Fútbol Sala | Final del Mundial

España-Brasil: una final de seis estrellas

La Selección aspira a su tercer Mundial ante la tetracampeona.

<b>ELEGIDOS PARA LA GLORIA. </b>La Selección tiene hoy una nueva oportunidad para engrandecer la leyenda de La Roja: conquistar el tercer Mundial de su historia.
Juanma Leiva
Redactor de As.com
Redactor de AS. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, entró en 2007 en Diario AS, donde ha pasado por las secciones de Fútbol, Más Deporte y As.com, en la que actualmente cubre temas de todo tipo de modalidades.
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España y Brasil protagonizarán hoy la final del Mundial de Tailandia en un nuevo capítulo de la rivalidad entre las dos grandes potencias del fútbol sala. Entre ambas se reparten los seis torneos disputados hasta la fecha: cuatro estrellas en el pecho luce la canarinha y dos hay sobre el escudo de La Roja. El Mundial no conoce a otros ganadores. Como si de un Barça-Madrid, un Nadal-Federer o un Lakers-Celtics se tratase, el encuentro es el más esperado por todos los aficionados y el perfecto para los que aún no lo son se enganchen a este deporte.

Un fútbol sala que, por lo visto en este campeonato, cada vez tiene más nivel en países sin tradición. Si bien España se ha cruzado con equipos con pedigrí como Irán, Rusia e Italia, Brasil ha sufrido en sus carnes como Argentina o la sorprendente Colombia le ponían en problemas. Sin embargo nadie fue capaz de impedir que el clásico planetario volviera a decidir el título. Los brasileños disputan su sexta final en siete torneos disputados. España, la quinta consecutiva.

Revancha. Y, para que no falten ingredientes, los dos llegan con ganas de reválida. Los españoles no pueden olvidar el Mundial de 2008, cuando a punto estuvieron de dar la campanada ganando su tercer Mundial en suelo brasileño. Le privó una cruel tanda de penaltis que acabó con Falcao haciendo mofa a los españoles. Hoy tendrán la oportunidad de vengarse. Brasil, por su parte, llega avisada. En 2010 se le ocurrió invitar a la Selección a jugar el Grand Prix, un mundialito de selecciones jugado también en los pabellones brasileños que hasta ahora no conocía otro vencedor que el equipo anfitrión. España rompió aquella tradición derrotando en la final a la canarinha.

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Respeto. De ahí que Brasil, tan dada a la soberbia, ande en esta ocasión con pies de plomo. "Creo que en este momento España es el mejor equipo del mundo, ya que prácticamente no le encuentro defectos. La gente los respeta mucho porque hacen todo bien: ataque, defensa, balón parado. Además, tiene jugadores que desequilibran en cualquier momento Hoy por hoy, son los más completos", afirma el seleccionador brasileño Marcos Sorato, quizás sacudiéndose la presión que otorga tener bordadas cuatro estrellas en el pecho. Curiosamente llegaron a este Mundial con seis, pero la FIFA le dijo que los Mundiales que ella no auspició, no cuentan. España, por su parte, quiere la tercera y un trofeo, por cierto, que estrenará diseño.

Dos despedidas. El encuentro servirá además para la despedida de los Mundiales de los dos capitanes y dos iconos de este deporte. Falcao, en el cuadro brasileño, y Kike, en el español, ven cómo puede ser su última máxima competición por selecciones. El valenciano, además, lo hace aspirando al Balón de Oro al mejor jugador del torneo, siendo candidato junto con el también español Torras, los brasileños Fernandinho y Neto, y el luso Ricardinho. Aunque él no piensa en ello: "He venido para ser campeón del mundo".

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