NEW ENGLAND PATRIOTS

Los Patriots traspasan a Chandler Jones a los Cards

El equipo de New England manda a Arizona a su pass rusher favorito a cambio de Jonathan Cooper, un línea ofensivo, y una segunda ronda.

Chandler Jones con los Patriots, antes de marchar a los Cards
Getty Images

Es cierto que en época de agencia libre, así como en el draft, hay que creerse la mitad de lo que se vea y casi nada de lo que se cuente. Apareciendo de la nada, sin un misero rumor que lo indicase, se ha producido uno de los bombazos de la temporada: los New England Patriots han traspasado a Chandler Jones a los Arizona Cardinals a cambio de Jonathan Cooper y una segunda ronda del draft.

Chandler Jones era el mejor pass rusher de los Patriots. Un jugador defensivo fantástico que, además, junto a Jamie Collins aportaba una gran versatilidad desde las esquinas. Puede jugar en cobertura mejor de lo que indica su figura, para sorpresa de no pocos runningbacks que salen del backfield creyendo que todo el monte es orégano ante alguien tan grande, y Belichick lo ha usado de maneras muy diversas.

En Arizona tenían claro que uno de los grandes puntos a mejorar en esta offseason era, precisamente, el pass rush, la persecución del QB. Dado que no podían meterse en una puja suicida por los grandes nombres de la agencia libre, tipo Olivier Vernon, porque no tenían la capacidad salarial para aspirar a tamaña locura, la solución que han encontrado es fantástica. E inesperada.

Tampoco barata. Jonathan Cooper, guard, fue elegido en primera ronda, nada menos que con el número siete global, así que la pieza no es caza menor. Cierto que, de momento, no ha rendido al nivel esperado, pero el talneto está ahí. Además, han mandado a New England una nada desdeñable segunda ronda.

Desde el punto de vista de los Patriots el traspaso se entiende como una apuesta. Por un lado, Jones estaba en su último año de contrato, en el que iba a cobrar unos 7 millones de dólares. Tal y como está el mercado de pass rushers, renovarle iba a ser una barbaridad. Por el otro, su línea ofensiva fue un verdadero quebradero de cabeza y con Cooper, cuanto menos, añaden talento. O potencial, si preferís. Está en último año de contrato rookie y apenas cobrará 1,6 millones de dólares. Es de esperar que no le extiendan este contrato para el año que viene porque supondría pagarle, en 2017, 11 millones de dólares, así que jugará por su carrera, por así decirlo, esta temporada.

Lo mismo que Chandler Jones, claro, que llegará al mercado libre el año que viene. Si hace un año como el que esperan en Arizona, será un candidato a recibir un dinero descomunal, por lo que el riesgo para los Cardinals es evidente: un joven con mucho potencial y una segunda ronda por un tipo que igual sólo está contigo un año. Pero eso ahora mismo da igual, porque lo importante es que la defensa de Arizona ha mejorado de golpe. Y de forma muy considerable.