve varios Juegos Olímpicos sin venir con otra que haga cuatro o cinco medallas cada Juegos. Eso condiciona la política del CSD.

—¿Cómo es posible que el deporte español puede circular con el CSD en una dirección y el COE en otra?

—Es evidente que la relación no es en absoluto la que debería ser. Pero creo que es un tema que afecta poco a los deportistas, afortunadamente. Las competencias de unos y otros son distintas. Nosotros en el ciclo olímpico gestionamos bastantes cientos de millones de euros que dedicamos a subvencionar programas de las federaciones deportivas. El COE no hace nada de eso. El COE prepara las expediciones de participación en los acontecimientos que organiza el COI pero no tiene un programa de seguimiento de los deportistas. Su labor es organizar la asistencia a los Juegos supongo que muy bien. Y nosotros les ayudamos. En esta expedición han estado médicos del ámbito de la administración del estado, ha estado el psicólogo del Consejo Superior de Deportes, han estado técnicos del CSD. Pero la labor del COE es otra. Nosotros ayudamos a las federaciones en su proyecto olímpico. La relación, más allá de personalismos, no debería ser así pero no interfiere en los deportistas.

—Con la experiencia que lleva en el cargo, ¿ser excesivamente celoso o responsable en el cargo como en el caso de Villar o en su relación con Blanco y algunas federaciones le acaba trayendo problemas a un secretario de Estado?

—Sí, claro que sí. Hay un evidente coste personal. Si me preguntas por Villar, es una persona que me ha puesto una querella criminal aunque ha sido archivada. Es evidente que hay un enfrentamiento. Mi convicción es que el deporte es parte de la sociedad española e igual que la sociedad ha tenido que hacer una transformación porque faltaba transparencia, porque faltaba un nivel de gobernanza adecuado y se había instalado en la corrupción, hemos hecho eso en el deporte. El fútbol profesional ha cambiado su gobernanza, se ha hecho en las federaciones y las federaciones en su gran mayoría están satisfechas de las ayudas del Consejo para mejorar sus prácticas. Desgraciadamente el COE se ha alineado con las federaciones que tenían prácticas inadecuadas. El COE ha organizado cenas para dar soporte a presidentes que en muchos casos han sido inhabilitados o incluso contra los que ha actuado la justicia. El COE es ha prestado sus instalaciones para dar ruedas de prensa atacando al CSD. Ahí se ha equivocado el COE porque el interés del deporte español es tener una mejor gobernanza. Se ha premiado y condecorado a presidentes respecto a los que estaban acreditadas prácticas corruptas. Se les ha dado amparo y se les ha prestado las instalaciones. Pero eso no depende sólo de Miguel Cardenal. Es un proceso irreversible. Hace diez años se miraba para otro lado y la sociedad se ha transformado.

—¿Se ha sentido desamparado en Río?

-Yo lo que puedo decir es que la acreditación ha sido sensiblemente inferior a la que me dio en Londres.

—¿Cierra un ciclo con sus segundos Juegos?

—Indudablemente sí. Cada Juegos Olímpicos son un ciclo.

—Se lo pregunto de otra forma. ¿Miguel Cardenal va a abrir un nuevo ciclo olímpico como Secretario de Estado para el Deporte?

—Vamos a ver. Todas las federaciones tienen que hacer ahora elecciones. El primero tiene su reflexión. Va a haber un debate de investidura en pocos días. Para que una persona soga en un cargo deben concurrir dos voluntades la de esa persona y la que designa. Decir algo sería inaceptable. Si dijera que quiero seguir. Si digo que no quiero seguir, igual estoy diciendo una cosa que ni voy a tener la oportunidad porque no me lo van a proponer.

—Pero hace dos meses decía que quería seguir…

—Es verdad que hace unos meses decía que quería seguir pero a pocos días de que pueda formarse un Gobierno sería una falta de respeto. Pero en todo caso yo digo que es un tema irrelevante para el deporte español. En el CSD hay mucha gente preparada para hacerlo bien. El Consejo seguirá haciendo esa labor de soporte al deporte español. El cambio de la persona no afectaría, aunque luego cada uno elegirá las políticas que se deba hacer. En los cargos hay que estar un plazo de tiempo corto. No creo que sea razonable eternizarse en los cargos. Repito entiendo la pregunta y parece lógico que lo haga pero sería poco pudoroso contestarla con más rotundidad.