Víctor Hugo Morales

"Maravilla Martínez es un ídolo que el boxeo extrañaba"

Víctor Hugo Morales, que consagró a Maradona como el "barrilete cósmico", pasó por Vallecas para entrevistar a Sergio Martínez, fenómeno mediático en Argentina.

DIÁLOGO. Víctor Hugo Morales y Sergio 'Maravilla' Martínez conversaron largo rato sobre boxeo y Argentina, el país que les une.
Dani Sánchez
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
Madrid Actualizado a

¡Barrilete cósmico! ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado diciendo Argentina?". Hay frases, como canciones, que se pegan a la piel de su autor para siempre. Víctor Hugo Morales, el relator que cantó el gol-eslalon de Diego Armando Maradona en el Mundial de México a Inglaterra dejando sentados a seis rivales, siempre estará unido a ella. Es la voz.

Y la voz se dejó caer estos días por el barrio de Entrevías, por el gimnasio donde Sergio Maravilla Martínez prepara la defensa de su título de campeón mundial del medio (CMB) el 27 de abril. En el estadio de Vélez Sarsfield, ante 40.000 personas, y frente a un inglés: Martin Murray. Esta vez ha cambiado su base de entrenamientos en Oxnard (California) por Madrid, donde reside.

"Maravilla es ahora un fenómeno mediático, de afecto de la gente. Una expectativa formidable de un gran acontecimiento para 2013 con un combate en uno de los estadios de fútbol más conocidos que hay. Allí se dará por la televisión pública, por lo que llegará a cada rincón de la Argentina. Así que, periodísticamente, se justifica el viaje", cuenta VH (las iniciales bastan para identificarle en el Cono Sur) tras tragarse 10.000 kilómetros.

Maravilla, afincado en España desde hace once años, hace de cicerone a Morales por su gimnasio, y tras grabar un programa de radio y dos capítulos para presentar la velada en la televisión, se sucede el cruce de elogios: "Víctor Hugo es Dios. El hombre que relató el mejor gol de la historia con el mejor relato de la historia. Es una personalidad no sólo del deporte, sino de la cultura de Argentina. Es el barrilete cósmico del periodismo, es de otro planeta".

Kirchner. ¿Y quién es ahora Sergio Martínez en Argentina? Un boxeador que salió de allí sin hacerse huyendo del corralito, que las pasó canutas en España sin dinero ni peleas y que, tras su duelo con Julio César Chávez Jr. en Las Vegas el año pasado, ha entrado en el olimpo de su deporte tarde, con 38 años. El pago por visión de esa velada generó en EE UU 20 millones de euros. Saliendo de un ambiente modesto, ya ha comprado casa a su madre y hermanos. Una historia que llegó hasta Cristina Fernández de Kirschner, la presidenta, que fue quien anunció en rueda de prensa que el Campeonato sería emitido por la televisión pública. Cuestión de estado.

"Hoy día en Argentina, Sergio es una maravilla, un motivo más de orgullo. Y en España saben muy bien lo que significa, porque viven últimamente de orgullo en orgullo en lo deportivo. Encontrar en este tiempo de vacas flacas en el mundo del boxeo, en cuanto a grandes campeones del mundo, a Sergio es una excelente noticia. Se ha abierto la posibilidad de reencontrar a uno de esos ídolos que el boxeo extrañaba, con todo el carisma, la belleza de estilo y la calidad que le hacen un boxeador completo", le describe la voz.

Rayito.  "Es una persona tocada por ese rayito divino que de pocos se ocupa en la multitud que somos. Alguien que hubiera sido especial en cualquier terreno. Tiene mucho intelecto, corazón, ambición, humildad, ganas Se percibe que es una persona muy inteligente", desgrana Víctor Hugo Morales.

Sergio le anuncia que su calzón será rojo y negro en Liniers, en el José Amalfitani. "Por Carlos Monzón, que los llevaba así (son los colores de Colón de Santa Fe). Un tributo". Y Víctor Hugo, nacido en Uruguay hace 65 años pero adoptado por Argentina, recuerda: "El argentino tiene mucha cultura boxística. No cualquiera le llena el ojo, y él sí satisface lo que le gusta y ama. Desde ese lugar han erigido a Maravilla en un ídolo y se lo merece. Veo algo de Nicolino Locche y Carlos Monzón en él. No sólo por esa guardia baja, por el amor por la estética Hay una valentía en su manera de boxear que demostró contra Julio César Chávez en ese momento tan duro que tuvo que afrontar (fue derribado en el último asalto). Locche y Monzón son únicos en lo suyo, Maravilla podría estar en el camino de unión imaginario entre estas dos estrellas. Reúne un poco de los dos".

A Locche se le conocía por El Intocable, porque nadie le llegaba a la carita. Fue monarca del superligero de 1968 a 1972 y señor del mítico Luna Park, recinto de gloria del boxeo albiceleste. De 136 combates, ganó 117. Iba con las manos bajas y su guardia eran las piernas y la cintura. A la manera de Maravilla. "En el boxeo lo que menos importa es golpear. Importan el tiempo y la distancia, se trata de mentir, de engañar al rival. Yo no voy a ganar por pegar, sino porque no me peguen nunca", desgrana el quilmeño.

Carlos Monzón, sin embargo, era una bestia. Defendió 14 veces con éxito su faja de campeón mundial del medio: 100 combates con 87 victorias y 57 por KO. Potencia e intimidación.

Esencia.  "Intento robarles la esencia a cada uno de ellos, sobre todo lo que pensaban. La tipología física de Locche y Monzón es diferente a la mía, pero sí que he intentado tomar un poco de cada uno en cuanto a idea del boxeo", le explica Martínez al relator, que sobre todas las cosas ha visto mucho fútbol en su carrera y verá reunido en la cancha de Vélez un matrimonio sorprendente.

Noticias relacionadas

"Para mí será una fiesta completa, fútbol y boxeo. Ha sido algo inesperado que el pugilismo argentino tenga algo así de grande para presentarlo en un estadio de fútbol. No se podían pensar peleas más allá del Luna Park. Y que alguien venda 10.000 entradas en pocas horas el primer día es muy lindo disfrutarlo", adelanta Morales.

El periodista, que sabe mucho del poder de la palabra, advierte que a Maravilla no se le da nada mal hablar. "Es que en el verbo también hay un arma, y sé que puedo aprovecharla", le cuenta el boxeador. A la manera de Ali, ya ha lanzado su mensaje a Murray: "No pasará del octavo asalto". Víctor Hugo Morales estará allí para cantarlo.

Te recomendamos en Polideportivo