La intrahistoria

Ma Junren: hongos fermentados de gusano y sangre de tortuga

Las ocho medallistas en Stuttgart (ninguna dobló prueba) pertenecían a la 'cuadra' o 'Ejército' de Ma Junren, y aquí no hay eufemismos: Ma las reclutaba en barrios y familias de extrema pobreza.

Ma Junren: hongos fermentados de gusano y sangre de tortuga
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
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En el Mundial de atletismo de 1993 (Stuttgart) China asombró al mundo con los tres oros femeninos en medio y gran fondo: 1.500 (Liu Dong), 3.000 (Qu Yunxia) y 10.000 metros (Wang Junxia). China fue al copo en 1.500 y 3.000 y sólo la keniana Sally Barsosio, bronce en 10.000, impidió la barrida completa en las tres distancias: nada mal para un país que hasta los años 40 aún vendaba los pies de las niñas.

El responsable del Síndrome de China que devastó Stuttgart era Ma Junren, un curiosísimo entrenador de Guangzhou al que Alexander Wolff, en Sports Illustrated, describió como 'mezcla de Bobby Knight, Bela Karolyi, Timothy Leary, O. J. Simpson y Lady Di". Las ocho medallistas chinas en Stuttgart (ninguna dobló prueba) pertenecían a la 'cuadra' o 'Ejército' de Ma Junren, y aquí no hay eufemismos: Ma las reclutaba en barrios y familias de extrema pobreza. Les prohibía llevar el pelo largo y tener novio. Se quedó 'provisionalmente' (contó Wang Junxia) con los 70.000 dólares y el Mercedes-Benz que recibió cada campeona de Stuttgart. Ma vivía en una villa de tres plantas con estatuas budistas. Sus chicas recorrían cada día distancias kilométricas similares a las de un maratón. "Deben mover los brazos como avestruces, arquearse como caballos y mover el centro de gravedad como gamos", exigía Ma, que les suministraba una pócima a base de ginseng y 'hongos fermentados de gusano' (Dong Qiong Sya Cao) de la marca Worm Hair King, que pagaba generosamente al técnico. En 1995, Ma renovó su pócima con lo que llamó 'Sangre de Tortuga', de la marca Blood Turtle, que le firmó un buen contrato. Fue demandado por Worm Hair King. Las chicas le fueron abandonando por 'déspota'. Liu Dong se casó con el técnico español Luis Miguel Landa. Ma intentó recomponer su Ejército pero, entre gusanos y tortugas, las preseleccionadas para Sidney 2000 no pasaron los controles previos de sangre.

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