GOLF | MUNDIAL DE MATCH-PLAY

Cabrera Bello frena y se medirá a McIlroy para ser tercero

El canario no pudo en semifinales con el sudafricano Oosthuizen (cayó 4 y 3) y jugará la final de consolación. Su nivel ha sido altísimo.

0
Cabrera Bello frena y se medirá a McIlroy para ser tercero
Christian Petersen AFP

No hubo opción. Rafa Cabrera Bello no disputará la gran final del Mundial de match-play de Austin después de sucumbir en semifinales ante el sudafricano Louis Oosthuizen, que sacó su mayor experiencia en grandes citas (tiene un British). Fue un partido poco luminoso (4 y 3) en el que apenas se vieron birdies y donde el canario perdonó varias oportunidades de meterse de lleno en la contienda ante el duro Oosthuizen, que ya había eliminado en el torneo a Dustin Johnson y Jordan Spieth. Cabrera Bello jugará la final de consolación ante McIlroy

Sacó Rafa una camiseta amarilla (como la del equipo de fútbol de su tierra, Las Palmas) para continuar la espectacular racha de juego que llevaba en el campo texano, pero Oosthuizen daba un mazazo en el hoyo 1, con un buen birdie, de lo mejor del encuentro. “No hay que regalar hoyos”, se había conjurado Rafa. Sin embargo, en el 5 y en el 7 llegaron dos puntos más para el africano. Tres arriba. Aparecían las nubes, los golfistas se abrigaban, y el viento soplaba por primera vez con fuerza durante la semana en Austin. Ahí Rafa vio la puerta abierta, cuando en el 8 y el 9 ganó dos puntos seguidos. A uno de distancia, tuvo oportunidades para reengancharse e intimidar a Oosthuizen del 10 al 13. Hubo varios putts francos, que no aprovechó. Rafa no hizo birdies. Luego Oosthuizen despegó de nuevo y en el green del 15 acabó el partido. "Noté que Rafa no estaba en su mejor día", dijo el sudafricano. 

Rafa frenó así una actuación espectacular, donde ha demostrado estar en la élite mundial de match-play, se ha asegurado una plaza en el Masters y ha dado un paso muy grande para estar en la Ryder. Rafa frenó, pero no acabó porque al canario todavía le queda jugar la final de consolación ante McIlroy, que fue tumbado por Jason Day, número uno mundial, en un partido galáctico (1 arriba para el australiano). Si Rafa gana a McIlroy, podría ser el mejor español de la historia en este torneo (Sergio García fue cuarto en 2010).