HALTEROFILIA

Valentín: "En la halterofilia se admite el doping"

La haltera no se cortó: “Aquí todo el mundo sospecha de todo el mundo. Espero que me manden pronto mi medalla de oro que me pertenece”.

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Valentín: "En la halterofilia se admite el doping"
Diario AS

Lydia Valentín, la haltera de 31 años que conoció hace días que le correspondía la medalla de oro en la categoría de 75 kilos en los Juegos de Londres, habló en rueda de prensa en la Villa Olímpica. Lo hizo sobre ese asunto. La Federación Internacional dio a conocer los positivos de Natalia Zabolotnaya (Rusia) y de Iryna Kulesha (Bielorrusia) hace unos días. Tiempo atrás, el dopaje de la kazaja Svetlana Podobedova ya le había dado el bronce. Lydia Valentín no se cortó ante la prensa. A la pregunta de si cree que se admitía el doping, fue directa: “Sí. Es triste pero están los casos de dopaje. Nadie se inventa nada. El equipo entero de halterofilia de Rusia no ha venido”. Y aceptó las sospechas generalizadas sobre el deporte: “Las sospechas siempre están ahí y no son sospechas sin fundamento. La campeona olímpica de 2012 dio positivo en 2005. Todo el mundo sospecha de todo el mundo y me parece realmente triste. Hay mucho tramposo pero nosotros vamos a lo que vamos, a hacer nuestra competición. No nos importan los demás países y no nos quita la motivación, pero a veces te da rabia saber que personas que han sido sancionadas sigan compitiendo. Que gente te gane haciendo trampas es muy triste".

Lydia además dijo que espera que le envíen su medalla cuanto antes, pero que ahora está centrada en su trabajo en Brasil: “No me ha dado tiempo a asimilarlo porque dos días antes de venirme me lo comunican y mi mente está en Río. Lo asimilaré cuando me vaya. Vengo esperando cuatro años para competir en Río, me centro hasta el 12 de agosto en esto y siento que tengo que darlo todo. Ya asimilaré Londres cuando termine esto. Me enteré dos días antes de partir para Río. Siento pena porque me lo dicen cuatro años más tarde. Es demasiado el tiempo. No me gusta que el deporte esté llenos de trampas pero estoy feliz por la medalla. Espero que me la envíen pronto porque me pertenece. Para mí es una motivación porque sé que las chicas que hicieron trampa en Londres no pueden competir. Estoy feliz porque creo en el deporte limpio al cien por cien y la gente así irá más limpia”.