El Valladolid se clasifica para la final de la Liga Fertiberia

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El Valladolid se clasifica para la final de la Liga Fertiberia

El Valladolid se clasifica para la final de la Liga Fertiberia

Ganó al Valencia 16-14 tras un derroche de fútbol ofensivo que se tradujo en un intercambio constante de ocasiones y goles. Víctor, héroe con 6 tantos.

Un gol cada dos minutos. Ése fue el balance que dejaron en el marcador el Valencia y el Valladolid en Getafe, en la segunda semifinal de la Liga Fertiberia de Fútbol Indoor. Fue un partido intenso, marcado por el intercambio constante de jugadas de ataque y por un derroche de intensidad y de espectáculo a la altura de lo que había en juego: ni más ni menos que una plaza en la gran final, que se jugará el próximo día 29 en Puertollano.

Apenas tuvieron que transcurrir unos segundos para que quedara claro que ambos equipos iban a apostar por el ataque total como estrategia. El saque inicial, a cargo del Valladolid, consistió en un disparo a puerta, y en la segunda jugada Javi Torres abrió el marcador. La respuesta del Valencia no se hizo esperar y apenas dos minutos más tarde consiguió darle la vuelta. Así, en un intercambio frenético de ocasiones de gol castellanos y valencianos completaron un inicio de partido absolutamente espectacular. Tanto es así que al minuto 5 ya se habían marcado cuatro goles. Incluso los porteros se permitían crear asistencias con saques en largo buscando los desmarques constantes de los jugadores.

Mediado el primer tiempo el partido se serenó y tanto Valencia como Valladolid comenzaron a darle un poco más de pausa a la pelota. Esta dinámica benefició a los levantinos, que gracias al acierto de Diego Ribera y de Rubén Baraja lograron escaparse en el marcador. Con el 4-6, y ante la perspectiva de que el Valencia se escapara en el luminoso, el Valladolid optó por un juego más que directo, disparando a puerta desde cualquier posición: unas veces la pelota se marchaba fuera, otra se estrellaba en la madera y las más acababan repelidas por el guardameta che. Mientras, en el otro área, el Valencia sacaba lustre a su mejor puntería y llegó al descanso con una ventaja de tres goles.

Pero a pesar del tremendo derroche de juego, fútbol ofensivo y espectáculo realizado por ambos equipos en la primera mitad, lo mejor llegaría en la segunda. Tras la reanudación tanto Valladolid como Valencia volvieron a sacar lustre a su artillería pesada y convirtieron los primeros cinco minutos en un aluvión de disparos a puerta que se traducían en un movimiento continuo en el marcador. En el minuto 40 de partido los pucelanos habían conseguido empatar merced a un ritmo de juego frenético y a un acoso constante a la portería che.

Con la situación igualada emergieron las defensas. Fue entonces cuando los robos de balón y los inicios de contragolpes se convirtieron en los grandes protagonistas. En esta fase del encuentro tanto el Valladolid como el Valencia jugaron con cautela, dispuestos a seguir engrosando su cuenta de goles pero sin arriesgar en la salida del balón para evitar que un error pudiera dar al traste con sus opciones. Sin embargo, en los últimos cinco minutos ambos conjuntos abandonaron las precauciones y se lanzaron con toda su artillería hacia una y otra área. En medio de este vendaval de juegos y disparos a puerta llegó una nueva oleada de goles (hasta siete en los últimos siete minutos), aunque con mayor fortuna para un Valladolid que hizo historia en Getafe clasificándose para su primera final de la Liga Fertiberia de Fútbol Indoor.

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