España, 33; Islandia, 28

Cañellas y Maqueda acercan a España a las semifinales

Sólo en la última parte del partido surgió la defensa habitual de la Selección, que sabía la importancia trascendental de ganar el choque

Joan Cañellas en acción ante los islandeses Bjarki Mar Gunnarsson  y Porir Olafsson.
Enrique Ojeda
Madrid Actualizado a

Por lo que se ve, a la Selección le van las emociones fuertes, aunque luego diluyó la tensión para ganar con comodidad y convertir los últimos dos minutos en un paseo con ese 33-28 final (16-15 al descanso) en un partido que era más que un choque, porque tiene una trascendencia de tanta importancia que abre de par en par el camino a las semifinales al pasar con cuatro puntos a la siguiente fase.

Pero el marcador es engañoso. Nunca se estuvo tranquilo. Pocas veces se sintieron esas sensaciones de mostrarse superior, sobre todo porque en ataque no fue el día de España, que en los primeros 15 minutos ya había errado tres penaltis, o lanzado a la madera cómodas, o desperdiciado contraataques. Y como la defensa en 6-0 estaba demasiado temerosa y estática colocada en los seis metros, pues llegaban los goles de Palmarsson desde nueve metros, o de Sigurdsson al contragolpe.

Durante muchos minutos España no hizo gala de su defensa, y gracias a que contó con un Cañellas espléndido (marcó el 16-15 de golpe franco con el reloj a cero) y con Maqueda espectacular pudo sobrevivir a una primera mitad en la que se veía netamente superada.

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A los islandeses también les iba la vida en el partido, y también les entraron las prisas. Cuando se encontraron con un 19-21 quisieron apuntillar a los españoles, y se encontraron con un parcial de 5-0, lo que devolvía el mando a España, que por fin imponía su defensa, sacaba de atrás a Morros y a Guardiola, llegaban las ayudas, todo volvía a ser como siempre, un equipo con una misma idea, con un mismo interés, con la misma intensidad. Y además, regresó Sierra al marco, un en menos de 15 minutos contribuyó con ocho paradas, alguna decisiva, como el uno contra uno con el marcador en 29-27 que definitivamente desmoralizó a los vikingos.

La España de los últimos minutos sí transmitió esas sensaciones que uno quiere ver en un equipo con aspiraciones, con los jugadores a la carrera, con velocidad, con la defensa disuasoria funcionando y con buenas continuaciones. Por eso ahora sí se puede soñar con subir al podio en este Europeo.

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