Muñoz renace y Marina se afianza al bañarse en plata
El cordobés, que volvió a Marsella, brilló en 100 mariposa


Francia es para Rafa Muñoz su segunda patria. Allí se inspira y se entrena al máximo, en el Centro de Tecnificación de Marsella, hecho a medida de velocistas como él. Después de no clasificarse para los Juegos de Londres, decidió regresar al lugar en el que mejor preparación había recibido (en 2009 fue bronce en el Mundial de Roma y obtuvo el récord del mundo de los 50 mariposa en piscina corta).
Y en tan sólo tres meses ha logrado subirse a un podio. La plata de ayer en los 100 mariposa en el Europeo de corta de Chartres (Francia) tiene más mérito por la marca que por la insignia. Él mismo lo recordó tras la brillante carrera: "Esto es una inyección de confianza y moral. Se han notado mucho estos primeros meses en Marsella. Era difícil el oro, porque la llegada no ha sido muy buena y porque el ruso es un gran nadador, plusmarquista mundial en corta, al que no hay que desmerecer. Yo el año pasado no bajaba de 51 y ahora sí puedo".
La marca de Rafa fue de 50.39, por los inaccesibles 49.98 del ruso Eugeny Korotyshkin. Al cordobés le falló la resistencia, concepto que debe trabajar para el Mundial de Barcelona, en julio. Tiene tiempo, talento y parece que ánimos.
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Si Muñoz regresa, Marina García sigue aterrizando. A sus 18 años, la bracista sumó también la plata en el 200 (2:20.57), batiendo al mismo tiempo el récord de España de Mireia Belmonte. Sólo la superó la danesa Rikke Pedersen. "Es buena señal esta medalla. Llevaba años detrás de este récord que al final he logrado", aseguró.
La nónima de españoles prosiguió con el séptimo puesto de Patricia Castro en los 100 libre (54.36), la eliminación en semifinales del 50 espalda de Juan Miguel Rando (24.27), el prometedor séptimo lugar de la joven María Vilas en el 800 libre (8:25.31) y la buena marca del joven Albert Puig en los 400 estilos (4:12.28).