David y Goliat se miden en Menorca en la Copa de barcos
El 'Creole' , de 65 metros de eslora, y el 'Cami II', con 9,45 metros.

La temible 'Tramuntana' (viento del Norte), con rachas de 30 nudos (58 Km/h.) ha dejado hoy amarrada en el puerto de Mahón a las embarcaciones participantes en la novena Copa del Rey de Barcos Clásicos y de Época, con lo que se ha suspenddio la seguda jornada. Del medio centenar de embarcaciones competidoras merecen destacarse el 'Creole', el gigante de la flota, y el 'Cami II' , el pequeño 'David' de la misma.
La embarcación de mayor eslora que participa en esta edición es el 'Creole', una goleta (barco de tres mástiles) áurica (velas trapezoidales) de 65.53 metros de eslora, diseño de Charles E.Nicholson y botada en 1927. Es propiedad de las hermanas Alessandra & Allegra Gucci y compite bajo bandera italiana con los colores del prestigioso Yacht Club Italiano. Es su quinta presencia en la Copa del Rey..
el 'Creole' está considerado como el velero más hermoso jamás construido, pero también para algunos pesa sobre él una maldición. Su promotor fue el magnate estadounidense Alec Cochran, quien estando enfermo de tuberculosis, decidió cumplir un último sueño, tener el velero más hermoso del mundo.
Fue bautizado como 'Vira' y ya en su botadura hicieron falta tres intentos para que lograra romper la botella de champan. algo que representa mal augurio para un barco. Ya muy enfermo, Cochran quedó impresionado, casi asustado, por la altura de los mástiles. En varias ocasiones hizo reducir su altura, pero el velero era demasiado pesado y reaccionaba mal al oleaje. Cochran lo abandonó y lo puso a la venta en 1928 sin haber llegado tan siquiera a navegar en él.
lo compró un tal Maurice Pope, que lo rebautizó con el nombre de 'Creole', en honor a su postre preferido y que le preparaba su cocinero de Nueva Orleans, donde era alcalde. Luego, en 1937, el barco pasó a manos de Sir Connor Guthrie, quien pidió a los de Camper & Nicholson que restauraran la arboladura original.
De nuevo reformado, el barco tuvo que participar del devenir de la historia. Había empezado la Guerra Mundial y al Creole fue requisado y destinado a patrullar, como dragaminas, las costas escocesas. En una de sus "acciones bélicas", la nave perdió los mástiles y fue abandonada.
En 1947, el 'Creole' es adquirido por el armador griego Stavros Niarchos y lo restaura, especialmente para dar envidia a su cuñado el magnate Aristóteles Onassis y establecieron una gran rivalidad.
Niarchos consiguió que los príncipes Juan Carlos y Sofía pasaran la luna de miel en su barco, cuando su famoso cuñado también les había ofrecido su barco el 'Cristina O', lo que fue una pequeña victoria para el dueño del Creole.
Pero el esplendor acabó de golpe en 1970, cuando la esposa de Niarchos falleció en el barco en extrañas circunstancias. El diagnóstico: sobredosis de barbitúricos. La versión oficial: un accidente. La versión de las malas lenguas: un suicidio_ o un asesinato. Fuera lo que fuera, fue suficiente para que el armador decidiera venderlo.
El Creole quedó de nuevo abandonado. Y volvió a pasar de mano en mano. En 1977 lo compró el ejército danés, que lo convirtió en un barco-escuela para jóvenes marginales, un período que duró cinco años. Fue de nuevo puesto a la venta y , en 1983, lo compró el empresario y diseñador de moda Maurizio Gucci y lo restauró en Mallorca.
La maldición volvió en 1995 cuando Gucci moría asesinado, supuestamente a manos de unos sicarios contratados por su esposa. El Creole está ahora en manos de las hijas del diseñador. Intentaron venderlo, con todas las pertenencias incluidas, pero nadie quiso comprarlo y ahora navegan con él por el Mediterráneo aunque no permiten a los medios de comunicación que lo visiten.
El más pequeño de la flota de esta Copa del Rey es el 'Cami II' (CN Ciutadella) un 'cutter' (velero de un sólo mástil) Marconi (de velas triangulares) de 9,44 metros de eslora y 2,80 metros de manga, botado en 1948 y construido por el maestro de aixa Pau Ferrer bajo un diseño de Charles E. Nicholson
Los primeros propietarios del barco fueron un matrimonio formado por una mallorquina y un alemán, Catalina y Miguel, quienes decidieron bautizarlo con la suma de sus nombres: Cami II.
Noticias relacionadas
Desde 1976 Pedro Mayor es su propietario, quien disfruta en familia de la navegación del 'Cami II', compitiendo en regatas.
?Mañana, a parftir de las 13:00 horas, se disputará la última jornada en la que está prevista una regata costera de 16 a 20 millas (30 a 38 Km/h.).