JJ OO | ATLETISMO

Rudisha revalida el oro tras un arranque infernal de Kipketer

Rudisha (1:42.15) se convirtió en el primer atleta que revalida el título de 800 metros desde 1964. Makhloufi fue segundo y Murphy, tercero.

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Rudisha revalida el oro tras un arranque infernal de Kipketer
JEWEL SAMAD AFP

David Rudisha sigue siendo el rey de los 800. A estos Juegos de Río llegó con menos garantías que a Londres 2012, donde era previsible, como hizo, que batiera el récord mundial (marcó 1:40.91). Esta vez, ya con 27 años, estaba más castigado por las lesiones, pero con su clase y determinación intactas. Gracias a esos dos factores, y a alguno más, dominó las dos vueltas en el Joao Havelange que salieron desbocadas en los primeros 300 metros...

Fue por culpa de Alfred Kipketer, un paisano de Rudisha que corrió o bien de liebre o bien con una táctica extremadamente arriesgada. En 49.23 llegaron a la primera vuelta. Paso de récord. Kipketer frenó, y del 400 al 500 el lote se reagrupó, con el peligroso Makhloufi, el estadounidense Berian o el francés Bosse pisando los talones a Rudisha, que se quedó al frente. Hubo una tregua de un hectómetro, porque a falta de 200 metros el gran David, el príncipe Masai, había comenzado un cambio que enfiló a todos sus rivales, fiel a su estilo front-runner, y ya no pararía. Llegó en 1:42.15, su mejor prestación de la temporada. Tras él, Makhloufi, plata con 1:42.61 . Y bronce el finisher estadounidense Clayton Murphy (1:42.91).

Rudisha, 27 años de planta impecable y educación exquisita, dio la vuelta de honor en la pista azul ante el delirio del público. Como Bolt, es otro de los grandes nombres del atletismo actual, uno de esos atletas que El Relámpago llama “necesarios”. Rudisha, también doble oro mundial y  entrenado en Iten por Colm O’Conell, un misionero irlandés, es un ejemplo entre los masai, con los que tiene un compromiso total, y también es un espejo para cualquier ochocentista. Ganó un señor. Ganó David Rudisha. Desde el doblete del neozelandés Peter Snell (1960 y 1964), nadie había ganado dos oros seguidos en 800.