Atletismo | Zúrich

Bolt y Blake se exhiben bajo la lluvia de Zúrich

Zúrich celebró ayer su Weltklasse bajo la lluvia, en ambiente poco propicio para las grandes marcas. Los jamaicanos Usain Bolt y Yohan Blake se exhibieron y el masai keniano David Rudisha se vio sorprendido en 800.

Bolt.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Yohan Blake: 9.76 en los 100 metros, quinta mejor marca del año. Usain Bolt: 19.66 en los 200, cuarto mejor registro de la temporada. Bajo la lluvia. En una pista mojada. Una exhibición. Son los únicos capaces de ganar tranquilamente en esas marcas, buenas para ellos, pero que son inaccesibles para la mayoría de la élite mundial. Ninguno de los dos apuró a tope. Récords del estadio y del mitin, en todo caso. Así son de buenos.

Fueron las grandes estrellas en la Weltklasse, la reunión de Zúrich, penúltima jornada de la Diamond League, el circuito de élite del atletismo mundial, en la que no compitió ni un solo atleta español.

Blake se vio librado de su contrincante más poderoso cuando el estadounidense Tyson Gay hizo una salida nula que le privó de disputar la carrera y allanó el camino del chico de Saint James.

La Bestia venció con mucha facilidad y otros dos hombres bajaron de los diez segundos, barrera descomunal en otros tiempos y casi simbólica en la actualidad: el jamaicano Nesta Carter fue segundo con 9.95 y el estadounidense Ryan Bailey tercero con 9.97.

Pero nadie puede con Blake en el hectómetro. Sólo es inferior a su amigo Usain Bolt, pero el entrenador de ambos, Glen Mills, ha decidido, de común acuerdo con los mánagers, que no se enfrentarán más este año. Nosotros nos lo perdemos y el espectáculo del atletismo se resiente.

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Usain Bolt, en los 200 metros, corrió una curva en conserva, porque la pista estaba mojada y no era cosa de exponerse a una caída o a una lesión. No llegó primero a la recta, en contra de lo habitual, pero ahí abrió su zancada, descomunal, portentosa, y se fue de todos con facilidad extrema. Ni siquiera apuró en los metros finales. Se dejó ir consciente de su superioridad y de que ayer no se podían batir récords en Zúrich.

Le secundó su compatriota Nickel Ashmeade, con 19.85, un atleta con gran futuro, aunque taponado, por el momento, por las estrellas del sprint de la antigua isla de los piratas y actual Isla de la Velocidad.

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